viernes, 2 de marzo de 2012

En recuerdo del Messenger

Los iconos del Messenger, también víctimas de la crisis.

Sin duda el MSN Messenger es un icono del cambio de siglo. Era, por si algún despistado no lo conoce, el programa de mensajería instantánea que permitía chatear con los contactos. Y durante mucho tiempo fue algo bastante extendido. La forma de contactar con alguien no era ya pedirle el teléfono, sino pedirle el Messenger. Mucha gente, entre la que me incluyo, pasaba largas horas hablando por el Messenger, y era raro tener el ordenador encendido y no tener este programa abierto. Casi podría decirse que en aquella época, si no tenías el Messenger no existías.

Pero hoy día, al menos esa es la impresión que me da, el Messenger es prácticamente un cadáver, algo residual, que ya casi nadie usa. Como pasa con las redes sociales (de las que en parte el Messenger tiene algo de ancestro), solo son útiles en tanto que los demás lo usen. De nada sirve si eres el único que lo utiliza. Eso me lleva a que fui la primera persona que conozco en tener Messenger, mucho antes del boom. Obviamente mucha gente lo usaba antes que yo, claro. Pero la primera vez que lo instalé, pues lo conocí al tener cuenta de Hotmail (que mucha gente se hizo expresamente para usar este programa), no sabía de nadie que lo usara.

Pero como otras tantas cosas, cayó en el más absoluto de los desusos. ¿Causas? Vaya usted a saber. Coincide en el tiempo, más o menos con la aparición del Facebook, y seguro que hay otros tantos factores que han influido. Pero como sería muy osado lanzarme a hacer un análisis a ciegas, expondré los motivos por los que yo dejé de usarlo.

La causa es bien sencilla: oposiciones. Hasta verano de 2008 yo usaba muchísimo el Messenger, prácticamente a diario. Pero cuando empecé a volcarme en estudiar, una de las cosas que recorté fue el uso lúdico del ordenador. Esto incluía el Messenger. Y cuando terminé las oposiciones y volví a tener tiempo libre, pues ya me había acostumbrado a no usarlo, y había perdido el hábito, casi ritual, de abrirlo al encender el ordenador. Por lo que algo habitual se convirtió en algo ocasional.

Me consta que aún la gente lo usaba. Concretamente mi entonces compañero de piso lo usaba bastante, y sé que a día de hoy hay quien lo sigue usando. Pero alguna vez que me ha dado por abrirlo, lo que me encuentro es con un erial en el que el 90% de los contactos salen perpetuamente desconectados. Y lo cierto es que, de la falta de uso y habiendo otras alternativas más cómodas, no lo echo nada de menos.

¿Y tú, sigues usando el Messenger?
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