jueves, 1 de marzo de 2012

Multas absurdas

Cómo no aparcar.

Hablando con un amigo, que acaba de empezar a trabajar en el Ayuntamiento de Bilbao, más concretamente en la Policía Municipal, tramitando multas de aparcamiento, me acordé de las que he ido sufriendo. Son pocas, pues tampoco es que usara mucho el coche, y aunque alguna fue justa (por hacer el idiota y aparcar en doble fila), hubo un par que clamaban al cielo. Ambas recurridas y estimadas, por cierto.

Una, que imagino que no será ningún alarde de originalidad, fue de la OTA. La cuestión fue la siguiente. Aparcar, ir al parquímetro a sacar el papelito, y ver al volver al otero de turno poniendo la multa. La situación no revestía demasiada complicación, ya que si la multa era, pongamos que a las 17:03, mi ticket de la OTA marcaba que había sido sacado a las 17:02. O algo así. No obstante, tuvieron los santos cojones de mandarme la multa, y encima de perdonarme la vida diciendo que me la quitaban porque era mi primera infracción.

Pero como ya he dicho, imagino que "multas" de OTA como esa las habrá a pares. Menos frecuente será la otra que me pasó, y que como el buen lector adivinará, tiene su relación con la foto que he puesto.

El coche de la foto era mi viejo Opel Corsa, [2005-2007], cedido generosamente por mi señora madre. Y no, no es que yo me dedicara a aparcar el coche a lo GTA, y concretamente ese día había aparcado de forma impecable, con toda la superficie del coche sobre la calzada, y todo ello dentro de la raya.

Pero sucede que ese día la kaleborrika había tenido a bien organizar una manifestación, y como parte de sus lúdicas actividades, se había dedicado a volvar contenedores, romper cristales y mover coches. Entre ellos el mío. Así pues, cuando me acerqué a comprobar el estado de mi vehículo, me encuentro con el pastel de que me lo han dejado cruzado sobre la acera. Mi primer pensamiento es que me han jodido el coche, pero veo con alivio que no ha sufrido daños serios (a lo sumo alguna abolladura nueva), y que funciona perfectamente. Pero en el parabrisas veo un papelito, al que mis ojos no dan crédito. En efecto, una multa "por aparcar en la acera". Tócate los pies.

O sea, que si la kaleborrikada me hubiera quemado el coche, ¿me habrían multado por hacer fuego sin licencia?

No tenía muy claro si recurrir la broma en serio, o tomármela a pitorreo y decir "el coche no lo he dejado yo ahí, ha sido la ETA". En cualquier caso, y tal como sucediera con la otra que he mencionado, tras recurrir me llegó una carta en la que decían que me quitaban la multa... porque era la primera infracción que cometía.
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