viernes, 3 de agosto de 2012

El caballero oscuro. La leyenda renace.

Y cuando haya acabado contigo, iré a por mi verdadero enemigo: Pacman.

Lo bueno de no esperar absolutamente nada de una película es que a nada que sea medio decente, la sorpresa es positiva. Así, de la misma forma que fui a ver El caballero oscuro sin ninguna fe y me gustó, vi esta tercera de Nolan esperandome un horror, y aunque las patadas que pega a los cómics en que dice basarse son innumerables, como película palomitera entretenida de pasar el rato está casi  aceptable.

Sin entrar en si esto es así o asá en los cómics (que daría para rellenar varias páginas), se nota que aquí el director ha roto un poco con lo que parecía ser su bandera, de ofrecer un Batman verosímil, para hacer más concesiones en aras a una película de acción algo más aventurera. Así tenemos, pues ese Batplano o esa Batmoto, que más bien parecerían encajar en las versiones del innombrable que en esta oscura Gotham que...

¿He dicho Gotham? Perdón, quise decir Nueva York. Sí, porque se llama Gotham, y todos sabemos que Gotham es un reflejo oscuro de la Gran Manzana. Pero es que aquí no lo disimulan ni un poquito, y podemos ver claramente Wall Street, la 5ª avenida, Manhattan... Coñe, para eso que la hubieran llamado directamente Nueva York, ¿no?

Tampoco me terminaron de convencer algunas elipsis excesivas. Entiendo que no haya que explicar absolutamente cada cosa, pero no termina de encajar que sin más Bruce Wayne sea capaz de volver de Rasalghulandia a Gotham sin un duro en el bolsillo. Bueno, vale, en el cómic hacen cosas peores. ¿Pero esto no iba de que se pasa el cómic por el forro en aras al realismo?

Vamos a ver, soy en general bastante purista cuando de adaptaciones se trata, y no me gusta que cambien cosas. Pero entiendo que haya cosas que son cambios a mejor, por cuestiones de lenguaje cinematrográfico, o porque quedan demasiado ridículas en el original. La forma de recuperar la movilidad de Batman, entiendo que no habría encajado nada tal y como es en el cómic. Pero otras cosas no me gustan un pelo. A veces me da la impresión de que Nolan tiene una afición por cambiar cosas "por cambiar", un "voy a cambiar cosas porque sí, que parece que otras veces me ha funcionado". Así, no me gustó nada el diseño de Bane. Puedo entender que se fumen por completo su trasfondo (que lo hacen) si se trata de contar una historia distinta (no me gusta, pero lo entiendo), pero no me gusta que meta cambios radicales en el diseño, cuando el apartado visual es algo fundamental en el cómic. Odié al Joker de Ledger por ese motivo y no entiendo a santo de qué se inventan un respirador a lo Darth Vader para Bane. Especialmente cuando probablemente el diseño original es más creíble que este. En mi opinión, cambiar por cambiar.

Tampoco me gustan los cambios u omisiones innecesarias. Hablo aquí de Catwoman (a la que, si no me equivoco, en ningún momento llaman Catwoman). De verdad, ¿tan difícil habría sido llenarle la casa de gatos? ¿Tan difícil era?

A ver, que la película es divertida, pero que no me vendan la moto de que Nolan hace buenas adaptaciones de Batman, que no la compro. Como adaptaciones de los cómics, y las valoro como adaptación, me parece que dejan bastante que desear. Eso no es necesariamente malo. Hay malas adaptaciones que son buenas obras (Blade Runner) y buenas adaptaciones que son infumables (El Código da Vinci). Pero las cosas como son.

Pero por ir a lo positivo (tampoco se trata de que alguien lea esto y piense "le ha parecido una mierda"), sí me gustó la visión que da de la Tierra de Nadie (cuando se aísla, ejem, Gotham) y me encantó la irrupción del Dr. Crane. También me gustó [OJO, SPOILER] , sobre todo porque Nolan juró y perjuró (a mi juicio de forma inexplicable) que no lo iba a incluir, el homenaje a cierto personaje imprescindible en la vida de Batman. Una fusión de los 3 primeros Robins; algo de Tim Drake (el fanboy que deduce la identidad del murciélago), algo de Dick Grayson (el policía que toma el testigo) y un poquito de Jason Todd (el huérfano callejero). Y creo que no desentona en absoluto.

También se agradece el detalle de que plasmaran casi tal cual la viñeta de Bane quebrando a Batman. El contexto no es el mismo, pero la pose, pues bueno, tenía su encanto.

De todas formas, y aunque no es mi caso, entiendo que esta película ha podido decepcionar a muchos, en cuanto a que es la menos Nolan de las tres, se salta muchas de sus autoimpuestas relgas, y sobre todo porque el Caballero Oscuro había dejado para el público el listón muy alto y esta película había generado unas inmensas expectativas y para muchos ya era la película del año incluso antes de rodarse. Vamos, lo que viene siendo un hype como la copa de un pino.

Y antes de que se me olvide, importante moraleja: El sistema y el capitalismo son buenos, y los perroflautas del 15-M son todos unos terroristas.
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