¿Es aquí donde han pedido vergüenza ajena?
Un tópico muy extendido en el género de la comedia romántica es el de Persona A se propone seducir a Persona B por una apuesta, empieza el cortejo, la cosa va bien y cuando Persona A se enamora, Persona B descubre lo de la apuesta, se siente decepcionada y lo manda al carajo. Entonces Persona A hace algo y por el superpoder del amor, todo termina bonito. Con esto acabo de resumir el 99% de las películas de este corte.
Aquí Persona A es un humorista misógino, que pone en el punto de mira a Persona B, que es una humorista feminista, pero no sea que se pierda la equidistancia, es una loca feminazi y mandona. No sea que nos vayamos a pensar que las feministas son mujeres normales... Esto, por cierto, enlaza con la frase que más gracia me hizo de la película "yo no soy machista ni feminista, soy taxista".
No me voy a quejar de eso, pues sabía dónde me metía, y casi que doy gracias porque no ha sido peor. Dentro de eso admito que los actores están bien, la película es ágil y la trama, dentro de lo absolutamente formulaica que es funciona.
Pero es que a Joaquín Mazón tampoco puedo pedirle maravillas. Con que no caiga a los niveles de La familia Benetón o La navidad en sus manos me conformo.
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