sábado, 29 de agosto de 2026

La constelación del perro

A ratos la conselación del porro.

Un cartel impresionante, con todo un Ridley Scott dirigiendo a un elenco de campanillas, para una película con un resultado un tanto desigual. ¿Divertida? Sí, pero con la sensación de ser un refrito genérico de cosas que no termina de tener claro dónde quiere poner el foco.

En un mundo postapocalíptico, en el que un virus ha aniquilado a la mayor parte de la población, tenemos a Hig, un mecánico que tiene que sobrevivir a ese mundo tan hostil y sobreponerse a la pérdida de su mujer, acompañado por su perro y su buen amigo Bangley. En una de sus incursiones conoce a otros supervivientes, y con ellos tendrá que colaborar, para sobrevivir y para rehacerse.

La idea está bien, pero me parece que no termina de trasladar el trasfondo filosófico que se le intuye a la novela en que se basa (que no he leído) y se termina quedando en lo superficial, como una amalgama de películas del estilo, como Soy Leyenda, The Walking Dead o 28 años después, que a veces casi parece parodiar.

Es básicamente un western moderno, sobre todo por la parte musical, que tiene no obstante momentos de genialidad, como la llegada a cierto enclave que personalmente me cautivó y nos ofrece los que para mí eran los mejores 15 minutos de la película (por mí, ojalá hubieran sido las dos horas con eso), pero no termina de saber para dónde tirar y creo que eso será lo que la condene en el futuro a la irrelevancia.

El tiempo lo dirá.

No hay comentarios: