jueves, 1 de enero de 2015

Fiesta de nochevieja: bienvenido 2015

La temática de "Los Sims" (verídico) no llegó a cuajar.

La nochevieja es la primera fiesta del año, con la que se recibe el nuevo dígito entre la digestión de la comilona y el ruido de los petardos. La cena fue, como siempre, en casa de mi padre y luego me fui hacia la lonja, con mi botella de ron y sin un disfraz preparado como en anteriores ocasiones. Llegué el primero (a las 0:45, más o menos) y me tocó esperar un rato, aunque luego se iría llenando la lonja de gente (muchos ni los conocía) y alcohol. Música ensordecedora, mucho bullicio, gente jugando al poker y otros arreglando el mundo. A eso de las 4 una parte de la gente se fue de bares y nos quedamos unos pocos, en un plan más tranquilo, aunque alguno de los presentes (que no fui yo) comenzó a evidenciar que se había pasado con el alcohol y tuvo a bien enseñarnos el color de su cena.

Y más o menos a eso de las 6 decidí que era buena hora para volver a casa. El trámite de la nochevieja ya estaba cubierto por este año.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Acaba 2014

Seguramente, la última foto del año.

Otra nochevieja más, festividad de la que no soy nada fan pero de la que es casi obligatorio participar. Especialmente cuando se vive en el centro y el ruido atronador imposibilita la idea de quedarse en casa, pues los petardos se encargan de eso.

Precisamente esa frase define el cambio más gordo que he experimentado este año: un cambio de casa, que supone el inicio de un cambio más gordo (a mejor), sobre el cual tampoco me quiero extender demasiado. Hay cosas que por importantes que sean no tienen cabida en el blog.

De otras cosas importantes de este 2014 que se termina está el susto del Bilbao Basket en verano, precedido por aquella desagradable agonía y con una segunda mitad de año muy agradable, aunque ojo, parece que la historia podría volver a repetirse, y nada garantiza que terminando igual de bien.

De trabajo poco reseñable, muchos y constantes cambios pero sobre todo de tipo operativo, lejos del cambio gordo del año pasado. De familia, pues sigue creciendo el número de sobrinos (hijos de primos, que tanto mi señora como yo somos hijos únicos y carecemos de hermanos que nos hagan tíos directos) y poco más que reseñar.

En cuanto al ocio, sigo con el tema del teatro, habiendo actuado este año tres veces (y un cameo en una webserie). Sigo jugando algo a rol (aquí debo destacar la aparición del "Cultos Innombrables", claro) y sigo yendo bastante al cine. Este año he pulverizado todos mis records, viendo nada menos que 63 películas en el cine (una media de más de una a la semana), así que puedo decir que, en efecto, es una de mis aficiones. De viajes, me quité las espinas de volver a Londres y Roma, así como a Andorra y visitar Segovia. Y en muy buena compañía.

Supongo que me dejo muchas cosas que contar, que como siempre ha ido entrando y saliendo gente en mi vida (y algunos de los que han salido están mejor fuera que dentro, la verdad), ha habido momentos buenos y malos, pero lo que suelo decir: si es de contar aquí, ya lo he contado. Y si no, no lo voy a hacer ahora.

martes, 30 de diciembre de 2014

Crónica: Los ImprovisAMOS

El reparto. 

Ayer hice mención al show del domingo, el experimental pase de "Los ImprovisAMOS", un grupo de improvisación teatral cómica con el que pusimos en práctica, delante del público, las técnicas del método Harold.

Con una sala a rebosar, pequeñita pero a rebosar, tanto que hubo gente que se tuvo que sentar en el mismo escenario, fuimos haciendo los números y pasándolo como enanos. Y a juzgar por las risas de la gente, parece que ellos también se divertían.

Con un orden prefijado (lo único que estaba prefijado), fuimos haciendo los siguientes números:

-La canción: De forma totalmente anárquica, íbamos saliendo a la palestra a cantar hasta que venía un compañero y nos quitaba el puesto, de forma más o menos civilizada y completamente caótica.

-La frase y la palabra: El público dice una palabra y debemos hacer, cada uno, una frase con esa palabra. Recuerdo que estaban "Mamerto", "Paquidermo" y una tercera que se me ha olvidado.

-Las tres frases: En pareja, y con un tema elegido por el público, hay que representar una escena compuesta únicamente por tres frases. La palabra que nos tocó fue Irán.

-La radio: Este gustó muchísimo. Cada uno éramos una emisora de radio y uno hacía de dial, con lo que teníamos que hablar cuando se nos ponía delante. Este ejercicio demostró que al público le interesan los hidrocarburos. Luego había una segunda tanda en la que el público proponía tema y digamos que fue un tanto escatológico. Debo decir que este es el ejercicio que considero más complicado de hacer, y el que más concentración requiere.

-La explicación: El público pregunta y por turnos explicamos. Tuvimos que explicar lo que era un esfinter, un cosmonauta y un ornitorrinco.

-Status alto-Status bajo: De tres en tres, improvisamos una escena en la que dos personajes tienen un estatus alto (mandones y autoritarios, para entendernos) y el otro bajo (apocado). Un sketch sobre gallinas y otro sobre los Reyes Magos (cosa del público, a mí no me miren).

-Alimentando una fobia:  Este ejercicio alimentaba también el histrionismo. Uno tiene una fobia y dos se la tienen que despertar. En mi caso me toca interpretar una fobia tan mundana y cotidiana como la Xanthoinfratalasofobia (miedo a los sumbarinos amarillos).

-Los poetas: Otro de rapidez. El público dice terminacioes y cada uno de nosotros ha de recitar un verso que rime con esa terminación. "on", "ada" y "aga" son las que nos mandan.

-Escena de las preguntas: ¿Sabéis la fama de los gallegos de contestar a una pregunta con otra? ¿Os imagináis de qué iba el ejercicio? ¿Qué podíamos hacer con los temas "gallegos" y "pecerastas"? "¿Y qué es un pecerasta? ¿Es obvio que las palabras las mandaba el público?

-La escena escalonada: De menos a más. Hacer por parejas una escena in crescendo, incrementando el nivel de la emoción del 1 al 5, pasando por los intermedios. En mi caso, el tema elegido es "teatro" y la emoción es la preocupación por no haberme estudiado el guión de la impro.

-La palabra prohibida: En esta actuamos todos a la vez. Cada uno tiene una palabra (la mía era "sí", que manda cojones), de forma que cada vez que alguien decía la palabra clave de otro, había que salir o entrar de la escena. El tema era "una cocina" y el resultado, como siempre pasa aquí, caótico. Caótico pero divertido.


Y esos fueron los ejercicios. Una experiencia muy gratificante que probablemente repitamos a finales de enero. La verdad es que posiblemente sea la vez que más me he divertido subido a un escenario.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Fin de semana (ahora sin inocentadas)

Este partido sí lo vi. 

Evidentemente la noticia de ayer era broma. No entra en mis planes más inmediatos hacerme socio del Athletic ni tampoco del Baskonia.

Al que sí vi fue al Bilbao Basket, que ayer logró su 9ª victoria (en 13 partidos, lo que esá muy bien) contra el Obradoiro, en un partido que empezó bien, luego se subieron un poco a las barbas, llegando incluso a ponerse 5 arriba al salir del descanso, pero que se acabó ganando con solvencia. Todo dentro del guón.

Pero no solo de baloncesto iba la cosa. El sábado era la fiesta de bienvenida de Darius (aunque ese nick está ya un tanto en desuso, pero es la costumbre), que como cada Navidad viene de Japón a pasar unos días y nos convocó en su casa, con bebida y comida japonesa, destacando un combinado de bebidas japonesas al que llamé "leche de barril de cerveza". Aunque la alergia que me asaltó (esta vez no fue culpa del gato, me la llevaba de casa) hizo que me marchara no muy tarde.

Para finalizar, y sobre esto ya me extenderé más mañana, a la tarde fue la actuación de los ImprovisAmos, un show en el que participé y con el que disfruté como nunca sobre un escenario.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Athleeeeeetic... eup!

El de verdad me llega la semana que viene.

Este año Olentzero ha venido generoso, pues mi padre ha tenido a bien sorprenderme con el regalazo que se deduce de la foto, y es que a partir de enero compartiremos nuestra otra gran afición deportiva: el fútbol y más concretamente el Athletic de Bilbao, que esperemos que nos vuelva a dar grandes alegrías.

Pues sí, después de mucho tiempo con el chincho, por fin soy socio del club de mis amores, y podré ir a mi localidad de San Mamés, bocadillo en mano a cantar los bacalaos y emocionarme con el espíritu de Zarra, Pichichi, Toquero... E incluso, ¿quién sabe? Puede que me anime a hacer alguna salida con el equipo. Con la final de Bucarest me quedé con las ganas de ir, pero este año (que huele otra vez a final), Varsovia no se me escapa.

Así que el 11 de enero estaré vestido de rojiblanco para ver al Elche, y como soñar es gratis, fantaseo con que los Reyes Magos no se hayan quedado atrás y me traigan el carnet de abonado del Baskonia, pues casi tanta ilusión como ir a San Mamés, me la produce ir al Buesa.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Arkadia 2014

Su imagen en Facebook.

Antaño las jornadas de referencia por estas fechas, hace mucho que las Arkadia (antiguamente "Gurutzeta") dejaron de ser unas grandes jornadas, para convertirse en poco más que un pasarratos. De hecho, hacía ya unos cuántos años que no iba, pero este me ha dado por acercarme, a hacer la tarde.

Unas partidas de cartas (Timeline y Lobo 77) y luego la actividad principal, "El grimorio de Abdul", un rol en vivo de Vampiro: Edad Oscura que partía de una idea genial (los personajes éramos, de forma bastante literal, las páginas del grimorio) y unos elementos muy cuidados (los petos con el texto que se supone que teníamos, o los libros que había que traducir para desentrañar el misterio) pero que desembocaba en un concepto plenamente fallido y una partida aburridísima, debido a la carencia de personalidad y motivaciones claras en algunos de los personajes (que no tenían ni nombre) y nada que empujara a participar en la trama si se quería ser medianamente fiel al concepto. He intentado tomarme en serio la partida y se ha hecho lo que se ha podido, pero he de decir que me he aburrido. Por otra parte, la existencia de farragosos sistemas de juego en nada ayudan al desarrollo de una partida, en la que el ambiente y la tensión se rompían cada dos por tres.

Eso sí, se agradece que hubiera croissants rellenos para picotear durante la partida.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Musarañas

Macarena Gómez, perturbadora.

Las musarañas son unos pequeños roedores que viven en madrigueras y pueden envenenar a animales más grandes que ellos para defenderse. Y los paralelismos con esa afirmación dan sentido al título de esta película, un inquietantante thriller, con aires hitchcockianos, producida por Alex de la Iglesia, lo que para mí suele ser garantía de calidad.

Gira sobre Montse (Macarena Gómez), una mujer de principios de los años 50, hipercontroladora y religiosa hasta el extremo, que vive encerrada en su casa a causa de una terrible agorafobia que le impide salir, siquiera al descansilo. Vive con su hermana (una aorable Nadia de Santiago), una chica más normal (no es que lo tenga muy difícil, que vive bajo el peso del sentimiento de culpa (su madre murió en el parto) y el yugo de su hermana mayor, la cual tiene visiones en las que se le aparece, o es lo que cree, su desaparecido padre, el siempre soberbio Luis Tosar. 

Y su "tranquilidad" se ve rota por la llegada del vecino Carlos (Hugo Silva), a quien Montserrat tiene a bien "acoger" al más puro estilo "Misery". Y ya no cuento más de la trama, que tiene su chicha, incluyendo un final que, o no lo he entendido, o está sujeto a posibles interpretaciones.

La pelúicula está bastante bien realizada, generando una atmósfera opresiva y a pesar de patinar en algún momento, alcanza un nivel bastante elevado, así como las interpretaciones, donde cabe destacar a la "mala" de la película, Macarena Gómez, que transmite verdadera angustia con cada una de sus miradas (si bien, no consigue desprenderse de su tono de voz tan característico, que recuerda inevitablemente a su personaje en "La que se avecina"). Pero sin duda se marca un Papel con mayúsculas.

Sí tiene, en lo negativo, muchas escenas en las que se rompe la suspensión de la incredulidad y fuerza un poco a hacer algunos saltos de fe, pero en general me parece una película más que correcta.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Mortadelo y Filemón contra Jimmy el "Cachondo".

Del tebeo a la pantalla.

Creo que esta entrega es la mejor adaptación de los tebeos de Ibáñez a la pantalla. Mejor que las películas de imagen real (que me gustaron, incluso la segunda, que me sorprendió muy gratamente) y que las series de animación, tanto la versión de Rafael Vara como la mediocre de los 90.

Y es que Jimmy el Cachondo recoge tal cual el espíritu de las viñetas y lo traslada a la animación, con muchos porrazos y huevos de pascua, y un humor 100% Ibáñez (tal vez con un lenguaje más soez de lo que recordaba). Tiene también personajes muy logrados, en especial Rompetechos, que lo plasman de forma magistral. Reproduce el espíritu del original, hasta el punto de que la mayoría de las cosas que pasan, el aficionado a Mortadelo sabe que van a pasar, y aún así hacen gracia. De principio a final, es 100% cómic.

Las voces sí rechinan un poco, pero esto es inevitable, ya que NUNCA se van a parecer a lo que cada lector tenía en su mente, y aunque he de decir que no me convencía mucho Janfri Topera (que curiosamente es el que hacía de Bacterio) doblando a Filemón, no quedo insatisfecho con su trabajo. Y genial el cameo de Ramón Langa. 

Igual sí se puede poner como pega que alguna escena se hace un poco larga, así como la falta de gracia del personaje de Jimmy, siendo "Mortadelo y Filemón: el caso del Tronchamulas" un título que le habría hecho más justicia.

En definitiva, una gran adaptación y una cita ineludible para los amantes de los agentes más ineptos de la T.I.A.

martes, 23 de diciembre de 2014

Big Hero 6

El superhéroe más blandito. 

 Versión corta: Película Disney, divertida y con bicho entrañable.

Versión larga:

Big Hero 6, muy sutilmente inspirada en el cómic homónimo (y casi anónimo, pues no creo que sea especialmente conocido) de Marvel, es la historia de Hiro, un adolescente que es un genio de la robótica, y que por azares de la trama se hace con Baymax, un robot médico de aspecto amigable, que es completamente achuchable y blandito (sic), que como es de esperar, se convertirá en su mejor amigo. Y por cosas de la trama, Hiro y Baymax, junto con otros 4, formarán el grupo de superhéroes "Big Hero 6", dispuestos a jugársela para salvar a la ciudad de San Fransokyo (de obvias referencias) de todas las amenazas que se le enfrenten.

El reclamo de esta película, para qué nos vamos a engañar, es Baymax, esa especie de muñero de Michelín planchado, que se adueña de la película, uniéndose a la galería de secundarios inolvidables de la factoría Disney, con un exquisito cocktail de humor y ternura, plagando la pantalla de momentos "ay, qué majo". 

La verdad es que me ha gustado mucho, más de lo que esperaba, y tiene un montón de guiños frikis, como el dibujo de Mazinger Z, o el inevitable cameo, así como la escena después de los créditos que, por cierto, tienen una música muy chula.

Y Baymax.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Otra vez, reintegro

Lo que me toca siempre. 

El día de la salud lo llaman, puies hoy es el día en el que la mayoría de la gente se congratula de que al menos tiene salud, ya que no le ha tocado la lotería. Tampoco me ha tocado a mí, ni creo que me toque, pues siempre me compro el mismo número de boletos. Dicen que cada vasco se gasta X dinero en lotería, pues debe de haber alguien gastándose 2X.

Nunca me haré rico con la lotería, está claro. Pero la diferencia con comprarla es que no soy rico, pero tampoco más pobre, y como todos los años puedo decir que me ha tocado el reintegro. Otra cosa que podría hacer es meter todos los años 20 euros en un bote, y los años que acabe el gordo en 1, abrir el bote y coger el dinero. Sale mejor que esperar a que toque la pedrea, ¿verdad?

En cualquier caso, paso bastante de esta suerte de impuesto voluntario (y ojo, yo encantado de que exista y la gente gaste dinero), pero francamente, paso bastante de participar de ello. Entiendo y respeto todo eso de la ilusión y el gusanillo, que es realmente lo que mueve a la gente a jugar (sería presuntuoso presuponer que la gente no sabe contar), pero no lo comparto. Ahora bien, si alguien de verdad cree que sale a cuenta comprar lotería, me suena que precisamente el gordo de la Navidad es el que menos rentable/probable sale. Sale mejor jugar a los ciegos o ir a un RETA a apostar en las carreras de galgos.

De todas formas, yo mañana me pasaré por algún bar a ver si cuela y me venden por 21 euros un café y un boleto premiado. En el anuncio funcionaba.