martes, 28 de octubre de 2008

Entes mostradoriles

A veces le comprendo
Hay días en los que uno pierde la fe en la especie humana, y en los que la paciencia agota ciertos límites, cuando agradecemos tener una neurona en el cerebro que hace de barrera contra el noble arte de soltar la primera barbaridad que nos pasa por la cabeza, y que a veces tantas ganas da de hacer, y más los días de cobro, donde la pleyade de gente es notoria que esperaba cobrar y se ha encontrado con la desagradable sorpresa de no haber cobrado es notable, y vienen al mostrador esgrimiendo su libreta a lo Van Gaal.

Pongamos por ejemplo, una señora viene indignada porque le ha llegado el cobro indebido. Creo que alguna vez ya lo he explicado, pero por si acaso; a veces se pagan cantidades de forma indebida, sea porque están trabajando y aún no se han cruzado los datos, sea por un error, o por lo que sea, y son cantidades que tienen que devolver, y a veces se tarda bastante en reclamar. Pero claro, nadie se queja cuando le pagan de más, ni se extraña ni pregunta, pero cuando ven que tienen que devolver, invocan a Santa Rita y vienen airados. La mayoría de la gente es cierto que lo entiende y no se queja demasiado, pero los hay que ven eso como una afrenta, un grave atentado contra SU dinero "es que me estáis quitando dinero", he tenido que oir muchas veces, llegando a un palmario "esto va a ser alguien que se está pagando las vacaciones a mi costa". Oir eso y poner cara de poker es todo uno, más cuando una de esas personas, al oir que tiene la opción de presentar un recurso exigía que se lo redactara yo. No me suele importar, aunque no esté entre mis funciones, y siempre y cuando no haya cola, ayudarles a hacer los escritos, pero cuando vienen con esas ínfulas, y encima exigiendo, lo que obtiene por respuesta es "no te están quitando nada, te están DANDO 400 euros todos los meses, y no, no te voy a hacer yo el escrito", y bueno, toca ignorar cuando responden ofendidos "pero es que esos 600 euros son MÍOS, y me estáis QUITANDO 200". En momentos así uno se pone la careta de búrócrata.

Ganas también de mandar a la mierda a los que vienen quejandose de que al no tener la Renta Básica no tienen dinero para poder vivir "¿yo es que necesito el dinero para comer, qué voy a hacer sin la renta básica?", y me tengo que morder la lengua para no soltarle "trabajar, como hace la gente normal".

Todo eso sin contar con las diversas nomenclaturas que asignan a la renta básica, "la paga", "la aduya", "el salario social", "el sueldo", "la pensión contributiva" (ante la cual no pude evitar recordarle que contributivas son el paro, la jubilación, la viudedaz... no la renta básica). Y bueno, dos casos que en su afán de asimilar la sopa boba a un empleo tocan especialmente las narices.

Una, una tipa que se ha encontrado con la desaghradable noticia de que le han cortado el grifo (el "sueldo" dice ella, y se queda tan ancha), y cuando le comunico que es porque del Atyuntamiento le han mandado cartas pidiendo una documentación y han llegado de vueltas, me dice que es que se había ido de vacaciones y que por eso no recibió la carta, y que hay que ver la de vueltas que le hacemos dar, y que no puede estar un mes sin cobrar, que vive de esto. Manda huevos, ¿vacaciones? ¿de qué? A punto he estado de soltarle "no señora, de vacaciones me voy yo, que vengo aquí todos los días a las 8 de la mañana, hago mi trabajo y me las he ganado. Usted se ha ido de viaje", pero en fins... Así que vive de eso, lo necesita, pero no es capaz de observar la más mínima diligencia.

Luego un individuo que había pedido la Renta Básica y quería saber cuándo iba a cobrar, algo lógico y normal, como lógico y normal es que habiendo semejante aluvión de solicitudes, no se le pueda dar una respuesta firme de cuándo va a empezar a cobrar, y me ha inflado las narices cuando ha tenido la desfachatez de decirme que igual que yo sé cuándo voy a cobrar el sueldo, él tiene derecho a saber cuándo va a cobrar el suyo. Como si fuera comparable. Alguien debería explicarle la diferencia entre trabajar y vivir de las ayudas sociales.

La pregunta de "¿cuándo cobraré?" es bastante repetida, e incluso es normal, es razonable que quieran saberlo, pero también lo es que, son tantos, que no hay forma de saber cuándo se empieza a cobrar desde que se pide, y esto la gente normal lo suele entender, pero siempre está el típico elemento obtuso que no es capaz de concebir ideas simples, y se dan conversaciones como ésta:

-Hola, quiero saber si voy a cobrar este mes.
-Déjame el DNI (el fallo es mío, no soy capaz de saber si van a cobrar con solo verles la cara) A ver, pues no, no apareces todavía.
-No puede ser, si lo pedí hace 3 meses.
-Ya, pero es que todavía no te han concedido, hay muchos expedientes delante del tuyo.
-No lo sé, cuando te concedan.
-¿Pero a quién puedo preguntar?
-Pues a mí, pero es que no te puedo decir, porque todavía no se sabe, hay muchos expedientes, y cuando te toque, te tocará.
-Pero entonces, ¿cuándo cobro?
-A ver, ya te he dicho que todavía no se sabe
-Entonces, ¿cuándo voy a cobrar?
[Agh! Redundancia cíclica]
-Entonces, ¿este mes voy a cobrar?
-No, ya te he dicho que este mes no vas a cobrar.
-¿Y el que viene?
-Mira, esto que tengo aquí es un ordenador, no una bola de cristal, puedo saber si te han concedido este mes, pero no puede leer el futuro.

La última frase no es literal, pero prometo que es verídica. Y es que a veces nos obligan, de verdad.
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