jueves, 24 de septiembre de 2009

Jalea in acta est

Las cartas están echadas

La forma correcta de decirlo es "Alea jacta est", que viene a ser lo que dijo Julio César al cruzar el Rubicón. La otra la dijo cuando se le cayó el bote de mermelada encima de unos papeles importantes (chiste copiado de Baldrick) y significa que ya he elegido el orden de prelación de puestos.

No ha sido una decisión nada fácil, le he dado muchas vueltas, he sopesado pros y contras, aspectos positivos y negativos de cada sitio, lo que podría ganar, lo que podría perder. Por una parte, saber que estoy muy a gusto donde estoy, pero que en Hacienda hay más posibilidades de cursos, el miedo a estancarme si me quedo, pero también miedo a ir a un sitio y estar peor. Pesa el aprender cosa nuevas, y pesa el saber que mi trabajo actual lo tengo dominado. Pesa conocer sitios nuevos y gente nueva, pero pesa el buen ambiente de trabajo que tengo, mis compañeros, no tener que ser otra vez el nuevo.

Es literal que si he entregado a las 11 el listado de puestos, a las 10 de la mañana aún no sabía qué decidir, pero finalmente he cogido el listado y el bolígrafo, he ido rellenando, descartando primero los destinos que no quería, y finalmente quedaban lasdos grandes opciones, las dos secciones que encabezarían la lista, mis dos finalistas; IVA y Acción Social (donde estoy). Sabía que irían como primera y segunda opción, pero... ¿en qué orden? ¿me voy a Hacienda o me quedo aquí?

¡A cascarla! Finalmente he tomado una decisión, LA decisión, que espero que sea la correcta, y aunque depende de qué elijan primero los que tengo delante, el destino que he elegidos será casi con total seguridad el que me toque.

Y el destino elegido es...Es algo que contaré en otra ocasión.
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