lunes, 22 de febrero de 2010

Outfoxies

 
Así NO se aparca un helicóptero.

Outfoxies es un juego de acción y tiros de mediados de los 90, tal vez no muy conocido pero tremendamente adictivo y divertido, al que dediqué mi buena cantidad de moneditas en su época.

El planteamiento es bien sencillo: los personajes son asesinos que han sido contratados por alguien misterioso para cazarse los unos a los otros, con la recompensa de una ingente cantidad de dinero, y los candidatos al premio son:

John Smith: El estándar, con pinta de protagonista, chupa de cuero y pose molona. Su pantalla es una especie de hotel o algo.
Betty Doe: Si Smith es Ryu, Betty es Ken. Vestida para matar.Su pantalla es el acuario.
Eve: Una ex artista de cine, ex-criminal. Acompañada de su iguana, lucha en el circo, con tigres, elefantes y cañones lanzapayasos.
Prof. Ching: Un científico discapacitado pero experto en artes marciales. Va en una silla de ruedas que le hace inmune a disparos por la espalda. Su escenario es la fábrica de misiles.
Bernard White: Un garrulo de 2 metros con una mano metálica y muy mala leche. Sus ataques cuerpo a cuerpo son los más potentes, pero es fácil de impactar. Su pantalla es un tren.
Dani&Debi: Dos odiosos gemelos ex-siameses, más malos que la tiña, tan repelentes como letales. Escasa resistencia, pero la capacidad de llevar dos armas. Luchan en un yate en alta mar.
Dwebb: Todo videojuego es mejor si tiene simios, y eso es Dwebb: un chimpancé con smoking. El personaje más ágil de todo el juego. Su pantalla era la más divertida, un avión cayendo en picado, que se puede intentar enderezar o picar para hacer caer al oponente al vacío. Ignoro la referencia, pero lo del mono trajeado en un avión que cae en picado ya salía en un episodio de los Simpsons.

La mecánica del juego recuerda más a un Smash Bros que a un Street Fighter, por el tema plataforma, y el objetivo es idéntico que a ambos casos: reducir a sopapos la barra de vida del contrincante, para lo que se deben usar todo tipo de armas: desde pistolas, ametralladoras, lanzamisiles... hasta espadas, látigos... pasando por naranjas o pasteles, sin olvidarnos de interactuar con el entorno, donde prácticamente todo mata. Así pues, lo mismo puedes disparar a la pecera para que al romperse el cristal se escape un tiburón, que puedes intentar que se caiga del tren en marcha o lanzarle un payaso a la cara.

Y todo ello contra el reloj, que si se acaba el tiempo establecido, además de irse descojonando la pantalla (el edificio que se viene abajo, el acuario que se inunda, el circo que se llena de tigres...) se termina el duelo por muerte súbita, y el que tenga más vida gana.

Arriba: John Smith, Prof. Ching y Betty Doe
Abajo: Eve, Dwebb, B. White, Debi y Dani.

Fiel al género, el desarrollo del juego es ir matando enemigo tras enemigo, hasta que llegamos al insidioso jefe final (obviamente no elegible) Mister ACME. O, mejor dicho, la mujer del jefe, que es realmente la que manda, y que en un "sorprendente" giro de guión nos felicita por haberle hecho el trabajo sucio y nos intenta asesinar para haberse librado así de todos los asesinos que le incordiaban.

Tras una feroz batalla (que básicamente era una pantalla de plataformas contra el reloj) llegaremos a la batalla final en la azotea, donde tendremos que redecorar un helicoptero a misilazos, y asistir divertidos a la "terrible" muerte del jefe final para poder así contemplar el final.

Y para nostálgicos, o gente que desconozca el juego, un video sobre el mismo:

Disponible en MAME
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