miércoles, 13 de octubre de 2010

Buried

¿El enemigo? Que se ponga.

No se puede negar que Buried es una propuesta audaz, con un planteamiento arresegado y una puesta en escenabastante más que correcta, y sobre todo con un final que es lo mejor de la película.

El argumento: un hombre (Ryan Reynolds) despierta en un ataúd, sin saber muy bien qué hace ahí, y provisto únicamente de un mechero y un teléfono móvil. No tarda en descubrir por qué está ahí, y hará lo que cualquiera haría, que es usar el móvil para pedir ayuda. pero descubrirá, con impotencia, que eso no es tarea fácil, y vemos que Buried es una película sobre la angustia y la impotencia (la no fálica) más que sobre la claustrofobia, que tampoco la transmitía demasiado (supongo que la comodidad de una amplia sala de cine no ayuda a ello) y no sería muy diferente si el protagonista estuviera en un barco en alta mar, o en la Estación Espacial Internacional, pues lo importante no es que esté bajo tierra, sino que está solo ante un sistema que le sirve de poca ayuda, y tiene que ver con angustia cómo le rebotan de un lado a otro, cual pelota de ping-pong, sin obtener ayuda alguna.

Dejando al margen la propia premisa, y un par de gambas leves de guión, que más abajo mencionaré, lo bueno es que es bastante creíble. Si aceptamos que una persona quedase enterrada en esas circunstancias, es muy probable que acabara pasando lo mismo.

Y ahí es donde la película tiene su gran parte de crítica, al sistema y también al capitalismo feroz, donde lo que priman no son siempre las personas, y en algunos casos llega a cantar un poquito (¿Todo un directivo del FBI diciendo que los "malos" en el fondo son personas? Vamos, que no es que yo esté en desacuerdo con la argumentación que da, pero que no me creo que ese señor fuera a decirlo)

Lo mejor es que la película va de menos a más, con un principio que amenaza con ser un pastiche a lo Saw, pero que al irse desarrollando permite empatizar cada vez más con el sufrido protagonista y compartir su frustración, hasta el final, que es de los que dejan con el culo clavado a la butaca, y que invita a alzar el puño al cielo al grito de "¡hijos de puta!" Y hasta aquí puedo leer.

En cuanto a los fallos que comentaba, que bien podría ser yo el errado; uno es la petaca con licor que tiene, que me dio la impresión de que llevara dentro varios litros de líquido, y el otro, la llamada que recibe del jefe de personal (para una de las escenas más terroríficas de la Historia del cine) que teóricamente no podría recibir, ya que éste se supone que no tiene su número. Pero en todo caso fallos perdonables. Bueno, y a veces el protagonista es de premio Darwin, por su uso y abuso del mechero, estando preocupado por que se acabe el oxígeno. cuando no tiene el móvil lo entiendo, ¿pero a santo de qué acerca el mechero al móvil?

En definitiva, la película produce una sola angustia, y no tanto por el hecho de tirarse el protagonista 90 minutos en un ataúd, sino por pensar que si algún día nos pasa algo... estamos jodidos.
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