domingo, 31 de octubre de 2010

Nocturno balompié

Balón y bota de oro

Ayer estábamos en la lonja, cuando a eso de las 22:00 salió la idea. Tenemos un balón, y unas porterías al lado (las de debajo de la autopista), así que ahí nos fuimos a jugar.

Debo advertir que probablemente yo sea el peor jugador de fútbol que conozco; lento, despistado y con graves problemas de puntería (me suele costar acertarle con el pie al balón) pero ayer parecía tocado por los hados (sin que eso me impidera jugar como un tronco minusválido la mayor parte del partido, claro) y pulvericé todos mis records (positivos), marcando no uno ni dos, sino tres goles, y uno de ellos como portero desde mi propio campo (lo cual dice poco en favor del otro portero) y por si queda la duda, que sería razonable, ninguno de los 3 goles (uno de ellos de cabeza, aunque sería más justo decir que el balón rebotó en mi cabeza y luego se metió en la portería) fue en propia meta, que podía haber sido.

Se da la curiosa circunstancia que la última (y creo que única) vez que había metido gol había sido en ese campo y en esa portería (precedido de Rubén y su "a Jokin no le marquéis que es muy malo") así que puedo afirmar que el 100% de mis goles han sido en esa portería.

Un partido inigualable, a la par que inolvidable, especialmente por las agujetas con las que me he levantado hoy.
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