lunes, 3 de enero de 2011

El fax escacharrado

¡Gato malo!

Un juego que sin duda causará sensación, y que nos tuvo el sábado jugando y riendo hasta las 3 de la mañana. El nombre real es "Come caca, gato" (superelegante, como puede verse) pero he decidido llamarlo así por alusión al célebre teléfono escacharrado.

El juego del teléfono es sencillo; consiste en transmitir una frase a otro, que a su vez debe transmitirla al siguiente y al final ver cómo la pérdida y/o adición de información a la misma acaba por dejarla irreconocible.

Pues aquí se le da una adicional vuelta de tuerca y se añade un elemento pictórico, de forma que debes dibujar la frase que te dan o describir el dibujo que ves. Con lo que es de suponer que el resultado final puede ser totalmente distinto al inicial, y generalmente más divertido.

Pongamos por caso que el primer jugador empieza con "Don Quijote y Sancho Panza se pasean por la Mancha".

Le pasa la frase al siguiente, y la dibuja como buenamente puede, de la siguiente manera:
¡Te digo que son gigantes, Sancho!

El siguiente jugador recibe el dibujo y debe describirlo. Lamentablemente, no pilla la referencia y se limita a describir "un gordo y un flaco junto a un molino". Le pasa la frase al siguiente, que sin conocer ni el dibujo ni la frase anteriores, se acuerda de Laurel y Hardy y le pasa esto al siguiente:

¿Oli, es eso un molino?

Francamente complicado reconocer a ambos actores, y no digamos ya el molino, el que describe pone lo primero que se le ocurre y dice que son "dos curas que van a un restaurante". La frase va al siguiente jugador, que dibuja algo como esto:


Una tienda de tridentes, entremos.

Viendo este dibujo, el jugador que tiene que describirla reconoce los curas pero no cae en la cuenta de que es un restaurante (lógico), por lo que escribe que son "dos curas que van a hacer un exorcismo". Leyendo la frase, el siguiente jugador se acuerda de la famosa película y dibuja tal que esto:

¿Has visto lo que hace el cerdo de tu gato?

Ya para acabar, el último jugador ve este dibujo, y lo describe como "Inquisidores quemando a una bruja". Le pasa la hoja al primer jugador, y ve cómo Don Quijote y Sancho Panza se han convertido en miembros activos del Santo Oficio.

Y esto es solo un ejemplo de lo que puede dar de sí este juego. Con Darth Vader que se convierte en dinosaurio, un lascivo Napoleón que para actuar delante de los niños se viste de mexicano o una boda de superhéroes nazis en China.

La gracia, claro, es que todos los jugadores escriban y dibujen simultáneamente, por lo que si hay 7 jugadores (número óptimo) haya 7 historias que contar y que pervertir. Y como puede verse, no es en absoluto necesario saber dibujar bien.
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