lunes, 10 de enero de 2011

Espacio sin humo

En un bar no le habría pasado.

Hoy he tenido la oportunidad de disfrutar por primera vez de las consecuencias de la que probablemente es la mejor ley que se ha aprobado en muchos años en España, y que realmente sí mejora, pese a la polémica que quieren buscar algunos, el nivel de vida. Hablo, cómo no, de la ley que prohíbe fumar en espacios cerrados.

Entre una cosa y otra, no había ido todavía a ningún bar y no había tenido ocasión de verla en funcionamiento. pero cuando hoy por la mañana he podido bajar a desayunar y el ambiente del bar estaba limpio... una sensación maravillosa me ha recorrido. Entiendo que los fumadores se vean incomodados por esta medida, pero nadie les prohibe fumar. Pueden seguirlo haciendo en su casa (no en la mía, desde luego) o en la calle. Y gracias a esta ley los no fumadores podemos ir tranquilamente a los sitios sin que otros nos obliguen a inhalar su humo.

Por fin ir de bares deja de ser sinónimo de ojos enrojecidos por el tabaco, de toser por el humo, de quemaduras y sobre todo, de volver a casa con la ropa y el pelo hediendo a tabaco. Algo que me encantó cuando estuve en Nueva York y que anhelaba tener aquí. Por fin es realidad.
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