lunes, 30 de julio de 2012

Euskal y Artxanda

Dando a los clásicos.

Contraste de planes, con uno de encerrarse en un lugar oscuro y otro de salir al aire libre. El primero una visita a la Euskal Encounter, a la que hacía bastante que no iba (6 años sin participar y 3 sin ir de visita), y en la que aproveché para saludar a la gente del sector, así como de echar alguna partidilla. Pero sobre todo de ver gente, y más gente conocida. También de cenar con los amiguetes, que es parte de la gracia.

Y como era de prever, lo que podía haber sido una visita rápida se acabó prolongando varias horas, y acabé metiéndome en la cama a las 4 de la mañana.

Vista de Bilbao.

En contraposición, ayer tocó un plan de aire libre y naturaleza. Un paseo por Bilbao dio paso a la improvisación, y cogimos el funicular hasta el monte, y allí nos dimos un paseo casi hasta Sondika. Y a la vuelta, un garbeo por el mirador, para disfrutar del paisaje y del buen tiempo.

Y a la vuelta, una cena ligera y a la cama, que hoy tocaba madrugar. Pero solo hoy, que ya estoy de vacaciones. ¡3 semanas!
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