sábado, 26 de enero de 2013

Modern Art

Versión antigua del juego. 

Modern Art es otra de las joyas del prolífico diseñador alemán Reiner Knizia, y aquí los jugadores son marchantes de arte que tienen que conseguir que sus museos destaquen por encima de los demás.

Existen, al menos que yo conozca, tre sediciones de este juego, y en la anterior (la que yo conocí) se podía elegir entre museos reales, y teníamos para elegir 5 ciudades: París, Nueva York, Berlín, Tokyo y... Bilbao.

Componentes. Sí, lo que parece el Guggenheim de Bilbao, lo es.

Además de estos museos, que a efectos de juego funcionan exactamente igual, hay 5 artistas (ficticios, aunque con resemblanzas a pintores reales de arte moderno) que tienen cuadros, y cada cuadro es una carta. Y estos cuadros valdrán más o menos, y el objetivo de los jugadores es acabar la partida con más dinero que los demás.

Al principio del juego se repartirán cartas a los jugadores, y al principio de cada ronda, excepto la última, se repartirán más, hasta haberse dado todas. Son en total 5 rondas (llamémoslas temporadas), y en la última tocará jugar con lo que nos quede en la mano.

¿Cómo va esto?

El funcionamiento del juego es sencillo. Cada jugador en su turno puede jugar una carta de su mano, y representará que está sacando un cuadro a subasta. Hay varios tipos de subasta, que vendrán determinados por un icono en la propia carta, y son los siguientes:

-Puja abierta: Sencilla. Los jugadores van berreando sus ofertas, hasta que alguien diga una cifra que nadie quiera superar. El mejor postor se llevará el cuadro a su galería y pagará el dinero al jugador que jugó la carta. Si es éste quien ha hecho la mejor oferta (el que saca el cuadro también puede pujar), se quedará con el cuadro, pero le dará el dinero a la banca. Si nadie puja, el que sacó la carta se la lleva gratis.

-Puja a ronda cerrada: Por orden, y empezando por el jugador a la izquierda del que puso el cuadro, irán haciendo sus ofertas. Cada jugador solo puede decidir si supera o no la oferta anterior. Y la subasta acaba en el que puso la carta, que podrá elegir entre vender el cuadro al mejor postor, o ser él quien lo compre, pagando un precio mayor a la banca. Como antes, si nadie puja, el que sacó la carta se la lleva gratis.

-Puja secreta: Cada jugador pone una cantidad de dinero en su puño, y simultáneamente muestran sus ofertas. El que haya puesto más, se la queda. En caso de empate, el que jugó la carta tiene preferencia, y si él no está entre los que empataron, empezando a contar hacia su izquierda, el que tenga más cerca (el que sea "mano", vamos)

-Precio fijado: El que pone el cuadro establece un precio. Por orden, los jugadores pueden decidir si lo pagan o no. En cuanto uno dice que sí, se queda con el cuadro y se termina la subasta. Si nadie lo quiere, el que puso el cuadro está obligado a comprárselo a la banca.

-Colección: Es un tipo especial de subasta, en la que se saca esta carta, junto con otra carta normal del mismo autor. Se hace una subasta con las mismas reglas que la segunda carta, con el goloso añadido de que aquí el premio no es un cuadro, sino dos.

Naturalmente, para que se pueda pujar por los cuadros, se empieza con dinero (concretamente 100 cada jugador). Si no, el juego iba a ser un poco absurdo.

Autores de la edición moderna.

¿Y cuánto dura la partida?

Como ya comenté, la partida consta de 5 rondas. Pero de poco sirve contar esto sin explicar cómo funcionan las rondas. La ronda dura hasta que se subasta el quinto cuadro de un mismo autor. Basta con que salga, porque de hecho, ese cuadro no se llega a subastar. En ese momento, se mira qué autores han vendido más cuadros en esa ronda, y se establecen los precios.

Los cuadros del autor (que no jguador) que más cuadros haya vendido valdrán 30, los del segundo 20 y los del tercero 10. Los otros dos, en cambio, no valdrán ni como papel higiénico.De esta manera, cada jugador venderá en ese momento a la banca sus cuadros (no es una opción, es obligatorio), y se llevará el dinero correspondiente. Que puede ser mucho, poco o incluso nada. 

Puede pasar, y de hecho lo raro es que no pase, que haya empate en número de cuadros vendidos. En ese caso, el criterio de desempate es sencillo. Unos autores son mejores que otros, y siempre ganarán los empates (lo que es un factor a tener en cuenta a la hora de comprar). Claro que también son menos fecundos y hay menos cartas de los buenos que de los mediocres. Recordemos que son cinco autores.

Las demás rondas funcionan igual, con dos matices. Uno, que en las rondas 2ª, 3ª y 4º se roban cartas, y otra, que los cuadros, al venderse, suman su precio anterior. Es decir, que si un autor fue el segundo más vendido en la primera ronda (y por tanto sus cuadros valieron 20) y es el autor más vendido en la sgunda ronda, sus cuadros no valdrían 30, sino 50. ¡Y si volviera a ser el más vendido en la tercera ronda, nos iríamos a los 80!

Pero ojo, esto solo vale si ha puntuado en esa ronda. Si un autor, pongamos el caso, hubiera quedado segundo en cada una de las 4 primeras rondas (20+20+20+20), pero no está entre los 3 primeros de la quinta, su precio en esta ronda sería de 0. Las moda es cruel, ¿qué se le va a hacer?

¿Quién gana?

Sencillo: el que tenga más dinero al final de la 5ª ronda.

(Opcional) Regla de la casa: Dado que esto es un juego temático, cada jugador deberá, cada vez que saque a la venta un cuadro, decir su título y ofrecer una breve descripción del mismo. La mecánica permanece invariable, pero el juego ganará en diversión.
Edición española.

Como ya comentaba, la edición antigua del juego traía museos reales (ciudades más bien), y en ediciones posteriores parece que se ha renunciado a esto. Desconozco el motivo, si esto se debe a temas de derechos de imagen, estrategias comerciales o qué, pero en mi opinión le resta bastante gracia al juego. Así y todo, es un gran juego, que merece ser jugado.
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