domingo, 31 de marzo de 2013

Los últimos días

 
Barcelona postapocalíptica. 

Empezaré diciendo que yo habría titulado a esta película Agorafobia. Continuaré diciendo que me ha parecido una excelente película, bien planteada, bien desarrollada y con un buen trabajo de sus actores, aunque ya a nadie sorprende que José Coronado y Quim Gutiérrez hagan un buen papel.

La película nos va mostrando una situación en la que no sabemos qué pasa, y con flashbacks cuidadosamente colocados nos va facilitando la información que necesitamos, para poco a poco ir explicando de qué va el tema. Lo que sabemos es que algo ha pasado, y la gente no puede bajo ningún concepto salir al exterior, y deben refugiarse en sus casas, en sus trabajos, o incluso en estaciones de metro. Desde luego, si alguien lleva la novela "Metro 2033" al cine, aquí tiene un buen espejo en el que mirarse.

Y en el contexto de esa Barcelona confusa y postapocalíptica, tendremos la agonica búsqueda de Marc (Quim Gutiérrez), un Ulises en busca de su Penélope (Marta Etura, con quien ya coincidió en Azuloscurocasinegro), acompañado por el duro e imprescindible Enrique, un despiadado gestor de recursos humanos con quien deberá forzosamente colaborar. Y la relación entre ambos supervivientes irá evolucionando a la par que su odisea.

Y así, a medida que va avanzando la historia principal, nos van contando lo que necesitamos saber para entender qué es lo que está pasando, y aunque en ningún momento llegan a dar una respuesta expresa, lo cierto es que no hace falta, e incluso se permiten arañar la cuarta pared ironizando al respecto.

El inicio es muy potente, con una estupenda media hora inicial, y a partir de ahí consigue mantener el nivel, con algún que otro bajonazo puntual, y alguna que otra muestra de fatiga hacia el final. Y es al final cuando aparece el verdadero punto negro de la película: su epílogo.

A mi entender, esta escena se la podían haber ahorrado, y de meterla, haberla hecho mejor. A ver, que no digo que no sea interesante contar lo que pasa unos años después, pero queda muy irreal que los personajes que aparecen no envejezcan ni un ápice durante todo ese tiempo. Y tal y como está planteado, la credibilidad de ese epílogo se sostiene sobre bases muy endebles.

Pero salvando ese epílogo, que creo que se podría haber suprimido sin mayores problemas (la película perfectamente podría haber terminado con el nacimiento de Enric), la película alcanza una nota muy alta, y consigue transmitir al espectador la agorafobia de los protagonistas. Además, es una estupenda reinvindicación en favor del cine español. ¿Quién dijo que no se pueden hacer buenas películas de ciencia-ficción?
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