martes, 25 de junio de 2013

Papado

Me dolía la cara, mas no de ser tan guapo. 

La hinchazón que se puede observar en la foto se debe a una infección de muela que el viernes empezó a tocar las narices, y que el resto del fin de semana se ha ido extendiendo al resto de la cara. El viernes era poca cosa, pero el sábado empezó a ser ya más guerrera, pero más que la muela, lo que dolía era la encía, pero muy arriba, casi a la altura del pómulo. Aunque todavía el flemón no era tan evidente.

El domingo, por suerte, a base de ibuprofeno pude mantener el dolor a raya, lo que me permitió hacer bien la obra de teatro, a pesar de que ya empezaba a tener la cara hinchada.

Pero el día cumbre fue ayer, que por la mañana me costaba abrir la boca, y desayunar era toda una odisea. La hinchazón iba creciendo, y en cuanto salí del trabajo fui al médico, que me recetó antibióticos, antiinflamatorios y drogas varias. La hinchazón aún sigue, pero el dolor se ha mitigado bastante. Sin embargo, hoy he ido al dentista y ya me ha dicho que eso va a ser de la muela, y que cuando se pase la infección, tocará endodoncia. Siguiente capítulo: el martes que viene.
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