jueves, 28 de abril de 2011

La talla mágica

¡No pido tanto!

Uno de los mayores inconvenientes de ser tan grandote es a la hora de comprar ropa. Cuando voy a por calzado ya no pregunto si tienen de mi talla en el modelo que me gusta, sino que directamente pregunto qué tienen de mi talla y de entre lo que hay elijo.

Con las camisetas no suele haber tanto problema, ya que el muchasXL siempre encaja, y no suele haber problemas. Algo más con las camisas, pero no tanto. Sí con las chaquetas, aunque afortunadamente uso menos que en mi época de ejercicio abogadil.

En cambio donde sí es un auténtico suplicio es a la hora de buscar pantalones, ya que mi tamaño hace que no me pueda meter en cualquier pantalón, y las tiendas de ropa parecen olvidar que hay vida más allá de la 36 (o 46, que esto de los tallajes es todo un arte) y a veces busco sin éxito, tras probarme unos cuántos pantalones, algunos de los cuáles ni siquiera pasan de la pantorrilla, y los que pasan parecen estar diseñados para gente sin pene, o algo. Porque a veces encuentro pantalones que me quedarían perfectos... si quisiera ir de torero.

Y hombre, es cierto que soy un tipo bastante grande, y es verdad que me sobra algo más de peso. Pero no es para tanto, y gente más alta/obesa que yo veo por la calle. Y van vestidos.

Pero en fin. Incursión sin éxito hoy. La próxima vez espero tener más suerte.
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