miércoles, 7 de mayo de 2014

21 mentiras sobre blogs

Pues le copio la imagen. 

Buceando por la red me he encontrado con un artículo sobre blogs y bloggers (¿referido esto a "persona que lleva un blog", o tiene más connotaciones? ¿puedo considerarme blogger después de 7 años con esto?), cuya autora utiliza para reseñar 21 cosas que a su juicio son errores de bloguero.

Este es su decálogo (iba a decir enbidecálogo o algo así, pero veo que decálogo no necesita que sean necesariamente 10 reglas). Veamos en cuántos puntos estoy de acuerdo.

1. Es fácil. Quien dijo eso no ha escrito ni un post, ni un tuit, ni una palabra en su vida ;)

Aquí no estoy de acuerdo. Llevar un blog requiere esfuerzo y constancia, es verdad, y sí es cierto que en momentos puntuales hay que esforzarse un poco para vencer el desafío de la página en blanco para saber qué poner, pero es algo que está al alcance de cualquiera. Y sinceramente, la frase de "quien dijo eso no ha escrito un post en su vida", me parece un desafortunado y pretencioso "admirad mi gran pene digital".

2. Todos los negocios y personas necesitan un blog. No todos. Hay quien no lo necesita y hay quien sí. Es cuestión de valorar coste-oportunidad.
Ahí de acuerdo, aunque como nunca he orientado mi blog desde una perspectiva comercial ni he pretendido que así sea, poco puedo añadir.

3. Solo debemos escribir de lo que sabemos. Ésta es una mentira y no lo es. La clave está en recoger todo lo que sabemos -si no sabemos, difícil escribir sobre ello- y ponerlo en el contexto adecuado, esto es, en el de la gente para la que escribimos. Quienes nos leen determinan la mayor parte de lo que hacemos como bloggers.
Si solo escribiera de lo que realmente sé, el blog tendría 3-4 entradas al año, siendo generosos.

4. El día de la marmota en el blog es buena idea. Es un error hacer exactamente lo mismo. No lo es seguir una línea.
Aquí no tengo muy claro qué quiere decir, pues es una gran película de Bill Murray. Imagino que se refiere al fenómeno de las entradas clónicas, y es cierto que muchas en mi blog lo son. Típica entrada de domingo en la que me limito a hablar de qué tal ha ido mi fin de semana. Esto no creo que sea un error, ya que como explicaré más adelante, considero que una entrada floja es mejor que una no entrada.

5. No es inspiración, es copia. Mirar mucho y sacar lo que mejor nos encaje es lo inteligente, inspirarnos, que no copiar. La línea se ve, y lo sabemos.

Muchas veces contar lo que dicen otros también es contar algo. Sí estaría feo si fusilo un texto ajeno y digo que lo he escrito yo (cosa que a la inversa sí me he encontrado, con textos míos publicados por ahí firmados por otros), pero una entrada que sea "mirad esto tan interesante que me he encontrado" es totalmente lícita.

6. Hay que escribir de forma neutra. No escribir sin dejar un trozo de lo que somos es una máxima crucial. Si no tenemos esto, no tenemos nada. Ya sea por nuestro tono, estilo, y el conjunto en general.
La palabra que define este blog es jokinesca. Este blog es, para bien o para mal, un Jokin 2.0

7. Los números aquí tienen poco que decir. Google Analytics habla por sí mismo, solo tenemos que escuchar y hacer un poco de caso.

No son, desde luego, algo de capital importancia, pero es verdad que hace ilusión que le lean a uno, sobre todo porque siempre he tenido claro que un blog no es para leerlo solo yo, que para eso tendría un documento de word en el disco duro de mi ordenador.

8. Hacer titulares como churros. Grises, largos, rollos patateros, incomprensibles… poco potentes. El titular debe ser sobre todas las cosas, claro.
Sea esto bueno o malo, no suelo dedicar demasiado a pensar cómo titular la entrada, que en la mayoría de las ocasiones tiene el primer título que se me ha pasado por la cabeza.

9. Comentarios sin responder o comentarios negativos borrados: no pasa nada. Sí pasa: los comentarios se contestan y los negativos también, no se borran.
Solo borro los comentarios que son directamente spam. Los otros, sean halagadores o insultantes, ahí permanecen, y a veces, aunque no siempre, suelo contestar. Pero de acuerdo con que es una buena práctica contestar siempre para generar feedback (retroalimentación, si se prefiere), pero al no tener blogger un sistema de avisar al comentarista de que le he respondido, es inevitable la sensación de que no leerá la respuesta.

10. Debemos poner el foco en uno mismo. “Porque mi libro bla bla…” ¿Os suena? No tiene sentido y además se agota.
"El verdadero blog del verdadero Jokin". Creo que es obvio dónde está el foco. Supongo que esta "norma" carece de sentido para blogs, como este, de índole personal.

11. Hacernos líos es lo normal. La vida es sencilla, la complicamos nosotros. Vamos a tratar de dejar de hacerlo ;) No se trata de dar mil vueltas para decir una cosa, o poner palabras complejas o metáforas complejas, sino de hacerlo sencillo.
Un consejo del que debo tomar nota, pues muchas veces me pierdo en mi propia retórica con circunloquios imposibles y frases interminables repletas de comas en las que no hay un solo punto que permita respirar al lector, de modo que... ¿lo estoy volviendo a hacer, verdad?

12. Editar es de principiantes. Superbloggers aparte, los superbloggers humanos necesitamos editar sí o sí. Publicar de una vez y sin mirar más suena bien y parece más rápido y que ahorra tiempo pero nada más lejos de la realidad, y te puede conllevar algún disgusto.
El 90% de mis entradas han sido editadas después de publicarse, y muchas siguen siendo editadas a día de hoy. Incluso de vez en cuando hago barridas para corregir erratas o reescribir alguna frase. Es importante tener en cuenta que el hecho de que una entrada fuera escrita hace 6 años no significa que no pueda ser leída ahora. Como dijo Ferb Fletcher, "la fama es efímera, Internet es eterno".

13. Hay que escribir (tener claro un nicho fuerte al que dirigirlo ya si eso luego). Sin esto no tiene sentido.
No sé exactamente qué está criticando aquí, pero mi teoría sobre los blogs se resume en una máxima: escribe. Un blog se alimenta de entradas, y si no le das de comer, se muere de hambre. Si no tiene actualización constante, el lector se aburre y deja de entrar. Y sin lectores un blog no tiene ningún sentido. Por eso, y a diferencia de la vida real, decir una tontería es mejor que permanecer callado. Y siempre hay algo, una chorradilla, un chascarrillo, una imagen graciosa... lo que sea, pero que el blog nunca de la sensación de haberse muerto. Porque además, como te acostumbres a no escribir, adiós.

14. Tener más de un tema por post, muchos más. Querer abarcar mucho conlleva apretar poquito. Hay que decidir qué preferimos.
En los orígenes del blog sí pecaba de eso, pero pronto me di cuenta de que es mejor ceñirse a un tema y escribir sobre ello. Luego dentro de ese tema se puede hablar de muchas cosas, pero en general, si estás hablando de la última película que has visto en el cine, no tiene demasiado sentido que añadas un párrafo al final contando que ya tienes fecha para el examen de rumano. ¿Entendido, Jokin de 2007?

15. Lo que hay que hacer es contenido, moverlo es secundario. Una vez publicado, si no lo mueves, no puedes esperar grandes resultados.
Lo que mola es que te lean, y no puedes esperar sentado a que la gente entre de forma mágica y espontánea en tu blog. A ver, que algunos lo harán, Google existe, pero en general tienes que molestarte un poco en darlo a conocer. Facebook, Twitter y demás, son buenas plataformas para esto. Pero tampoco seas pesado, y enlaza lo que creas que vaya a interesar a quien creas que vaya a interesar. Si has escrito un fascinante artículo sobre balonmano, puedes hablar de él en un foro de deportes, pero seguramente a nadie en ese foro le interese ver las fotos de tu fascinante viaje por Abisinia o de la despedida de soltero de tu cuñado.

16. Un blogger no necesita ser de una determinada manera. Perseverancia y compromiso. Sin estas dos virtudes, se puede, pero siempre peor.

Perseverancia y compromiso, imprescindibles.

17. Con 10 minutos al día basta. Tener un blog implica dedicación. Como todo en la vida. Y si no, es mejor ni pensarlo.
También de acuerdo. No sé cuánto tiempo habré dedicado al blog desde que empezó, pero más que 10 minutos al día seguro. Obviamente hay entradas que he tardado eso, y menos, en escribir, pero normalmente requiere bastante más. Y a esto añado que es importante hacerlo a gusto. Si no, mal asunto.

18. Cuanto más publiques mejor. No, publica en la medida de tus posibilidades reales de tener buen contenido. Lo otro es una chapuza y, como toda chapuza, tiene consecuencias.
En desacuerdo, al punto 13 me remito. Sin embargo, sí que es verdad que el blog tiene una norma autoimpuesta: nunca más de una entrada por día.

19. No hace falta leer mucho (y/o suscribirse a muchos blogs). ¿No tiene tiempo? Imprescindibles las referencias. Cuantas más mejor (aquí sí).
Para escribir hay que leer mucho, esto es de perogrullo. Y como ejemplo esta propia entrada, que no existiría si no hubiera leído la entrada que le dio origen. Ahora bien, blogs en sí, admito que no sigo ninguno.

20. No importa que se te acumulen las actualizaciones de plugins. Mal síntoma, debemos mantenerlo lo más al día posible.
Aquí tampoco tengo muy claro de qué quiere decir, por lo que si es un fallo, lo cometo seguro.

21. Mejor cortito que El Libro Gordo de Petete. No siempre. Los largos también molan, se comparten y lo petan. Y esto es así.

Cierto. No puedes pretender escribir una parrafada interesante cada día, pero tampoco puedes vivir de telegramas. En la variedad está el gusto, y la entrada exitosa puede salir de donde menos te lo esperas.

Y ahora tres más de mi cosecha:

22. Las etiquetas no existen. A largo plazo viene muy bien tener las entradas clasificadas con etiquetas temáticas, sobre todo de cara a blogs genereralistas, como es el caso, en los que el lector puede tener interés solo en determinadas materias. Supongamos que alguien quiere saber lo que opino de baloncesto y lo demás le resbala. Las etiquetas le facilitarán mucho la tarea.

23. Un blog es solo texto. Imágenes, por favor. Sin ellas un blog se convierte en monótono y menos atractivo. Las imágenes descansan la vista y hacen la parrafada más fácil de seguir. No a las entradas sin foto. Y aquí, a diferencia del título, con el pie de foto intento pensar más en buscar algo adecuado.

24. Da iwal komo escriva mientras se hentienda. Esto debería ser competencia del Capitán Obvio, pero a veces no lo es. La ortografía deficiente supone una falta de respeto hacia el potencial lector, que puede salir espantado ante un texto sin tildes y lleno de letras H y K fuera de su sitio. Estimado bloguero, lo sepas o no, escribes para que otros te lean, sé bueno y facilita su tarea.
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