miércoles, 3 de junio de 2015

Historias de la no mili

Algo de lo que me libré.

Hoy comiendo con mi padre ha salido el tema de su mili, ya que yo no la hice, y me ha dado la cosa de hablar aquí de ello, de algo que hoy suena muy extraño, como de otra época, pero que a los que vamos teniendo ya una edad nos suena más cotidiano. No tanto por haberla hecho, que ya de mi generación muchos nos libramos, pero sí hasta poco antes, ya que cuando se supirimió, me suena que en el 2000, yo andaba por los 22 añitos.

No me libré, pues, de recibir la "fatídica" carta, cuando tenía 17, en la que me llamaban a filas, lo que era habitual. No me preocupó, ya que era bastante claro que la mili obligatoria tenía los días contados, y además ya sabía que iba a ir a la universidad, con lo que tenía prórrogas para rato. Mi plan era ir estirando las prórrogas lo máximo posible, con la esperanza de que al terminarse ya se hubiera erradicado esto de tener que ir un año a hacer el indio vestido de soldado. Y así fue. Si no, habría tratado de probar suerte con la vista (cegato que era uno) y, en última instancia, me habría acogido a la objeción de conciencia, pues eso de servir en un ejército ni va ni iba conmigo. La cosa fue bien, tuve que hacer papeleos un par de veces, y como tantos otros de mi edad me libré de pasarla. De hecho, de mi edad y de mi entorno conozco muy poquita gente que la hiciera. Solo uno de la cuadrilla, que además la hizo en Mungia, con lo que iba a casa a dormir los fines de semaana, como quien está haciendo un curso de Lanbide.

Habrá quien esgrima los tópicos de que la mili le viene muy bien a mucha gente, que se aprenden valores, se adquieren vivencias, se conoce gente, etc (el clásico "te haces un hombre de verdad), tópicos con los que no estoy de acuerdo pero que tampoco me voy a tomar la molestia de rebatir aquí. El caso es que no la hice y me alegro por ello, y todas esas vivencias las he ido obteniendo por otros lugares.

Cuando sea mayor no contaré batallitas de la mili, las contaré de jornadas de rol.

"Estaba yo en las CLN de Vitoria, a las 5 de la mañana, chupándome un vivo de Vampiro, cuando me vino un master chusquero y me hizo tirar ofuscación..."
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