La película de Superman que se estrenó el año pasado cerraba en su escena poscréditos con un cameo de Supergirl, que llega ahora con película propia.
Pese a no estar dirigida (sí producida) por James Gunn, sino por Craig Gillespie, se le nota cierto aire a Gunn, y es que de no ser porque se desarrollan en universos distintos, bien podría haber sido un spinoff de Guardianes de la Galaxia, ya que es el espejo en el que se mira y además el argumento presenta claras similitudes con Guardianes 3.
Se me queda un poco a medio gas, ya que es divertida pero resulta genérica. No hay nada que me haga decir "esto está mal", pero tampoco nada que destaque especialmente (Krypto de cachorrín es adorable, pero tampoco vamos a valorar la película entera por eso). Alcock está muy bien en su papel y Momoa se ve que disfruta en un papel en el que le han dado permiso para gamberrear a gusto, pero el villano me parece de lo más soso y anticarismático. Y eso le quita muchos puntos.
No es ninguna maravilla, pero tampoco es un petardo. Quería que me entretuviera y me ha entretenido, así que le doy su aprobado alto y espero volver a ver a este personaje en acción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario