sábado, 13 de diciembre de 2014

Cena teatral

El plantel

Diciembre, mes de cenas y comidas. No es que el resto del año no se coma y cene, pero este mes, con la inminente presencia de las Navidades, esto tiene un componente más social. Ayer tocaba el turno a la cena navideña del grupo de teatro, en el Donizzetti de Bilbao, donde nos pusimos hasta las patas con el lambrusco y la comida (demasiado langostino, diría yo). También hubo espacio para hablar de la obra de marzo (que será, como su nombre indica, el 28 de febrero) y para abrir nuevas líneas de negocio en caso de que no terminemos de hacernos ricos con el teatro.

Después, como suele ser frecuente en este tipo de saraos, nos fuimos por ahí de copas y comprobé que cada vez me gustan menos los bares. En la cena y la sobremesa, de maravilla, pero ya la parte de estar en un bar lleno de gente con la música a tope... menos.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Sons of Anarchy

Los más malotes de Charming.

Kurt Sutter, creador de la gloriosa The SHIELD es también el responsable de los Hijos de la Anarquía, una banda de moteros perteneciente al conocido como 1%, que se ganan la vida con negocios tan poco lícitos como el tráfico de armas, y todo lo que ello implica, dejando las cunetas de California con más cadáveres que 40 años de franquismo.

Concretamente, nos habla de la sección fundadora de la organización "Sons of Anarchy", creada en Redwood (de ahí el acrónimo SAMCRO, "Sons of Anarchy Motor Club Redwood Original"), situada en el ficticio Charming, un pueblo de la California interior en el que, a pesar de tener menos de 15000 habitantes, pasa de todo. Los Hijos son una organización que, a pesar de lo que sugiera su nombre, está bastante burocratizada y además cada una de sus secciones tiene su presidente, su vicepresidente, sus juntas asamblearias, etc. Siendo las escenas de las reuniones y las votaciones de lo mejorcito de la serie.

Hay que decir que es una serie criticable en muchos aspectos, siendo uno de los más sonados su apabullante falta de credibilidad. Es ficción, por supuesto, pero a veces abusa de esa aura de superioridad que emanan los personajes, una suerte de Equipo A moderno, capaz de derrotar a cualquier amenaza a la que se enfrenten. También peca de ser poco realista con detalles como que en esa serie se tarda menos de volver de la cárcel que lo que tardo yo en volver de hacer la compra.

Otro detalle que también queda un poco absurdo, y que es más un reflejo de la sociedad americana es esde doble rasero de "violencia buena/sexo malo" que nos lleva a que en una serie en la que no tienen reparo en mostrar múltiples actos violentos, incluyendo escenas de tortura explícita, no se ve ni una sola teta, a pesar de que argumentalmente la prostitución y la pornografía juegan un papel fundamental. Pero esto es sintomático, ya que de todas las escenas de la serie, una de las que más polémica suscitó fue una en la que se veía el culo del protagonista.

Pero si dejamos de lado eso, sus incoherencias, las múltiples fantasmadas (muchas veces parecía estar viendo una serie sobre el GTA) y los múltiples Deus Ex Machina en forma de "¡no importa lo jodida que parezca la situación, Jaxman tiene un plan!", nos encontraremos con un producto muy ameno y que cumple con creces en uno de los apartados que yo considero fundamental en una serie: sus personajes.

SAMCRO mola, hay que decirlo, y sus personajes también. Ron Pearlman se alimenta de pantalla cada vez que aparece, destilando carisma a raudales y creando un personaje tan odioso como imprescindible. Al mismo nivel raya Katey Sagal, construyendo una inolvidable Gemma Teller. Charlie Hunnam va clarisimamente de menos a más, empezando como uno de los actores más flojos y hostiables del plantel hasta adueñarse del show y el resto del reparto nos regala personajes inolvidables, tanto en la banda como fuera de ella, donde nos regalan perlas como la agente June Stahl, Lincoln Potter (¿a nadie le recordó al pintoresco "L" de Death Note?), Eli Roosevelt y por supuesto el enorme Wayne Unser. Está claro que los polis molan tanto como los cacos. Pero tampoco podría olvidarme de otros como Nero Padilla o Marcus Álvarez.

La serie a ratos es hasta mala, y tiene líneas argumentales que directamente caen en el ridículo (recuerdo claramente que en la trama de Irlanda mi cerebro se cogió la moto y se fue a hacer millas), pero lo importante aquí no es tanto la historia que nos cuentan sino el marco en el que se desarrolla. Y por eso la ficticia Charming se ha ganado un huequecito en el recuerdo.

En cuanto al final, y sin meterme a dar detalles, diré que lo considero simplemente adecuado. No estropea la serie, pero no llega al nivel de grandeza de otros finales, y da un poco de rabia, pues parece que se queda a medio camino de lo que podía haber sido.

Ahora, el tradicional tributo southparkero.

El inevitable homenaje southparkero. ¿A cuántos reconoces?

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Los improvisAMOS

Y es GRATIS

El 28 de diciembre, día de los inocentes, a las 19:00, organizamos una pequeña actuación en el local de Muzzik, una actuación de improvisación humorística, donde se pretende que el público tenga su participación. 

Usando la técnica Harold, aprendida en el curso que he hecho un par de veces, nos juntaremos alumnos de todos los grupos de la escuela, como se hiciera con los monólogos shakesperianos y nos lanzaremos a hacer reír al público, tratando de no perder la compostura. Que la risa es algo que hay que tomarse muy en serio, y viendo el excelente plantel que compone el espectáculo, tendré que dar lo mejor de mi mismo para estar a la altura.

Ahora copio la introducción oficial:

El 28 de Diciembre no le ocurrirá nada extraño al escenario. No deberán intentar tomar el control, estimado publico. Seremos nosotros quienes controlemos la escena. Controlaremos las tablas y el proscenio. Podremos abrumarles con mil locuras y extravagancias actorales hasta alcanzar el absurdo total. Podemos hacer que vean cualquier cosa imposible de imaginar en algo tangible y respirable. Durante una hora controlaremos el escenario bajo el influjo impredecible de la improvisación. Ustedes van a experimentar la comedia y la locura desde los niveles mas inauditos. Mas allá de los limites de la comedía estamos nosotros: "Los ImprovisAMOS". Con Samuel Gibert, Rafael Luque, Eva Merlo, Iñaki Usobiaga, Rafael Matías, Matilde Murillo y Jokin García. Dirigido por Samuel Gibert. Producido por Scartaris.

Nos lanzamos el 28 de Diciembre en la Escuela Muzzik (sala teatral) a las 19:00 horas. Entrada libre hasta completar aforo.

martes, 9 de diciembre de 2014

Así fueron las Castilla y Dragón

Aquí se celebraron.

Este fin de semana en Arroyo de la Encomienda ha dado bastante de sí, a pesar de ser unas jornadas pequeñitas y con un poco menos de afluencia de lo que hubiera sido deseable, así como algunos ratos muertos. Pero el balance es positivo, y la crónica la siguiente.

Esto empeiza el viernes en un tren que me lleva con Virginia, Andrés y un peluche que simula a Guille (se nos uniría más tarde, pero por cosas de RENFE, nos salía más barato comprar su billete de ida que no comprarlo), y a nuestra llegada a Arroyo nos acreditamos e instalamos. Y vemos que hay camas. ¡Camas de verdad! Y lo que es mejor, estufas.

Saludamos gente, comemos y por la tarde algo de juegos de mesa y primera partida, "El dedo del hombre negro", una partida de rol en vivo muy irreverente, que sin duda habría hecho las delicias de los fanáticos de la correción política de Errenteria.Por la noche cenamos, y nos entregamos al noble arte de arreglar el país, de charleta hasta las mil, alternando con juegos de mesa.

El sábado por la mañana me apunto a una partida que me resulta familiar, "Cazadores de leyendas", no la aventura del libro sino una aparte, y ahí que me veo de jugador con unos personajes a los que, con permiso del autor Ismael D. Sacaluga, casi considero míos. 

Comemos y por la tarde vuelve a haber rol, pero esta vez como director, dando caña a los Children of Chaos, en una partida que acaba alargándose hasta durar casi 4 horas, por presión de los jugadores, que pedían más y más. La noche, como la anterior, sin partida. Algo de mesa, unas bebidas y charleta.

Domingo por la mañana, pruebo una partida de Fragmentos (está claro que este fin de semana tocaba barrer para casa), jugando "Susurros", una de las partidas del libro, con un personaje tan gilipollas como divertido de llevar. Y un terrible desenlace.

Por la tarde rol en vivo, donde soy un actor que se presenta al casting para ser el nuevo Doctor Who, y al que una serie de acontecimintos acaban metiendo en una TARDIS de verdad, como compañero del Doctor real. 

Por la noche otro vivo, una de piratas en la que soy un capitán corsario inglés, tratando de desbaratar un motín que no tenía razón de ser, en una partida que hacía agua por demasiados sitios, sobre todo por la carencia de conflicto, y porque era la opera prima del Director de Juego, que se mostró realmente receptivo a todas las sugerencias.

Ya el lunes fue día de clausura, despedidas y viajes en tren. En la clausura tuvo su gracia que me tocó en el sorteo un libro que ya tenía "Estrellas anónimas", cuando lo doné me ofrecieron a cambio el "Postapocalyptica", que también tengo, y finalmente me acabaron regalando la 5ª edición de Ars Magica. Y Trancettos, muchos Trancettos.

Unas jornadas entrañables, sobre todo por la gente que las organiza. Un saludo a ellos, a los que me acompañaron desde Bilbao, a los frikis que ya conocía, y a los que he conocido allí. Que aunque cuando hable de jornadas suelo hablar sobre todo de rol, el rol es solo una parte de las jornadas.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Volviendo de Valladolid

Todos los caminos llevan a Palencia.

Escribo desde el tren, el Palencia-Bilbao que por fin nos lleva de vuelta, tras estos días de asueto y frikerío.

¿Y por qué Palencia? La respuesta es muy simple: volvemos en tren, y al no haber directos, cogimos con trasbordo. Y el trasbordo tuvo su complicación, ya que tan pronto hemos subido al tren en la estación de Valladolid, nos hemos percatado de un detalle... ¡Nos hemos equivocado de tren! 

La confusión se entiende explicando que hemos llegado a la estación a las 15:15,  siendo nuestro tren a las 15:35. Y en cuanto ha pasado un tren que ponía "Palencia" nos hemos montado, pensando que estaría un rato parado.

Pero cuando se ha puesto en marcha antes de la hora y hemos visto que nuestros sitios estaban ocupados, nos hemos percatado del error.

Afortunadamente no era un gran error, pues nos dirigiamos, aunque en otro tren, a Palencia. La putada, que no teníamos un billete en vigor para ese tren.

El riesgo estaba ahí. Sin embargo, nada ha pasado, pues en ese tramo no había revisor, información que nos ha dado el agente de seguridad al que hemos expuesto el problema, y que ha sido nuestro nuevo mejor amigo durante el trayecto, en el que hemos estado de charleta con él.

Al final la única diferencia es que hemos llegado 20 minutos antes a Palencia y son 20 los minutos de más que hemos tenido que esperar. Y ahora, juro y perjuro, vamos en el tren en el que tenemos que ir.

viernes, 5 de diciembre de 2014

A jornadear bajo el frío

El cartel

Tras el paréntesis del año pasado, y no sin una cierta dosis de masoquismo, este año vuelvo a Arroyo de la Encomienda (Valladolid), a las jornadas Advanced Castilla&Dragón, de rol y juegos en general, sobre todo por la cosa de ver a la gente del mundillo.

De la anterior ocasión recuerdo sobre todo el frío, era tan horrible que nos obligaba a dormir debajo el stand, ya que los dormitorios eran el equivalente a una nevera. Y este año, viendo el parte del tiempo, con temperaturas que oscilan entre los 0 y los 8 grados (¡8 de máximo!), todo parece indicar que no voy a sudar mucho. Espero que no se olviden de la calefacción, o me volveré mañana mismo en el primer medio de transporte que haya.

Por lo demás, en una hora cojo el transiberiano que me dejará en la capital vallisoletana. ¡Comienza la aventura polar!

jueves, 4 de diciembre de 2014

R.I.P. Pepito

Otra que se han cargado.

No era una página que usara mucho, pero sí a veces me metía para ver algún capítulo suelto de alguna serie cuando no encontraba los enlaces en VOS por ahí. Lo siento, me bajo cosas de Internet, y no es por un tema de no pagar, sino porque tengo la extraña manía de que me guste ver las series que quiero y cuando quiero, de la forma que quiero y al ritmo que quiero, algo que la televisión no me permite y que de momento los videoclubs online no me dan (Filmin, y en apariencia Wuaki, no están mal pero no me ofrecen todas las series que me interesa, o no tienen todos los capítulos). 

Insisto que no es un tema de pagar o no (voy asiduamente al cine, y mi colección de series originales crece), sino de que a veces es la forma de poderlas seguir. Es el ejemplo de Sons of Anarchy. En mayo vi un pack con las temporadas 1 a 5 y me lo compré. Y tengo claro que cuando salga la serie completa, me la compraré. ¿Pero de momento qué hago si quiero verla? ¿Me la invento? Y como esa, muchas series a las que no habría podido acceder o no habría descubierto si no llega a ser por estas páginas. La siguiente en el punto de mira es Series.ly, que ha anunciado que quitará los enlaces (veamos en qué queda el tema).

De todas formas, lo peor de esto es que parte de razón hay, porque es cierto que estas webs se lucran con el contenido ajeno (las toneladas de anuncios que plagan estas páginas no son gratis) y es cierto que, más con el cine que con las series sí provoca pérdidas. No las que dicen, claro. Cierto es que hay gente no va al cine porque puede tenerlo gratis (que no me vengan con cuentos de que no van porque es caro, que muchos no irían ni aunque costara 5 céntimos), pero que la recaudación de 8 apellidos vascos bajara drásticamente en cuanto apareció la opción de descargarla, es un hecho.

Realmente, y siendo tan honesto como egoísta, me daría exactamente igual que desapareciera la opción de bajarse de Internet películas que están en cartelera mientras siga con la posibilidad de bajarme series. Ahora bien, yo soy yo, y mi situación me permite ir al cine. Pero no todo el mundo tiene la suerte de tener cines a 15 minutos de casa a pie ni dispone de tiempo libre para irse al cine un jueves a las 5 de la tarde.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Brownies caseros

Mejor untados en leche.

Como ya adelanté el lunes, el sábado nos pusimos mi señora novia y yo a cocinar algo para el club del libro, y la obra elegida fueron unos brownies marmolados con queso cuya receta saqué precisamente de un libro que ella me había regalado en Navidades (la podéis ver abajo).

El primer paso, obvio, era comprar los ingredientes. Luego buscar un sitio en el que hacerlos (se recomienda una cocina) y ponerse manos a la obra. Para ello, primero había que mezclar la harina con el cacao y la levadura.

El Cola-Cao del pobre.

Mientras uno mezclaba y removía (la receta decía "tamizar") hasta que quedara todo uniforme y sin grumos, el otro fundía en una cazuela chocolate con mantqeuilla (no lo hicimos al baño maría, sino directamente).

En el espacio nadie puede oír los gritos de tus arterias.

Una vez fundida la masa chocolatástica, se mezcla con la mezcla de harina/cacao, igualmente buscando que no queden grumos ni pelotas de harina. Y le añadimos huevos, claro.

Meterlo así al horno: mal.

Esta es una masa de dos colores/sabores. Tenemos la parte del chocolate, ahora hay que atacar al queso. De modo que mezclanos queso de untar (vale el San Millán de toda la vida) con mantequilla (se recomienda calentarla un poco al microondas, o no hay manera), huevos y un poco de harina.

Visto en la foto, parece helado de limón, pero no.

Con esto ya tenemos dos masas diferentes, de modo que las vamos mezclando para hacer una masa más o menos marmórea.

 Sin mezclar demasiado, o simplemente saldrá una de color marrón clarito (que es lo que nos pasó).

Una vez tenemos esto, ya podemos lanzarlo al horno, donde lo tendremos aproximadamente una hora a 180º (para los muy cazurros, esto no significa que haya que dar media vuelta al horno, ni ponerlo al revés, que se cae).

Ahora, a enfriar.

Ahora es el momento de esperar a que se enfríe y cortar en taquitos. Ya tenemos unos ricos brownies. En nuestro caso, tal vez porque usamos algo menos de levadura de lo que deberíamos, quedaron un poco duros y costó cortarlos, pero nada que no solucione una motosierra. Lo importante, es que quedaron ricos, mi señor suegro puede dar fe de ello.

Y aquí está la receta, por si alguien se anima a emularlos:

La receta.

martes, 2 de diciembre de 2014

6469

Hubo fotos ese día, pero se jodió el carrete.

Hoy se cumplen 10 años de uno de los puntos clave en mi breve y afortunadamente pretérita como abogado, que fue el día en el que me colegié en el Ilustre Colegio de Abogados del Señorío de Vizcaya.

Con el máster prácticamente recién terminado, y por entonces en el despacho del infame "Pedro", yo tenía muy claro que me quería colegiar, que quería dedicarme profesionalmente a la abogacía. Caprichos de juventud, ya se sabe. Igual que desde la perspectiva del tiempo puedo saber en qué quedó todo aquello. Pero entonces no tenía una bola de cristal, así que con ilusión y un traje nuevo me fui al Colegio a recitar el juramento, de memoria me suena que era algo parecido a "prometo por mi conciencia y honor cumplir fielmente con mis obligaciones como abogado, así como el respeto al ordenamiento y las normas, y en especial las deontológicas". Recuerdo estar nervioso como un flan, y que para sorpresa de los presentes, vocalicé perfectamente y sin trabarme.

Ya era un nuevo miembro del Colegio, un abogado en ejercicio, el número 6.469 (era una época en la que se colegiaban abogados como churros) y 1400 euros más pobre. 

Al menos salí ganando en una cosa. A pesar de que soy totalmente enemigo de los paraguas, me compré uno para poder ir con el traje y no mojarme, y cuando después del juramento nos fuimos al lunch que acompañaba a la ceremonia le pedí a mi madre que fuera al paragüero a recogerlo. Se confundió y me trajo otro... que era mejor y más grande que el mío.

De todo se saca algo positivo, oye.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Otro club del libro (con brownies)

En serio, hay libros.

Eso que quedamos para compartir libros y sobre todo comida. En esta ocasión, mi señora novia y yo nos hemos animado a hacer brownies caseros (mañana hablaré de ellos) y de libros, yo he aportado "Conociendo a Cthulhu" y el cómic 1602.

Devolvía "El castillo en el aire" (muy cuento, al estilo de "Las 1001 noches"), Oldboy (que me leí del tirón el primer día), el 8 de Powers (mola) y "Los propios dioses", que se entendía y todo (es que la otra vez me dejaron una edición que solo tenía el segundo de los tres relatos que lo componen).

En cuanto a la cosecha, me he traído "La casa de los mil pasilos" (secuela de "el castillo en el aire"), "El Principito" (sí, el clásico de Saint Exupery), "La sombra del Águila" de Pérez Reverte, "Yo, robot" de Isaac Asimov y "El laberinto de la rosa", de Titania Harde. Y probablemente algún kilo de más.