Aprovechando un rato de wifi, y con un ordenador que funciona como una castaña caducada, aprovecho para dar señales de vida y hacer un minirresumen de los dos primeros días, que ya desarrollaré más (si me apetece).
A saber: viernes, madrugón de la megamuerte para coger el avión, vuelo tranquilo y llegada a Amsterdam. Ver casa, hablar con anfitrión, andar hacia la visita guiada en español, tour gratuito que mola. Luego el crucero por los canales y paseo nocturno. A dormir.
Sábado: visita guiada con anfitrión, autobús a Volendam, escapada en ferry a Marken, regreso a Amsterdam deambular por el Jordaan, visita al bullicioso Barrio Rojo y regreso a casa. Paseo nocturno en los canales y a dormir.
Y hoy, día cultural. Valga esta foto como pista del museo que toca visitar ahora:
Si todo ha ido bien, ya debería haber llegado aquí.
Uno de los primeros viajes que vio este blog fue mi visita a Amsterdam, en la que ya anuncié que volvería. Iba a haber venido el año pasado, pero eventos fortuitos de última hora obligaron a cancelar el viaje (curiosamente, también aquella vez tuve que cancelar el viaje antes de ir) pero si no ha pasado nada raro, aquí estoy, para ver la ciudad y también para hacer una visita familiar, pues mi primo, residente en Holanda, ha tenido a bien ser padre hace unos pocos días, por lo que me toca hacer de tío.
Por aquí andaré hasta el martes, que es cuando tenga el viaje de vuelta. Durante ese tiempo, a disfrutar de Amsterdam, sus canales, su arquitectura, sus museos, y antes de que nadie diga nada, sus porros no, que no me gusta fumar.
Si pillo wifi intentaré actualizar esto desde allí.
Hace tiempo desinstalé la aplicación de Facebook para el móvil, no porque no la usara sino porque era un sumidero de batería y porque no servía para ver los mensajes privados, obligando a instalar otra aplicación específica para ello. Y como la versión web (uso el Chrome) funcionaba igual de bien, pues me pasé a ella.
Pero ahora, de un tiempo a esta parte, incluso con la versión web de Facebook, te pide que instales esa dichosa aplicación para ver los mensajes.
¿Por narices?
Sin embargo, había encontrado un truco para eludir esto, y digo había porque la implacable Ley de Murphy ha provocado que me dejara de funcionar mientras estaba escribiendo esta entrada, lo que me ha obligado a reformular todo y a dejar sin validez todos los pantallazos que había ido sacando, pues el botón de cerrar, clave para todo esto, que es el que remarcaba en la foto, ya no aparece, así que mi gozo en un pozo.
En cuanto termine de escribir la entrada y dé a publicar, volveré a mirar el móvil, y como haya vuelto a aparecer el botón de cerrar (que no creo) me dará la risa.
No sabría si encajar esta película en Ciencia-Ficción (me pareció ver a Eduardo Noriega actuar bien, lo que implica un impresionante esfuerzo en efectos especiales) o fantasía (hay personajes que dicen ser de Teruel), así que me iré al género de la comedia romántica, pues cuenta historia de chico raro conoce a tía loca y se acaban enamorando.
Una comedia romántica con toques pretenciosos (somos cultos, hablamos de Capote y de Bukowsky), que presume de no ser la típica comedia romántica, y bueno, en algunos sentidos es verdad que no lo es, a pesar de que sigue algunos de los cánones del género, en otros aspectos se sale un poquito y sí que tiene un cierto toque de frescura, siendo una película simpática de ver, con alguna que otra sorpresilla argumental, que si bien no es un giro de los de dejar el culo torcido al espectador, le da una vuelta interesante a la historia.
Todo empieza con el típico chico conoce a chica en un bar, hablan, se van haciendo amigos, van quedando y para cuando se dan cuenta ya están hasta las trancas, pero siempre hay terceras personas que van liando el asunto, aunque al final, como en Interestellar, acaba triunfando la fuerza del amor.
La película ofrece además la oportunidad de volver a ver juntos a Fele Martínez y Eduardo Noriega, que tan buen resultado dieron en mis adoradas "Tesis" y "Abre los ojos", aunque aquí el personaje de Fele me resulte excesivamente estrambótico.
No pasa de ser un producto de entretenimiento, pero tiene sus momentos, aunque una de las reglas del juego que establecen, por cierto, me parece demasiado complicada: la de no enamorarse del personaje de Michelle Jenner.
Reciben el nombre de pasiegos los habitante de los territorios territorio que comprenden las cabeceras de los valles de los ríos Miera, Pisueña y Pas, en Cantabria, del que toman el nombre; así como los cuatro valles septentrionales de Espinosa de los Monteros, en Burgos.
Esta comarca ha conservado unas formas de vida y una cultura popular de gran originalidad e interés etnográfico, razón por la cual ha sido catalogado entre los llamados pueblos malditos del norte, recordemos a los maragatos en León, los vaqueiros de alzada en Asturias y los agotes en el Valle de Baztán en Navarra, aunque la incorporación al catálogo de pueblo maldito de los pasiegos es muy tardía.
Existen varias teorías que tratan de encontrar una explicación a sus orígenes y carácter multiétnico propio. La más fácil de adjudicar y de extendida leyenda por toda la península para otros grupos sospechosos de acusar en impureza y con xenofobia es la que ve que estos grupos fueron introducidos por la reubicación de poblaciones mozárabes (durante la Reconquista). Otra teoría lo achaca al asentamiento de población morisca en diversas áreas de la antigua Corona de Castilla.
De todas formas cuando se produjo la repoblación del territorio cántabro y se formaron los núcleos de población alrededor de monasterios e iglesias, los llamados Montes de Pas o Valles pasiegos quedaron al margen de este proceso por ser una de las zonas más agrestes de Cantabria y particularmente, la más húmeda y desfavorable para la agricultura tradicional, quedando de este modo aislados de los núcleos y desarrollando su propia cultura:
Se trata de un pueblo seminómada y trashumante.
Entre los elementos de la cultura pasiega, tenemos el llamado “cuévano”, que es un cesto grande y hondo de base cuadrangular, más pequeño en el fondo que en la parte superior y que se carga en la espalda y sirve para el transporte de todo tipo de utensilios o alimentos., y antiguamente las madres pasiegas transportaban a sus bebes en estos cestos al hacer la muda.
También llama la atención el hecho de que las mujeres pasiegas eran buscadas como nodrizas de la familia real por sus cualidades físicas, siempre que evidenciaran la limpieza de sangre. Se comenta que las nodrizas cuando se dirigían a los lugares de trabajo en las ciudades, solían llevar con ellas un perro o gato para darles de mamar y así no quedarse sin leche en el camino.
La limpieza de sangre era una exigencia que se imponía a las personas, que tenían que demostrar que entre sus antepasados no había habido gente de raza judía, árabe o morisca. Los pasiegos por su forma de vida y su aislamiento eran buenos candidatos para cumplir tal fin, ya que la presencia de gente de dichas razas en la comarca no era habitual, incluso se llegaron a dictar leyes prohibiendo la presencia de dichas personas en la comarca.
A destacar una pelicula dirigida por Manuel Gutierrez Aragón, nacido en Cantabria "La vida que te espera" que narra una historia ambientada en el mundo pasiego. -Por Itziar Laborda
Otro año más, el evento más deseado del verano asoma su hocico y hace crecer el gusanillo rolero con la publicación de la web de las Tierra de Nadie. Eso significa que habrá que ponerse manos a la obra, subir las partidas, planificar la forma de ir y sobre todo, lo que por desgracia es una tradición: pelearse con el F5.
Pero todo vale la pena por vivir esos 4 días tan mágicos.
Domingo a estas horas, pues lo típico, hablar del fin de semana. Viernes una siesta, capítulo de Vikings y al cine, a ver la peli que comentaba ayer, X-Men: Apocalipsis, que tuvo el aliciente de ir en manada, en grupo de 9 personas, que siempre tiene su encanto.
Ayer sábado iba a haber dirigido una partida de Cultos Innombrables, pero no pudo ser, así que se cambió por juegos de mesa, con Dixit, Winner´s Circle y Spartacus, entre otros. Y por la noche, a tomar unas cañas y socializar, como las personas mundanas.
Hoy domingo, por la mañana me da el punto y hago algo que llevaba sin hacer desde primaria: pan casero. Con el robot de cocina a modo de horno, cosa fácil: hacer la masa (500 gr de harina, sobrecito de levadura, 2 cucharaditas de sal, una de azúcar y 300 cl de agua), amasar durante un buen rato y 90 minutos de horno. Y para darle un poco más de enjundia, un poco de txistorra por dentro. El resultado, que era una incógnita, más que aceptable. Tal vez un poco blandurrio por la parte de arriba, pero rico de sabor.
Por lo demás, partida de Star Wars Rebellion por la tarde, con victoria del rebelde (que era yo), y a casa, a seguir viendo Vikings.
Decepcionante nueva entrega de los mutantes de Marvel que habían brillado a muy buen nivel en First Class y sobre todo en Días del Futuro Pasado, pero que aquí pegan un inesperado patinazo en una película que si bien es entretenida, hace agua por todas partes, con un guión poco trabajado, un desarrollo nulo de los personajes ("¡hola, soy Mariposa Mental, mi trama es estar buena!") y un villano que resulta ridículo. Además, parece que juega a intentar imitar lo que funciona en las películas de los Vengadores, como lo de enfrentar a los superhéroes unos con otros (lo que está bien cuando tiene algo de sentido, cosa que aquí, en fin...) o que Apocalipsis sea una versión refrito de Ultrón ("odio al mundo, lo he visto por la tele").
Se ve que con todo el dinero que se han gastado en juntar un reparto de campanillas, en el que solo el innecesario cameo de Hugh Jackman ya habrá costado una pasta y el presupuesto no ha llegado para contratar un par de guionistas que enderezaran el despropósito. Eso sí, rayos, patadas y explosiones, todas las del mundo y más. Pero de largo la peor de las tres películas de esta nueva generación de X-Men, y parece que seguirá el camino de la anterior trilogía. A ver.
Ahora, por no faltar a los clásicos, la versión con monigotes:
Era complicado hacer un en Sabah Nur en condiciones.
Antes de la Civil War, cuando Ironman y Capi eran amiguitos.
Hoy toca hablar de otro clásico tragamonedas de los 90, con la versión que Data East sacó de los hoy popularizados por las películas superhéroes de Marvel, con la clásica mecánica de avanzar curtiendo el lomo a los masillas y de vez en cuándo contra algún jefe, hasta llegar al jefazo final, némesis del Capitán América, el vil Cráneo Rojo.
Los personajes a elegir eran cuatro; Capitán América, Ironman, Ojo de Halcón y Visión (con un diseño blanco, distinto al habitual verde-rojo), que en la práctica funcionaban igual, ya que Ironman y Visión tiraban rayos, pero Ojo de Halcón tiraba flechas infinitas y el Capitán América podía lanzar su escudo a gran velocidad. Y en las escenas de volar, venía el Hombre Maravilla a traer una especie de nave monoplaza para Clint Barton y Steve Rogers.
Pero este no era el único personaje de Marvel que aparecía, pues también se podía ver a Mercurio, Avispa o Namor, aparte de los enemigos, que también eran del cómic, como del cómic era la frase "Avengers assemble!" (¡Vengadores, reuníos!) y algunas escenas con viñetas que aparecían entre pantallas.
En cuanto a otras cosas que caracterizaban al juego, por una parte tenía algo que se valoraba mucho, pero que no se veía en todas las versiones, que era lo de poder jugar cuatro jugadores simultáneamente. Por lo demás, era un juego cortado por los patrones de la época, aunque al no ser de Capcom carecía de algunos de los clichés marca de la casa, y aquí no había papeleras de las que sacar comida caliente o una barra de vida. En su lugar había un valor numérico de puntos de vida que iba bajando a golpes, y si mal no recuerdo, en algunas versiones del juego este número iba bajando progresivamente, de forma que hubiera que meter más monedas para evitar morir (los DLC´s de los 90). Los jefes de fase, eso sí, tenían su barra de vida, la cuál podíamos ir haciendo bajar con ilusión y mamporros.
Las onomatopeyas que no pueden faltar en un cómic de superhéroes que se precie.
El argumento era más sencillo que el mecanismo de un botijo, e iba de que Cráneo Rojo había usado su máquina de control mental para reunir un ejército de supervillanos que le ayuden en sus planes de dominación mundial, con gente como Klaw, Láser Viviente, Torbellino, Mago, Grim Reaper, Mandarín, Juggernaut, Ultron, o Calavera. ¡Incluso Centinelas cazamutantes!
Pero como es un argumento excesivamente complejo y difícil de condensar en palabras, aquí dejo el vídeo que muestra cómo era el juego y podrá despertar alguna sonrisilla nostálgica entre quien tuviera a bien haberlo jugado en su época.
"This war of mine" es un juego de ordenador al que a pesar de que no haberme gustado demasiado le tengo que reconocer su grandeza, pues en términos objetivos pienso que es una obra de arte.
Ambientado en el sitio de Sarajevo, nos pone en la piel de un grupo de supervivientes, cuyo objetivo es precisamente ese, sobrevivir, y en unas condiciones lamentables, en la que cada día es un reto y donde si no te matan el hambre o el cansancio lo hacen la angustia o las enfermedades. Todo eso sin contar con que te pueda hacer una visita un militar mal intencionado. Es un juego de gestión, racionando escasísimos recursos y teniendo que tomar durísimas decisiones (dar comida a ese niño abandonado que viene a pedir a la puerta puede suponer que te acabes muriendo de hambre, pero...). Lo malo es que me parecía demasiado agobiante y no conseguía divertirme, por lo que he jugado poco. Sin embargo, como ya decía, esto no me impide alabar sus méritos.
Esto puede explicar que me haya interesado por el proyecto que salió en Kickstarter de sacar el juego de mesa cooperativo basado en la misma premisa, y pese al coste (50 libras, que al cambio son unos 65 euros, más gastos de envío) tiene una pinta excelsa, con todo el material que incluye y una enorme cantidad de extras y expansiones que lo convierten en todo un caramelo. Y la clave para esto es el enorme éxito que ha tenido la iniciativa, pues de 40.000 libras que necesitaban para sacar el proyecto adelante han obtenido nada menos que 621.811, es decir, más de 15 veces lo inicial.
Y de ahí, pues todos los miniobjetivos, que no son pocos, y que sumados consiguen un efecto espectacular (y la foto solo es parte de lo que incluye, sin contar los extras):
Ahora toca esperar a febrero de 2017, que es cuando el proyecto estará concluido y enviarán los juegos. Entonces me llegará el sorprendente envío (sorprendente porque para entonces ya ni me acordaré de ello) y es cuando podré probarlo y opinar. Y la verdad es que sea el juego bueno o malo, solo por el material ya habrá merecido la pena.