viernes, 11 de octubre de 2019

Cocina Ca$era

El que no llora no mama.

Ya hablé por aquí de las vueltas que tuve que dar para que Ikea se dignara a montarme la cocina, que hasta tuve que ir allí a exigirles, tras dos plantones, que me la pusieran de una vez.

Puse incluso la pertinente reclamación en Consumo, de la que ya me había olvidado hasta que esta semana me llamaron de ahí para decirme que, recibida la reclamación, habían hablado con Ikea y que, tal y como prometieron, me ofrecen devolverme la parte correspondiente a las labores de montaje.

No está mal, oigan. Ahora a ver si no me dan mucha guerra para darme la pasta.

jueves, 10 de octubre de 2019

Utilidad rolera: tabla de porcentajes enfrentados

Pinchando se ve más grande. 

Aunque es un sistema que a mí no me gusta nada, no son pocos los juegos de rol que usan el dado de 100 para obtener porcentajes (obtienes aleatoriamente un número entre 1 y 100, y si es igual o inferior que tu habilidad, consigues lo que quieres), y como soy muy amigo de reducir tiradas, me puse a calcular las probabilidades que hay cuando se enfrentan dos habilidades. Esto está sobre todo pensado para las escenas de combate en las que se usa la habilidad activa del defensor, para que en vez de tirar una vez para atacar y otra para evitar el ataque, se resuma todo en una. 

Así, si un personaje con 60% en golpear ataca a uno con 40% en esquivar, basta con mirar la tabla para saber que las probabilidades de que el ataque sea exitoso son de un 36%. Si es una pelea muy larga, se puede reducir bastante.

Obviamente esto no tiene por qué funcionar para todos los jugadores, ya que los hay que prefieren hacer tiradas para todo, o los que prefieren andar con mil modificadores. Pero si se quiere agilizar el tema, ahí queda la opción.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Romantizando la pobreza

Para el CM de El País, un hipster.

El panfleto periodístico llamado El País tiene, al menos en su versión digital, la mala manía de banalizar con la pobreza, usando a veces usando términos molones para hacer que cosas de pobres parezcan que son modas chachis, llegando a insultar a la inteligencia. No daré ejemplos reales, que no quiero darles visitas, de modo que usaré los míos propios, imitando su estilo, recopilando estas que puse en un hilo de Twitter.

Llega el UNDERBRIDGING, la moda de dormir debajo de un puente que arrasa entre los millenials. 

El CHURCHING, una nueva forma de gastronomía que arrasa entre los jóvenes, que se van a degustar la deliciosa gastronomía que ofrecen las parroquias locales. La DUMB SOUP es su plato estrella. 

Si usas el cajero automático para sacar dinero es porque posiblemente estés un poco desfasado. Ahora lo que se lleva es dormir en ellos, con el ATM-SLEEPING. 

Olvídate de llevar a tus hijos a aburridas barbacoas, que son algo del siglo pasado y únete a la moda del BARBECHING, dándoles de comer un día sí y otro no. 

El KIDNEY-SHARING, una forma altruista e ingeniosa de sacar un dinerillo extra que viene de Tailandia: vende uno de tus riñones y adiós a las deudas. 

Cada vez más empresarios se suman a la sensual moda del WHIPPING para motivar a sus trabajadores. La sombra de Christian Grey es alargada. 

Ellos son jóvenes, proactivos y llenos de energía. Los JUNIOR JOBS, la fórmula mágica que está erradicando el desempleo infantil en muchas partes del mundo y que las grandes empresas no quieren que conozcas. 

El SANFERNANDING, la nueva moda de ir caminando a todas partes que causa furor entre los jóvenes. Ahorro y sostenibilidad ambiental, todo en uno.

Sin ataduras de alquileres ni hipotecas, y sin las limitaciones a las que les atan cuatro paredes y un techo, ellos prefieren practicar el STREET LIVING: su casa es el mundo. 

¿Quién quiere líos de papeleos bancarios? El STREET LENDING, una forma proactiva de obtener financiación, pidiendo dinero a la gente que pasa por la calle.

Además de las que puse yo, algunos internautas se animaron a dejar sus propios ejemplos, mirando en el hilo se pueden ver (y añadir).

Las de verdad, por cierto, no son menos ridículas.

martes, 8 de octubre de 2019

Llega Nahui Olin

Llega junto con su pantalla.

Además de ser el seudónimo de la artista mexicana Carmen Mondragón, Nahui Olin es el quinto sol según la mitología precolombina de México (diría azteca, pero me arriesgaría a caer en imprecisión terminológica) y el título del nuevo juego de rol del maestro Ricard Ibáñez, decano del rol en España, autor del glorioso Aquelarre y un tipo grande, tanto en lo metafórico como en lo físico, cuya cultura y simpatía hacen que me alegre de tener la suerte de conocerle en persona (aunque siempre me mate en las partidas de rol, pero ese ya es otro cantar).

Hecha la pelota a Ricard (aunque en verdad digo que el halago es sincero y que me ilusiona tener este libro entre mis manos), he de decir que es pronto para juzgar el libro, pues apenas he podido hojearlo un poco y he echado la vista a poco más que las reglas (son demasiado "vieja escuela" para mi gusto, pero no me pilla de sorpresa). El arte y la maquetación son espectaculares, y el estilo de escritura, como de costumbre, ágil y ameno. Espero con ansia llegar a la parte de ambientación histórica, que a buen seguro será como disfrutar de una buena enciclopedia.

¿Y de qué va Nahui Olin? Podría decirse que es la continuación espiritual de Aquelarre, ya que aquel nos lleva a la España de mediados del S. XIV, con sus demonios y su brujería, mientras que aquí el reloj salta un par de siglos y nos lleva al descubrimiento y conquista de América. Pero por lo que he ido viendo, las diferencias son suficientes como para que Nahui Olin tenga entidad propia, y ya las reglas son muy diferentes a las de Aquelarre. Comparte que usa el sistema de porcentajes (no podía ser perfecto), pero simplifica algunos aspectos, como la gestión de habilidades, y abstrae algunos conceptos, introduciendo también algo parecido a puntos de drama y en general, abriéndose tímidamente a moderneces de juegos de rol más actuales.

La magia y el bestiario (aquí no puedo hacer un análisis demasiado profundo, que sin haberlo leído sería muy de cuñado) también resultan bastante distintas, aunque solo sea porque, obviamente, bebe de fuentes distintas. Aquí no parece que vayamos a ver sicarios de Agaliarepth, males de ojo o demonios de Surgaat cazando agentes de la Fraterntias Vera Lucis.

Escribiría más pero me lo estaría inventando, así que ahora a leer, y si disfruto este libro un 1% de lo que disfruté leyendo una y otra vez Aquelarre, la compra habrá merecido la pena.

lunes, 7 de octubre de 2019

Arriba el telón 9.0

Empieza la magia.

Vuelven los lunes de Muzzik. Tras un año en semibarbecho en el que empecé el curso más tarde, en diciembre, este sí lo haré entero, y la verdad es que me vino muy bien el descanso. Hoy ha sido el primero de unos cuántos lunes en los que después de trabajar iré a hacer un poco el gamba sobre el escenario, en aras a actuar en público en junio.

Hoy día de presentaciones, ver caras nuevas y echar de menos algunas ausencias, ha dado comienzo mi noveno curso teatral (¡toma ya!).

domingo, 6 de octubre de 2019

Primer fin de semana de octubre, con boda, juegos y otras cosas

Mi simpático personaje del Root.

Volvemos a la fórmula clásica de reseñar el fin de semana como entrada para la noche del domingo, y volvemos a empezar con el viernes.

Diría que después de trabajar y comer me eché la siesta, pero los vecinos de arriba, con electrolatino a tope y la ventana que da al patio abierta no estaban muy por la labor, así que me veo el primer capítulo de la nueva temporada de Big Mouth (esta serie es cada vez más grande). Luego me voy un rato a la lonja, antes de ir al informal bodorrio de Joni y María, que es sobre todo una kedada con picoteo y música. Muy a gusto y además tengo la suerte de coincidir con un compañero de la universidad al que no había vuelto a ver desde entonces.

El sábado por la mañana lo dedico a quedar con el fontanero, para cosas de casa y la lonja. La tarde una de cine, viendo Joker y luego en casa a sufrir con la apretada derrota del Bilbao Basket en Santiago (¡dos prórrogas!). Por la noche voy a la lonja, donde juego (y pierdo) sendas partidas de Root y Clank! antes de irme a casa a dormir. 

El domingo por la mañana me levanto también pronto, lo que aprovecho para ponerme al día con (Des)encanto y seguir viendo Vis a Vis, pero también para quedar con los compañeros de las improvisaciones teatrales, que estamos planeando algo para mediados de noviembre.

Por la tarde nuevamente a la lonja, a jugar (y otra vez perder) al Sunken Cities y por último al gimnasio, a corretear un poco y sudar lo comido el viernes. 

sábado, 5 de octubre de 2019

Joker

 A veces lo traigo gordo, a veces lo traigo fino.

Para evitar disgustos, decidí que me tomaría esta película como algo completamente ajeno al Joker de los cómics de DC, pues la estética me habría sacado completamente de la película. Por eso, fui a verla como una película que se llama Joker como podría haberse llamado Fofito. Sencillamente la historia de un payaso que se vuelve loco y la lía petarda.

Es verdad que tiene más cosas del cómic de las que me había imaginado, pero no me convence nada que por una parte rompan la estética icónica del personaje del cómic y por otra que se carguen el misticismo de la identidad y el origen del príncipe payaso. Pero claro, hacer una película sobre el origen del personaje sin contar nada del origen del personaje era encajar demasiados bolillos, de modo que no quedaba sino inventarse cosas.

Tiene momentos que me han gustado mucho, muy de Joker (la resolución de la escena de la entrevista, por ejemplo), y la verdad es que me gusta el papel de Joaquin Phoenix, aunque a ratos se notaba demasiado que quería emular las Taxi Driver y El Cabo del Miedo de su compañero de reparto Robert De Niro, pero en general muy bien, jugando con lo gestos, los andares, las miradas y esa insoportable risa. Era irritante, pero es lo que toca.

Sin embargo, pese a esos puntos positivos y la labor de Phoenix, la película se me ha hecho en general bastante insípida, con algunos momentos incluso aburridos, y no me ha parecido, ni por asomo, esa gran película de la que nos hablaban. El desenlace, con la conversión final de Arthur en el Joker bien, pero el nudo de la película, puf... Del montón y gracias. 

jueves, 3 de octubre de 2019

Mis 10+1 campañas de rol

No sale en Xataka, pero también escribo yo.

Hace poco salía en la web Xataka un artículo con el que tuve el honor de colaborar, en el que se hablaba de las campañas de rol más famosas de la historia. Y como por temas de espacio (y despistes míos) no están todas las que yo habría puesto, aquí hago una lista de las campañas roleras que por uno u otro motivo han significado algo para mí.

Las máscaras de Nyarlathotep (La llamada de Cthulhu)

Por varios factores podría decir que esta es para mí LA campaña. Recuerdo como si fuera ayer cuando con 14 años hojeaba fascinado el libro en la sección de librería de El Corte Inglés, con aquellos mapas y recortes de periódico, que me hacían ver que estaba ante algo grande. Me pude quitar una espina cuando por fin conseguí dirigir la campaña entera tras varios intentos, y algún día quiero volverla a dirigir.

Cazadores de leyendas (NosoloD20)

Tuve la suerte de poder formar parte del testeo de esta campaña, obra del genial Ismael D. Sacaluga, que capta todo el sabor pulp de las películas de Indiana Jones y nos lleva por todo el mundo cazando tesoros y aporreando nazis. Disfruté muchísimo convirtiendo las partidas que dirigía en auténticas películas de aventuras. Aunque existe una versión para Hitos, cuando la dirigí yo el sistema no existía, por lo que tirábamos de d20, con mezcla de Mutants&Masterminds. Aunque a decir verdad, el sistema era lo de menos, fue todo siempre muy narrativo y dinámico. Esta campaña también tuvo su espacio en los comienzos de este blog. 

Estrellas anónimas (Autojugable - sistema propio)

Cambiamos por completo de tercio para irnos a la que creo que es la campaña de más calidad de todas las que he jugado o dirigido. Una investigación policíaca en el mundo del cine snuff es el telón de fondo de esta genialidad de José Lomo y Jonathan Delgado ante la que me quito el sombrero, pues desde la primera vez que la leí, disfrutándola tanto como si estuviera ante una buena novela negra, supe que quería dirigirla.

La guerra invisible (Hitos)

Esta campaña, obra de Juan Sixto, no ha sido publicada, pero es una de las primeras campañas que se hicieron con el sistema Hitos, que se estaba creando (el honor de ser la primera corresponde a La mirada del Centinela, que nació como campaña, aunque ahí solo jugué un par de sesiones como invitado). Con una estructura muy de serie de televisión, los personajes eran gente normal en un mundo cercanamente distópico que se veían implicados en una trama que les venía demasiado grande, tan grande como la propia campaña, que a veces funcionaba tan bien por sí misma que podríamos haberla jugado aunque no hubiera venido el director de juego. 

Magice rerum daemonii est (Aquelarre) 

Publicada en el fabuloso suplemento de Aquelarre "Rerum demoni", tengo un muy buen grato recuerdo de esta campaña, que me transporta a aquellas noches de juventud en Santa Pola, cuando nos juntábamos a jugar a rol. Para el anecdotario queda la cara que se le quedó al señor que teníamos al lado en la playa al escuchar a unos quinceañeros berreando "¡Joder ayer en el Aquelarre, mira que regalarle el alma al diablo!".

Las crónicas de Transilvania (Vampiro: Edad oscura)

Esta bien podría estar aquí dos veces, pues dos fueron las veces que la jugué. Una en la extinta tienda de rol Bilbo Bolson, donde la jugué con el que durante mucho tiempo fue mi alter ego en las redes, Enrico Giovanni, príncipe de Alba Iulia, y otra años más tarde en el viejo club de rol, donde la jugué con el fanático religioso Mitru Vaclav, del clan Toreador. Aun con todos sus defectos (es excesivamente lineal, fuerza demasiado los eventos y se deja muchas épocas interesantes en el tintero), es una campaña muy disfrutable y explota con bastante acierto una de las mejores posibilidades que brinda el juego, que es empezar con un personaje en la Edad Media e irlo evolucionando hasta llegar al S. XXI. Dije, por cierto, que la jugué dos veces, pero técnicamente serían tres, si contamos el cameo que hice en la sesión rol en vivo que se jugó como parte de otra campaña. Un poco en esa línea, aunque no les dedicaría apartado propio, estarían las Crónicas Giovanni, que pese a un espectacular primer libro me parecen inferiores y tampoco llegué a terminar. 

La alianza de Evergreenwood (Ars Magica)

Creada y dirigida por Diego Martínez. Realmente ni la campaña ni la alianza se llamaban así. La campaña no tenía nombre (nos referíamos a ella como Ars Magica Z, por el exagerado nivel de poder que alcanzaron los personajes) y nunca llegamos a consensuar un nombre para la alianza. Pero en honor a la insistencia de Nora por llamarla así, casi 20 años después tiro la toalla y acepto el nombre. Esta campaña abierta duró muchísimo tiempo, y jugamos un montón, pues era la típica de "no tenemos nada que hacer, seguimos con la campaña". Por esta alianza pasaron muchos jugadores y personajes distintos (si me pongo a contar igual llego a 10), pero los que más jugamos, y de facto el reparto principal fuimos Nora como Kyrylys de Merinita, Íñigo como Izrael de Tytalus y yo como Bernard Bjornaer. La verdad es que podría rellenar todo un blog solo con anécdotas de esta campaña, pero por no saturar me quedaré con una, y es que el apodo con el que mucha gente conoce a Diego, "Kulebril", viene precisamente de un lapsus que tuvo en esta campaña, cuando para referirse a una criatura con aspecto de serpiente dijo "en la cueva veis una gran criatura de aspecto culebril, que... "

El enemigo interior (Warhammer)

Tengo una extraña relación con esta campaña. Por una parte, son tres (casi llegó a haber una cuarte) las veces que la he empezado (dos, casi tres, con Werner Murrman y la actual con el caballero Hansel "Cercenador" Töpfler) pero nunca las he terminado. La primera vez me dieron el personaje y jamás empezamos. La segunda, solo llegamos a jugar algunas sesiones. La tercera, que parecía la buena, jugamos hasta avanzado el segundo libro (de cinco) pero el director de juego se aburrió de dirigir, y cuando más interesante estaba, la canceló. Esta vez, que estamos ya en el quinto libro (llevamos desde 2016 con ella) parece que por fin será la buena. Y digo que tengo una extraña relación con ella porque a pesar de que le debo grandes momentos, creo que es una campaña que ha envejecido muy mal, y que no hace justicia a la fama que tiene. Pero como disfruto mucho de la compañía del resto de jugadores y del buen hacer del director, prefiero quedarme con lo positivo y por eso la pongo aquí. Además, no todos los días puede uno salvar el Viejo Mundo, ¿no?

Hankelarre (Aquelarre)

No podía tener otro nombre que el que usábamos en el grupo de Whatsapp para referirnos a esta campaña, cuyo nombre es un juego de palabras entre el título del juego y el apodo del DJ, el señor Hank Scorpio (dicen las malas lenguas que se llama David, pero eso no se lo cree nadie). De esa campaña, y de mi personaje, ya hablé en esta entrada, y además cabe decir que esa campaña fue más o menos llevada a rol en vivo, en colaboración con un tal Ricard Ibáñez, del que puede los fans del juego hayan oído hablar alguna vez.

Kingmaker (Pathfinder)

Curiosamente hoy tengo otra sesión, y hace poco escribí sobre esta campaña, que estamos jugando actualmente. Poco puedo añadir, la verdad. Por resumir, y copiando lo que escribí, Kingmaker es una épica campaña para el juego de rol Pathfinder que tiene un importante componente de sandbox (ir explorando libremente el mapa, a ver qué te encuentras) y el aliciente de ir, literalmente, construyendo un reino desde cero. Cuenta con el honor de haberme reconciliado con el género del mazmorreo.

Bonus track: El maizal (Nosolod20)

Tengo un especial cariño a esta campaña corta de Frank Guerra y Manuel J. Sueiro, pues aparte de gustarme mucho y haberme divertido mucho dirigiéndola, me permitió aportar mi granito de arena al haber creado las fichas de los personajes que vienen en el libro, de modo que lo siento un poco como mío. Esta campaña, de la que también hablé en este blog, es una investigación, a lo Expediente X, de unos asesinatos en una comunidad rural de la California profunda, con un enigma que va absorbiendo a los jugadores, y que con un poco de maña por parte del director se puede convertir en una experiencia memorable.

Me sabe mal dejar fuera campañas como la de Vampiro: Edad Oscura sin nombre (que tuvo hasta dibujo propio) o la de Hombre-Lobo, ambas de la misma directora. También tengo buen recuerdo de Dreams Come True, una campaña de Cultos Innombrables que se quedó en el limbo, o de la campaña de DC Adventures que nos dirigió para Mutants&Masterminds Pablo Sixto (donde tuve primero al traficante de armas Ibn Rayiq y después a las dos versiones del Teniente Rainbow, dos enfoques muy diferentes del mismo personaje gracias a la genialidad de hacer el reinicio de la saga). 

Siendo un juego que odio, también guardo un bonito recuerdo de la campaña de La leyenda de los cinco anillos que jugué en Pamplona (por la compañía, más que nada), pero si la cosa va de odiar, creo que debería mencionar la campaña que más odié dirigir, y que no eché de menos cuando se canceló, que era el Retorno al templo del mal elemental, culpable de que se me quitaran las ganas de volver a dirigir, y durante mucho tiempo a jugar, Dungeons&Dragons (aunque nos dio al gran Capitán Saleb™).

¿Y en el futuro? Pues quién sabe. Espero que haya campañas que vayan haciéndose con un hueco en el ranking, pues significará que me lo he pasado muy bien leyendo, jugando o dirigiendo. De momento, tengo grandes esperanzas puestas en la campaña de El rastro de Cthulhu Mentiras eternas.

miércoles, 2 de octubre de 2019

Padre no hay más que uno

Hijos, alguno más. 

Salgo gratamente sorprendido después de ver la nueva película de Santiago Segura, de la que tengo que decir que no me llamaba absolutamente nada, pues además de versar sobre un tema que no me dice nada, tenía un tufillo cutre que me echaba un poco para atrás.

Pero me he encontrado en parte con lo que esperaba, pero mejor. Es lo que parece, una comedia ligera y familiar, con clichés y un final previsiblemente emotivo, ensalzando lo bonita que es la familia y tal (da lo que promete), pero es también una película bastante inteligente, que juega a sorprender al espectador, sabiendo muy bien lo que espera, y clavando salidas muy elegantes cuando parece que se va a ir a lo fácil. Juega también muy bien, intuyo, con esas criaturas de pesadilla que son los grupos de Whatsapp de padres de alumnos, que en la película protagonizan algunos momentos geniales.

¿El argumento? El espectador puede resolver panel solo viendo el tráiler, y sabe cómo va a acabar la película antes de que empiece, pero lo soprendente no está en el destino sino en el paisaje, y aunque no lo esperaba, he salido contendo con una película fresca, divertida y sobre todo bastante ingeniosa.

martes, 1 de octubre de 2019

Vuelven las tardes

Pronto volveré a salir del trabajo de noche (algunos días).

Todo lo bueno se acaba, y mi maravilloso horario de verano (junio a septiembre) no es la excepción. He vivido muy bien trabajando solo seis horas al día, pero desde hoy y durante los siguientes 8 meses me toca la rutina de hacer tres tardes por semana.

La verdad es que tampoco me voy a quejar, pues aunque es peor este horario que el de verano (Capitán Obvio al rescate), sigue estando muy bien, y lo que me escocía con el horario que tenía en el trabajo anterior no era tanto lo de hacer una tarde a la semana, sino lo de salir hora y cuarto más tarde todos los días. Aquí la diferencia es que de lunes a miércoles luego me toca volver, pero lo que es salir para comer, salgo a la misma hora.