jueves, 31 de marzo de 2011

Entes mostradoriles: el pinchauvas

Funcionario foral.

Hoy me tocaba mostrador, una buena forma de conocer gente. Algunos mejor, otros peor, pero en su mayor medida gente correcta y educada que simplemente viene a hacer una gestión o a informarse de cómo solucionar un problema.

Pero luego están las excepciones, ese pequeño porcentaje de individuos esperpénticos que vienen a veces a amenizar la velada.

A veces son personas a las que es difícil dar una respuesta, como el que venía quejándose de un cobro indebido. Bueno, no es del todo cierto, ya que el cobro indebido le llegó hace tiempo, a lo que él dio su consentimiento. Su queja era otra, su queja era que cuando él firmó el consentimiento tenía el dinero para pagarlo, pero que ahora que se lo han empezado a quitar del banco ya no lo tiene. Sabía que iba a tener que pagar ese dinero. ¿No habría sido mejor no gastarlo?

A veces tenemo también elementos recalcitrantes, que derivan la conversación a un bucle infinito. Te exponen su situación y les escuchas, para acto seguido decirles dónde pueden acudir, o incluso dejando abierta la puerta de presentar alegaciones por escrito. Pero no hay manera, te lo cuentan una y otra vez, lo mismo. Reiteración constante. Reiteración constante. Reiteración constante... Go To 10.

Pero el galardón de ser el gilipollas del día se la lleva un tipejo que ha venido asomrbado e indignado por no haber cobrado su sacrosanta paga este mes. El impago era debido a su incumplimiento de la obligación de apuntarse a Lanbide. Se han cruzado los datos, y como no estaba, pese a que de sobra se le había instado a hacerlo, se le ha suspendido. Le he preguntado si estaba apuntado y desde cuándo. Me ha respondido que se apuntó ayer.

Le he comunicado que no iba a cobrar marzo, y que probablemente tampoco iba a cobrar abril. A ello me ha respondido, no exento de chulería con un "porque tú lo digas". Me he permitido matizarle que más bien porque lo dice la norma. En ese momento ha tenido a bien manifestar que yo no soy nadie, y que por encima de mí hay un jefe. Efectivamente, por encima de mí hay un jefe, y tal como le he hecho saber, es precisamente mi jefe el que me ha dicho que no va a cobrar.

Parece ser que la respuesta no ha sido de su agrado, y con claro aire de provocación ha empezado a proferir insultos, "eres un don nadie, un pinchauvas, un monicaco", muy al estilo de Jesús Gil. Caer en su juego habría sido una completa estupidez por mi parte, por lo que una sonrisa y un "buenos días" ha terminado con la conversación, y mientras él se iba vociferando he seguido atendiendo a la gente.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Abandonando bañadores

Él nunca lo haría.

Entre mis defectos se cuenta que a veces soy tremendamente despistado, y suelo tener la mala costumbre de dejarme las cosas en los sitios. A veces es práctico, porque te puedes ahorrar pagar en los sitios, pero otras veces, la mayoría, suele ser malo, ya que también te dejas el cambio, o el producto recién comprado. O como es el caso de ayer, el bañador, que se quedó a vivir en los vestuarios de la piscina.

Me di cuenta de ello al llegar a casa, y con este son ya 3 los bañadores que pierdo en 4 años (cuando empecé a ir a nadar con una cierta regularidad), y la putada es que en este caso era un bañador de 30 euros, que apenas había utilizado.

Hoy he ido a preguntar a objetos perdidos, pero nada, no había bañador. Y sé que lo perdí ahí, pues de la piscina fui directamente a casa, y cuando abrí la mochila, el bañador ya no estaba.

martes, 29 de marzo de 2011

El taladro de Ockham

El juego de la Ockham

Tirando de Wikipedia, la navaja de Ockham (a veces escrito Occam u Ockam), principio de economía o principio de parsimonia, es un principio filosófico atribuido a Guillermo de Ockham (12/80-1349), según el cual cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, la teoría más simple tiene más probabilidades de ser correcta que la compleja. Lo cierto es que sería más adecuado en este caso hacer la comparación con el Nudo Gordiano, como muestra de pensamiento paralelo, o lo que viene siendo tirar por la calle de enmedio como solución a la propia inutilidad.

Érase que se era una lámpara de salón que se rompió, y unos moradores que compraron una nueva para reemplazarla. Pero acontece que las medidas no eran iguales, por lo que atornillarla al techo no era fácil, pues clavarla al techo a golpe de zapatilla no parecía lo más adecuado.

Tras bastante tiempo con la lámpara en una caja, nos prestaron un taladro. Si bien la solución no era tan maravillosa en la realidad como en el mundo de las ideas, y había varias barreras, como la falta de puntería, con la que no atinábamos a hacer un agujero recto, o la propia dureza del techo, que por alguna razón era demasiado duro y no había forma, ni con el taladro.

Pero la desesperación trae a veces buenas ideas, y se nos iluminó la bombilla (en un sentido nunca tan metafórico), teniendo la siguiente idea: aprovechar el enganche de la otra lámpara. Solo había que desatornilarlo, pasar el nuevo enganche por debajo (por encima, más bien) y empalmarlo perfectamente. Una solución rápida, sencilla y que por supeusto podríamos haber hecho sin necesidad de usar el taladro.

¿Y por qué no hicimos eso antes? Coño, no teníamos el taladro...

lunes, 28 de marzo de 2011

Aquelarre 57

¡Ya llegó!

De vuelta en Bilbao, este fin de semana me he traído de Madrid un elemento bien exclusivo, y es que la nueva edición del Aquelarre ha salido hoy mismo de la imprenta, y yo he tenido a bien encontrarme en las oficinas de la editorial en el momento en el que los de mensajería anunciaban la llegada del ansiado códice.

Puedo decir, sin titubear, que no miento si afirmo que he sudado para conseguir este libro, ya que hemos ido a echar una mano a los de reparto, y ha habido que subir no pocas cajas a un cuarto piso sin ascensor, y dado el volumen de los manuales (más de 500 páginas y tapa dura), el peso de las mismas no era nada desdeñable. Pero gracias a eso puedo presumir de ser uno de los primeros poseedores del libro, antes aún de que haya salido en las tiendas.

domingo, 27 de marzo de 2011

Pinchos

Patoaventuras de bacalao

Este fin de semana, con motivo de un cumpleaños (Manu), me encuentro en Madrid, y precisamente ese cumpleaños era la causa del concurso de pinchos que celebramos, donde presenté mi obra "Patoaventuras de Bacalao", con una sencilla receta de queso de untar, caviar, bacalao y salmón (para hacer de pico) con el aspecto que en la foto no sé si se intuye, pero parecían patitos. El pincho quedó tercero en las votaciones (empatado con el sushi "Fukushima especial") y logró el premio especial del jurado a pincho más simpático.

El ganador fue "Catacrocker", un delicioso pincho a base de queso y frutos secos, aunque empató con "Cunas de mar", unos estupendos tigres de mejillón, aunque quedaban fuera de concurso por ser obra de uno de los organizadores. El segundo premio fue para Ivan, con sus rosquillas de masa de pan recubiertas de capa de chocolate (vamos, que llevó un plato de donettes y se quedó tan ancho)

En otro orden de asuntos, la ley de Murphy fue implacable el viernes, cuando el disco duro que había traído con películas y que me había funcionado perfectamente hasta media hora antes de coger el autobús, tuvo a bien joderse, turbando mis malvados planes de ir viendo películas en el portátil. Al menos había pseudowifi...

viernes, 25 de marzo de 2011

Destino oculto

"No, no tengo 5 minutos para una encuesta".

Basada, inspirada más bien, en el relato de Phillip K. Dick "Equipo de ajuste" (pincha aquí para leerlo) Destino Oculto nos cuenta la historia del prometedor político David Norris, que un buen día conoce a una misteriosa chica, de la que se enamora al instante y que cambia su destino para siempre.

¿Destino? ¿Las cosas suceden porque sí, porque las buscamos, o porque hay algún motivo para ello?

Precisamente esa es la premisa de Destino Oculto. Cuando David no pierde el autobús que debía perder, se encuentra con una persona que no debía encontrarse y eso desemboca en una serie de acontecimientos, y David descubre que hay una verdad más allá de lo que pensaba conocer. Descubre que el destino está marcado, y que el precio de enfrentarse a él es elevado.

Pero hombre inconformista, decide hacerlo a toda costa, y los agentes de ajuste, esos enigmáticos hombres con sombrero, intentarán evitarlo sin éxito. Solo un inesperado aliado, obedeciendo, quién sabe, a fines superiores, le ayudará en su causa. Pero David tendrá que tomar decisiones difíciles.

La película se deja ver, y aunque su fidelidad al relato no es excesiva (también es verdad que 23 páginas no dan para mucho), podría decirse que han cogido la idea y la han desarrollado un poco más. Parte para rellenar, parte porque hay cosas del relato que no habrían quedado bien en cine. Así, choca pero es un acierto que el perro parlante del relato sea sustituido por un ser humano en la película, y el final resulta bastante más adecuado y climático.

Y por cierto, yo también quiero un sombrero.

jueves, 24 de marzo de 2011

Canción de hielo y fuego

Una de las primeras escenas en cautivar al lector.

En más de una ocasión me he referido directa o indirectamente a esta saga literaria en este blog, pero la verdad es que nunca había dedicado una entrada a hablar de la saga como tal. Y como quiera que está bien próximo el estreno de la serie de televisión, creo que ya va siendo hora.

Conocí el primer libro de la saga, "Juego de tronos" hará unos 7-8 años, y había oído auténticas maravillas de ella. Me lo pintaban como "lo mejor que se ha escrito en literatura fantástica después de Tolkien", y cogí el primer libro con ganas. Lo correcto sería decir que lo devoré. El segundo no tardó mucho en caer y el tercero, cuando salió en castellano no me duró, pese a su grosor, ni dos semanas. Del cuarto ya hablé aquí en su momento.

Y la verdad es que no soy el único admirador de la obra de George R. R. Martin, cuyos fans se cuentan por legiones, y sobre cuya obra se han vertido litros de tinta, o mejor de píxeles, que ya estamos en la era digital. ¿Pero dónde está su secreto? ¿De qué va Canción de hielo y fuego?

Con clara inspiración en la inglesa guerra de las rosas (aunque bebe de muchísimas referencias) nos habla de Westeros, un continente imaginario en un mundo cuya peculiaridad es que los inviernos y los veranos pueden durar varios años. En Westeros hay 7 reinos, y gobernándolos un rey, en este caso Robert Baratheon. La historia comienza cuando la mano del rey (una especie de consejero-virrey) muere y Robert ofrece el puesto a su amigo y aliado Eddard Stark, señor de la norteña y fría Invernalia. Eddard deberá moverse a la capital, Desembarco del Rey, donde las ladinas e insidiosas intrigas de la corte chocan con muchos conceptos de honor.

Paralelamente se nos cuenta la historia de Daenerys, desterrada heredera de la corona arrebatada por Robert en la guerra. Danerys tuvo que exiliarse junto con su hermano Viserys y huir a tierras lejanas.

¿Pero quién es el protagonista de la saga?

No lo hay. Y ése es precisamente el gran mérito de GRR Martin. Cada capítulo está contado desde el punto de vista de un personaje, con lo que es difícil hablar de buenos y de malos, ya que vemos la historia desde varias perspectivas que nos ayudan a empatizar con unos y con otros, viendo que ni los "buenos" son tan buenos, ni los "malos" son tan malos.

Además los personajes de este auténtico culebrón literario evolucionan. No son planos, no se estancan. Y eso hace que sean creíbles. Credibilidad a la que ayuda el hecho de que aquí no hay una inmunidad, no existe esa aura de invulnerabilidad que evita que los personajes importantes mueran.

El estilo narrativo es treméndamente dinámico y ágil en sus descripciones, con un lenguaje a la medida de cada personaje, sin más florituras de las necesarias. Los niños se expresan como niños, los nobles como nobles y los mercenarios como mercenarios.

Además, se nota que el escritor ha sido también guionista de series de televisión, puesto que muchos capítulos terminan con un inquietante cliffhanger, al que a veces solo le falta un "continuará", y que nos hace querer seguir leyendo, para ver cómo sigue. Y la verdad, son muy pocos los capítulos aburridos.

De momento hay 4 libros, más el 5º que (¡por fin!) sale en verano (aunque para tenerlo en castellano habrá que esperar... mucho. Y es una saga 100% recomendable para todos los públicos.

miércoles, 23 de marzo de 2011

La letra del DNI

Así difícil.

Apenas recuerdo los tiempos en los que el carné de identidad (DNI para los amigos) tenía únicamente 8 dígitos, a los que luego se añadió la letra (cosas del NIF y tal, en cuyos vericuetos no me voy a meter)

Al principio, en su día, pensé que esto era para que si se repetían números se pudiese distinguir, pero no era así. Como todo el mundo sabe, a cada dígito le corresponde una letra, que es fija e inmutable. Se hizo para evitar datos falsos, ya que es fácil inventar un número de DNI falso (tan simple como decir 8 números al azar) pero no atinar con la letra.

Me picaba la curiosidad por saber cómo se genera la letra, y veo que la fórmula que se utiliza es la siguiente:

Se divide el número entre 23 y se calcula el resto. Y según el resto se mira su equivalencia, con lo que ya tenemos calculada la letra.

0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22
T R W A G M Y F P D X B N J Z S Q V H L C K E


Así, el DNI 23.000.001, por ejemplo, sería el 23.000.001-R y el 46.230.014 sería el 46.230.014-Z.

Lo que ya no tengo tan claro es qué criterio se utiliza para que el orden de las letras sea ése (sé que se omitieron la O y la I para evitar confusiones con el 0 y el 1, y que no está la Ñ) Probablemente sea aleatorio, pero pondremos la mnemotecnia al servicio del lector por medio es este insulso relato.

Todos Recordarán a Wenceslao Álvarez, Gobernador Militar de Yucatán, Feroz y Pertinaz Detractor de Xabier Bilbao, Nieto del Juez Zabala. Sepan Que Vive Hoy Lejos de Casa, en Kilmarnock (Escocia).

Eso sí, lo mismo igual es más fácil aprenderse el orden de las letras que el relato propiamente dicho.

martes, 22 de marzo de 2011

Diferencia piscinil

Perspectiva alien.

Este fin de semana en Tolosa aproveché el pase del polideportivo para hacer más cosas aparte del spa. Y en plena depravación cogí la costumbre de ir a nadar un poco cada día. Pero se me hacía muy duro, mucho más que cuando voy a nadar en Bilbao.

Al principio lo achaquè a que las condiciones de dormir no son las mismas que en casa, pero hoy al volver a la Alhóndiga he descubierto la terrible verdad, y es la diferencia de tamaño. La de Tolosa es de 25 metros de alrgo, y la de la Alhóndiga será, calculando a ojo, de unos 20 metros. Así, la diferencia al recorrerla es notoria.

Curiosamente, la profundidad también es mucho menor. Pero salvo que se quiera hacer andando, no debería influir.

lunes, 21 de marzo de 2011

Instant fun

A falta de cucharillas...

No es en absoluto nueva. Para quien no la conozca, Instants Fun es una página cuyo contenido son esos coloridos botones que se ven en la foto, cada uno de los cuales emite un sonidito bastante reconocible, correspondientes casi todos a videojuegos, series o cultura memepop de Internet. No es una revolución de la red, pero sirve para hacer el chorra un rato. Y para perder el tiempo haciendo el mono.