miércoles, 30 de marzo de 2011

Abandonando bañadores

Él nunca lo haría.

Entre mis defectos se cuenta que a veces soy tremendamente despistado, y suelo tener la mala costumbre de dejarme las cosas en los sitios. A veces es práctico, porque te puedes ahorrar pagar en los sitios, pero otras veces, la mayoría, suele ser malo, ya que también te dejas el cambio, o el producto recién comprado. O como es el caso de ayer, el bañador, que se quedó a vivir en los vestuarios de la piscina.

Me di cuenta de ello al llegar a casa, y con este son ya 3 los bañadores que pierdo en 4 años (cuando empecé a ir a nadar con una cierta regularidad), y la putada es que en este caso era un bañador de 30 euros, que apenas había utilizado.

Hoy he ido a preguntar a objetos perdidos, pero nada, no había bañador. Y sé que lo perdí ahí, pues de la piscina fui directamente a casa, y cuando abrí la mochila, el bañador ya no estaba.
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