jueves, 24 de marzo de 2011

Canción de hielo y fuego

Una de las primeras escenas en cautivar al lector.

En más de una ocasión me he referido directa o indirectamente a esta saga literaria en este blog, pero la verdad es que nunca había dedicado una entrada a hablar de la saga como tal. Y como quiera que está bien próximo el estreno de la serie de televisión, creo que ya va siendo hora.

Conocí el primer libro de la saga, "Juego de tronos" hará unos 7-8 años, y había oído auténticas maravillas de ella. Me lo pintaban como "lo mejor que se ha escrito en literatura fantástica después de Tolkien", y cogí el primer libro con ganas. Lo correcto sería decir que lo devoré. El segundo no tardó mucho en caer y el tercero, cuando salió en castellano no me duró, pese a su grosor, ni dos semanas. Del cuarto ya hablé aquí en su momento.

Y la verdad es que no soy el único admirador de la obra de George R. R. Martin, cuyos fans se cuentan por legiones, y sobre cuya obra se han vertido litros de tinta, o mejor de píxeles, que ya estamos en la era digital. ¿Pero dónde está su secreto? ¿De qué va Canción de hielo y fuego?

Con clara inspiración en la inglesa guerra de las rosas (aunque bebe de muchísimas referencias) nos habla de Westeros, un continente imaginario en un mundo cuya peculiaridad es que los inviernos y los veranos pueden durar varios años. En Westeros hay 7 reinos, y gobernándolos un rey, en este caso Robert Baratheon. La historia comienza cuando la mano del rey (una especie de consejero-virrey) muere y Robert ofrece el puesto a su amigo y aliado Eddard Stark, señor de la norteña y fría Invernalia. Eddard deberá moverse a la capital, Desembarco del Rey, donde las ladinas e insidiosas intrigas de la corte chocan con muchos conceptos de honor.

Paralelamente se nos cuenta la historia de Daenerys, desterrada heredera de la corona arrebatada por Robert en la guerra. Danerys tuvo que exiliarse junto con su hermano Viserys y huir a tierras lejanas.

¿Pero quién es el protagonista de la saga?

No lo hay. Y ése es precisamente el gran mérito de GRR Martin. Cada capítulo está contado desde el punto de vista de un personaje, con lo que es difícil hablar de buenos y de malos, ya que vemos la historia desde varias perspectivas que nos ayudan a empatizar con unos y con otros, viendo que ni los "buenos" son tan buenos, ni los "malos" son tan malos.

Además los personajes de este auténtico culebrón literario evolucionan. No son planos, no se estancan. Y eso hace que sean creíbles. Credibilidad a la que ayuda el hecho de que aquí no hay una inmunidad, no existe esa aura de invulnerabilidad que evita que los personajes importantes mueran.

El estilo narrativo es treméndamente dinámico y ágil en sus descripciones, con un lenguaje a la medida de cada personaje, sin más florituras de las necesarias. Los niños se expresan como niños, los nobles como nobles y los mercenarios como mercenarios.

Además, se nota que el escritor ha sido también guionista de series de televisión, puesto que muchos capítulos terminan con un inquietante cliffhanger, al que a veces solo le falta un "continuará", y que nos hace querer seguir leyendo, para ver cómo sigue. Y la verdad, son muy pocos los capítulos aburridos.

De momento hay 4 libros, más el 5º que (¡por fin!) sale en verano (aunque para tenerlo en castellano habrá que esperar... mucho. Y es una saga 100% recomendable para todos los públicos.
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