domingo, 22 de noviembre de 2015

Cómics, dardos y otras cosas

El cartel muy chulo, eso sí.

Como tantos otros domingos, crónica del fin de semana, centrada en el sábado. Aunque antes mencionaré el viernes, si bien la entrada de ayer puede dar pistas de lo que hice: ir al cine a ver (padecer) Spectre, la última de 007.

El sábado tocó excursión a Getxo, ya que se celebraba el tradicional salón del cómic, este año un poco más desangelado, con menos stands y menos gente (lo que permitía estar menos agobiado dentro). Sin embargo, eso no impidió tener que hacer una larga cola para entrar, bajo una desagradable lluvia y un frío más propio de finales de noviembre que de... ah, leñe, que estamos en noviembre. Curiosamente, nos volvimos sin haber comprado nada.

A la vuelta, tras cenar una rica pizza, nos fuimos al txoko de Moskotarrak (mi otra lonja, vaya), donde estaba el grupo de Arbolantxa, jugando a los dardos. Un poco de dardos, un poco de Photoplay (estas máquinas táctiles tan de moda hace unos años en los bares), con juegos de cartas y un absurdo trivial futbolero (que gané YO) y un no menos absurdo futbolín, cuya superficie completamente plana hacía imposible jugar. Ahí estuvimos hasta que a la 1 o así el reloj nos sugirió que tal vez no era mala idea ir a dormir.

Y hoy, de domingo total, ordenador (retomando el Borderlands), siguiendo la victoria del Bilbao Basket por Twitter (hoy se echaba en falta la retransmisión de ETB) y empezando la divertida serie Galavant. Luego un paseo para estirar un poco las piernas y de nuevo en casa, que mañana es lunes.

sábado, 21 de noviembre de 2015

007: Spectre

Como la homeopatía: 0% química.

Esta película contaba con una gran ventaja a su favor, y es que tras el despropósito que fue Skyfall el listón estaba tan bajo que era difícil hacerlo peor. Pues bien, lo consigue y con creces. Sin duda alguna, Spectre hará las delicias de los más feroces detractores de la saga de James Bond, pues consigue a ratos casi parecer paródica.

Argumentalmente sin fundamento, se reduce a una sucesión de cosas que pasan porque sí, sin más justificación que servir de excusa y enganche entre escenas de acción o sexo. Esto, cierto es, es algo que se puede criticar en general a las películas de 007, pero en esta película llega a niveles de verdadera vergüenza ajena, como toda la parte de Roma, por ejemplo, que difícilmente puede resultar más absurda.

Otra cosa que no me ha gustado nada es que con esta película se separan de la prometedora ruptura de esquema que tenía Daniel Craig, que era el concepto del Bond humano, ese Bond al que le pegas y sangra, que corre y se cansa, que te mata pero se le jode la camisa. Aquí vuelve, y a niveles ridículos, ese 007 en modo Dios, que no importa que haya estado peleándose mortalmente contra dos señores en un helicóptero en marcha, que termina la pelea y se va tranquilamente, sin una arruga en el traje y sin despeinarse. Y naturalmente el carisma de Bond, James Bond, brilla aquí por su ausencia, con un Daniel Craig que demuestra tener músculos en todas las partes de su cuerpo, menos en la cara, dotando a las escenas de seducción de tanta credibilidad como a las de tiros y explosiones.

Y lo peor es que además de todo, se hace aburrida. El esquema videojueguil de "voy de una pantalla a otra, mato a los malos y obtengo la pista para ir a la siguiente" puede llegar a funcionar en una película de hora y media, pero no en una de 2 horas y media, en las que estás esperando a que la siguiente irrupción del malo interrumpa una trama que no hay quien se crea para tener un poco de divertimento (las escenas de acción, hay que admitir, que tienen su aquel).

Luego se supone que la película quería rendir un poco de homenaje a los clásicos, reviviendo la enigmática Spectre o reinventando villanos emblemáticos como Ernst Stavro Blofeld. Pero viendo el resultado, habría resultado más respetuosa, e interesante, una versión con teleñecos protagonizada por Mike Myers.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Reflexiones de barra de bar

Sin perjuicio de admitir que mentiría si dijera que no me asustan.

Evidentemente no tengo la solución para combatir al Daesh, pues si la tuviera no estaría aquí sino en un prestigioso organismo de seguridad internacional. Pero sí que creo que parte de la solución pasa por darle donde duele. 

Y por darle donde duele no me refiero a alimentar su ansia de guerra, sino a darle donde duele de verdad: atacando a su financiación y a su aparato propagandístico. La financiación es un tema complejo, ya que requiere que muchos actores de la escena renuncien a los beneficios que les da tratar con ellos. Para que se les deje de comprar petroleo alguien tiene que renunciar al beneficio que le da comprar su petroleo, y para que se les deje de vender armas, alguien tiene que renunciar al beneficio de venderles armas. Diabólica solución, pero pasa necesariamente por ahí. 

El otro elemento es derribar su nombre. Hay que despojarles de toda legitimidad de la que intentan arrogarse y tratarlos como lo que son: una organización criminal. NO SON UNA NACIÓN, NO SON UN ESTADO y no representan a nadie más que a sí mismos. El Daesh no es un invitado a la mesa internacional que deba jugar en igualdad de condiciones, no. No son ningún califato y esto no es una guerra, es una lucha contra el crimen organizado, que es lo que son: PUTOS DELINCUENTES. Armados y peligrosos, claro, pero delincuentes. Lo del viernes no es un acto de guerra, es un acto de terrorismo, y el matiz es importante, porque insisto en que llamarlo "guerra" es darle una categoría que ni tiene ni merece.

Hay que enseñarles que a esto se juega con nuestras normas, y no con las suyas. Dejar de llamar "ley" a la llamada shariah, porque lo que hace esa gente no es ley, ni merece que semánticamente se le dé ese rango. Puede parecer absurdo, pero a veces el poder de las palabras es importante. Es importante dejar claro lo que realmente son, y es importante que como sociedad interioricemos esa idea. Porque interiorizar la idea es uno de los elementos para combatir ese "romanticismo" que cala en tantos y tantos chavales sin nada que perder, que se embarcan en esa loca "cruzada". No, que los vean como lo que son: una manada de ratas peligrosas que no se merecen que cambiemos las reglas del juego por ello. 

Que nadie vea blandura en este mensaje. Es todo lo contrario, yo pido firmeza. Firmeza en los valores contra los que combaten, firmeza en mantener nuestras reglas, no las suyas. Me gustaría pensar que se detendrá a los causantes de tanto mal y se les juzgará, no como guerreros, sino como lo que son: delincuentes peligrosos. 

El Daesh no es el ejército de un país, insisto. Es una banda terrorista, y debemos combatirles con todo el rigor de nuestras armas. Y no estoy hablando de batukadas o pancartas, no soy tan idiota como para pensar que no se deba usar la fuerza contra ellos (que no contra sus vecinos, dicho sea de paso). Pero sí de que tenemos que tener las cosas claras y dejarles las cosas claras. 

Donde sí sería ingenuo, en cambio, sería si pensara que no hay gente interesada en que realmente sí cambiemos nuestras reglas del juego por ellos, claro.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

martes, 17 de noviembre de 2015

Estrenando lonja

Aquí pasaremos muchos momentos de ocio.

Aunque técnicamente la inauguración fue el fin de semana, con las jornadas, se puede decir que hoy estreno lonja, ya que el fin de semana estuve por ahí, pero jugar no jugué a nada. Y el sábado dirigí partida, así que no cuenta. 

Así pues, hoy ha sido la primera vez que juego en la nueva lonja, y la partida no podía ser otra que la campaña de rol más veterana de la asociación (anterior incluso a la propia asociación), y hablo de Aquelarre. Además, hoy se daba la últimamente rara circunstancia de que estábamos todos, el grupo al completo.

Atrás queda, pues, la otra lonja (qué penita daba verla tan vacía y desangelada) y empieza una nueva época en un nuevo loca.

lunes, 16 de noviembre de 2015

El anuncio de la lotería de 2015


Justino, el protagonista de esta historia.

No va a hacer que me replantee mi política de no comprar nunca lotería, pero debo admitir que el anuncio de la lotería de Navidad de este año me ha encantado. Después de dos hits tan parodiables como la película de terror en Pedraza o el thriller del boleto comprado a posteriori del año pasado, han decidido por buscar un toque más "Pixar", haciendo que el anuncio de este año sea una historia de animación, en la que nos muestran la vida de un ya anciano vigilante de seguridad en una fábrica de maniquíes, y la verdad es que el resultado merece la pena. Con una preciosa música de Ludovico Einaudi, es fácil emocionarse un poco, y sin duda es difícil no terminar con una sonrisa.

No sé si venderán más que otros años, pero al menos sirve para que el anuncio de la lotería no sea este año el chiste oficial de diciembre.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Jornadas de inauguración y club del libro

¿A qué jugué ayer?

Un par de cosas destacan el fin de semana y de ellas hablaré por aquí. La primera son las jornadas de ABACO, realizadas en el nuevo local (qué triste se ve el local viejo vacío y desprovisto de vida, otra etapa que se cierra), a las que tengo la duda sobre si fui el viernes o el sábado. Quiero decir, el viernes ya había jornadas, pero habida cuenta de que fui simplemente a pasar el rato, como un viernes cualquiera, y que coincide que no jugué a nada, pues queda la duda.

Cuando sí fui es el sábado, que después de dar un importante paso relacionado con el proyecto 2084, del que ya hablaré cuando sea oportuno (hay que dosificar informaciones) fui al local a dirigir mi partida "Parque Zoológico", del juego de rol Blacksad, en la que John Blacksad debe encontrar la manera de escapar de la cárcel de Thornton, donde se halla recluido por un crimen que no ha cometido. La partida salió bien, e incluso hubo quien preguntó dónde se podía conseguir el cómic.

De cómics y libros va lo de hoy, otra edición del club del libro. Devolvía Artemis Fowl (como la Jungla de Cristal pero con hadas), el segundo tomo de Oldboy (me gusta) y The Crow (a riesgo de que me crucifiquen sus fans, un poco ni fu ni fa). De novedades he llevado Estudios del Natural, un libro de Arthur Conan Doyle que me encantó cuando lo leí hace ya 12 años y Las puertas de Anubis, que he de admitir que me decepcionó un poco.

A cambio me he traído a casa La cruzada de los niños, el 3º tomo de Oldboy, Los Borgia, y Quena y el Sacramús. Mas como no solo de cómic vive el Jokin, a la lista añadimos American Psycho. Y de vuelta, que abandona ya el club del libro, me traigo otra vez a casa 1001 Curiosidades de los Superhéroes.

Tengo lectura para rato.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Presentación literaria

Antes de empezar.

De este libro ya he hablado anteriormente por aquí, ahora le toca el turno a contar cómo fue ayer la presentación oficial de "La herida de los diferentes", en el centro municipal de Barrainkua, ante la asistencia a ojo de unas 80 personas (más o menos a ojo, calculado sobre el aforo de la sala, que es de 100 personas).

Mi madre, la autora, presentó con profesionalidad el libro (años de docencia se tienen que notar) y luego respondió con total naturalidad las preguntas del público, algunas de ellas (aunque no todas) pactadas, siendo yo uno de los que tenía que preguntar. Concretamente preguntaba sobre la procedencia de los nombres de los personajes.

Tras la presentación y las preguntas tocaba el turno de firmar ejemplares, y acabó la pobre con la muñeca rota (metafóricamente) de firmar libros. Yo, como tengo enchufe, me libré de hacer cola.

Un acto bonito, con la lógica presencia de muchos familiares y amigos.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Carteles de premakes

La blaxploitation llevada demasiado lejos.

Hace ya tiempo hablé aquí de los premakes, versiones modernas de películas modernas (algunas ya no tanto) imitando el estilo de las películas antiguas. En esa entrada ponía falsos trailers, algunos espectaculares, y hoy pondré falsas carátulas, algunas de ellas bastante simpáticas, la verdad.

Atrapado en el tiempo, más conocida tal vez por su traducción literal "El día de la marmota". 

Avatar en glorioso 3D, pero ese 3D de la época, con gafas rojiverdes. 

¿Es Blade Runner, es Futurama? 

¿Richard Burton? No, hombre, esta película tendría que haber sido para Charlton Heston. 

Me llamo Dallas, Korben Dallas. 

Ya es mejor que la versión de 2015. 

Versión ochentera de una película actual que es a su vez muy ochentera. 

 Esta da mal rollito.

¿Quién es Mills y quién Sommerset? 

Ojo al detalle del actor de Bilbo. 

Francamente, querida, a Tony Stark le importa un pimiento.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Ya tengo mi "Herida de los diferentes"

Nuevo libro de cabecera.

Ventajas de ser familia de la autora, ya tengo mi ejemplar de "La herida de los diferentes" que, como buen hijo, me tendré que leer (so pena de ser desheredado). Por suerte, está escrito por mi madre, lo cual es garantía de que será cuando menos agradable de leer. Sé que no puedo ser objetivo, por lo que no puedo sino enlazar a otros textos de ella, como el premiado relato "La guerra que no conocí", que tuvo entrada en este blog, o esta oda a la primavera, también suya. O la tierna (y verídica) historia de mi osito de peluche, aunque ésta adaptada a partir de un escrito suyo.

Mañana la presentación, yo acudiré con parte de los deberes hechos.