viernes, 25 de abril de 2008

Bu 2.0

El verdadero blog, en su verdadero aniversario.

Hoy justo se cumple un año desde aquella primera entrada que suponía el lanzamiento de este mi blog (diría "este vuestro blog" pero mentiría, es mío :P) a la blogosfera, y contenía poco más que una declaración de intenciones, y planteaba unas expectativas que no solo se han cumplido sino que además algunas se han superado.

Han sido superadas en el sentido de que nunca me habría creído capaz de cuidar y mimar un blog con la asiduidad que lo he hecho, a razón de entrada casi diaria, y temía que fácilmente podría ser flor de un día, uno de esos proyectos que se empiezan y que se acaban dejando colgados a las primeras de cambio, sea por dejadez, por falta de ideas, o en la mayoría de los casos, de ganas.

Sí cumplí, y esto ya me veía más capaz de hacerlo, con la premisa de no caer en el vicio de ser un blog intimista, oscuro e incomprensible para el lector ajeno. No quería que mi blog se convirtiera en un espacio en el que cuento mis penas en clave y no lo entienda nadie, que para eso puedo usar el word, o una libreta. A decir verdad, tampoco tenía ningún interés en contar mis penas en el blog. Como ya dije, si alguien quiere que le cuente mi vida, quedamos en un bar, nos sacamos unas copas y yo encantado se la cuento. Se trataba de hacer un blog abierto, algo que cualquiera que se lo encuentre por casualidad pueda leer. Cada cosa tiene su espacio, y así como para las intimidades están los diarios, y para relacionarse con el círculo más o menos personal de amigos y conocidos hay otras herramientas (e-mail, messenger, teléfono...) un blog, como ventana abierta al mundo que es, está hecho para que absolutamente cualquiera pueda leerlo.

Del estilo, pues quienes me conozcan, sea en persona, sea mediante el blog, podrrán decirlo. Prometí un estilo jokinesque, y así ha sido. Como veis, capaz de enrollarme cual persiana, y capaz de alargar las frases hasta el infinito, reminiscencia probable de mi infausta y aquí muchas veces reseñada, etapa de abogado. (Vamos, tal que en persona)

Pues bueno, ha pasado ya un año, en el que han cambiado muchas cosas. Hace un año abría hablando de que iba a empezar un nuevo trabajo, hoy tengo otro. Cambié de casa, conocí mucha gente interesante, me dejé barba... Pero poco sentido tiene que me ponga a contar cosas que, si no las he contado ya en el blog, tampoco veo por qué habría de hacerlo ahora.

Y antes de cerrar, pues no quiero hacerlo sin revelar una de las claves del blog, debo decir que para mí la experiencia ha sido positiva, debo decir que la pieza fundamental es la gente que me lee, y no es mero peloteo, sino un hecho evidente, ya que ningún sentido tendría escribir algo que nadie fuera a leer y resulta altamente motivador encontrarte con que hay quien sigue el blog, porque lo lee, y aparentemente le gusta.

Así que, para dar a esta entrada un final políticamente correcto, me dirijo a ti anónimo lector, tanto si eres un habitual como si eres una persona a la que una fortuita búsqueda en Google ha hecho caer aquí, que estoy encantado de que me leas, y que espero dentro de un año (y a poder ser también a la misma hora)poder repetir lo mismo o cosas muy parecidas.
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