miércoles, 2 de abril de 2008

Rebelión en la granja

Camarada Napoleón

Hoy ha caído un libro que tenía pendiente de leer desde hacía mucho, y digo hoy porque lo cierto es que dada la brevedad del mismo, me lo he leído de una tacada, debido también en parte a que es un estilo bastante ameno y en absoluto espeso.

La historia, de sobra conocida, es una alegoría en la que la rebelión de los animales de una granja, liderada por unos muy inteligentes y carismáticos cerdos, desemboca en la expulsión de los humanos y la creación de una sociedad zoocrática, en la que poco a poco uno de sus líderes, el cerdo Napoleón, se acaba cargando a su colíder y rival político Snowball, para acabar instaurando una tiranía en la que él es quien sojuzga al resto de sus compañeros, convirtiéndose en lo que siempre criticó, empleando como armas la manipulación, la desinformación, la fuerza y el miedo, y cambiando a su antojo y conveniencia las normas por la propia revolución establecidas.

El paralelismo con la revolución rusa es más que evidente, siendo Napoleón un claro símil de Stalin, Snowball una suerte de Lenin/Trotski, y muchos más paralelismos, como el caballo boxer, proletario trabajador y voluntarioso, o las ovejas, aborregadas (y nunca mejor dicho) masas ignorantes y manipulables, por no hablar de esa suerte de KGB perruna de la que se vale Napoleón para sojuzgar al pueblo. (Por cierto, en Francia es ilegal llamar "Napoleón" a un cerdo)

Esta fábula tiene el mérito de ser rematadamente fácil de leer, con unos dobles sentidos tan evidentes que hasta yo, adalid del noble arte de no ver más allá de lo superficial, he podido captar, y un estilo ameno para contar una historia de una crudeza extrema, y una atroz crítica social.

100% recomendable.

Publicar un comentario