viernes, 18 de diciembre de 2009

La ducha de la silicona


Tenía que hacer el chiste

"Ducha" y "silicona no vienen porque Ana Obregón vaya a protagonizar un remake de Psicosis (que daría, por qué negarlo, bastante más miedo que la original), sino a raíz de ciertos problemas de humedad que provocan un elevado montículo en el pasillo de mi casa, parecidos a los que ya salieran en primavera (de hecho, el montículo del hall ha vuelto a salir), con todo lo que ello implica; llama al casero, llama al seguro, enciende y apaga el router...

Y eso, que ha venido el fontanero, y me ha encomendado la tarea de sellar con silicona las junturas para que deje de soltar agua y humedad, y la cosa no vaya a más. Así pues, ahí me he ido todo feliz a la ferretería, a comprar la pistola, la silicona, a embadurnar todo el suelo de la ducha, a pringarme las manos (nota mental: usar guantes cuando dé la segunda capa) y montar un pifostio de cojones, que me ha costado solucionar. Espero al menos, que el pegote de silicona que he pegado, que haría las delicias de cualquier diva russmeyeriana, sea eficaz y evite que la estalagmita del pasillo colisione contra el techo.

Lamentablemente, se avecinan nuevos espisodios de Pepe Gotera y Otilio en Chezgarcía.
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