domingo, 13 de marzo de 2011

Call of Cthulhu: Dark corners of the Earth

Ellos también lo jugaron.

Un videojuego de bastante éxito y aclamado por el público como una maravilla. Debo decir que discrepo. Y mucho.

La ambientación es espectacular, y traslada a la pantalla de forma impecable la atmósfera de Lovecraft, con ese ambiente ominoso y opresivo, y la sensación de estar solo contra el mundo. Relatos como la Sombra sobre Innsmouth están perfectamente trasladados al pixel y no es difícil identificarse con el protagonista y compartir sus penurias. Salvo por la parte en la que se convierte en una ensalada de tiros sin sentido, eso sí.

Pero señores de Bethesda: Olvidaron que un videojuego debe ser divertido. Y puede que haya quien encuentre divertido tener que repetir una y otra vez la misma pantalla y morir constantemente. Pero otros preferimos jugar de vez en cuándo y disfrutar de la historia, sin que tras repetir durante horas el mismo recorrido, sin poder salvar más que cuando hay puntos de grabado, nos preguntemos de qué iba la trama porque ya se nos ha olvidado. Entiendo que haya quien disfrute de los juegos difíciles (a mí personalmente no me gustan un pimiento) pero con este juego se les ha ido la mano varios pueblos, lo que ha logrado exasperarme y dejarme con la sensación de haber perdido el tiempo, de haber hecho en 4 horas lo que podía haber hecho en una. Efectivamente, la sensación de haber sufrido para matar a ciertos bichos es muy placentera si he tenido que repetirlo una treintena de veces, pero preferiría haberme ahorrado 3 horas de mi vida.

Como broma ha estado bien, pero tras acabar el juego tengo la impresión de haber tirado varias horas a la basura, y de que no me he divertido jugando. Así que el juego muy bonito, muy logrado, muy ambientado, muy cthulhuoideo... pero diversión cero. Y como el tema de gustos es algo totalmente subjetivo, y cada uno tiene su opinión, ahí queda la mía: SUSPENSO.
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