martes, 6 de enero de 2015

El Hobbit: la batalla de los cinco ejércitos

Se cierra la precuela.

Menos desastrosa de lo que pensaba, a pesar de que hay cosas que le sobran, mantiene el nivel de las anteriores. No podría decir que es mejor que las otras dos (aunque tal vez es la que menos me ha disgustado) pero desde luego tampoco que es peor, ya que sus defectos, que no son pocos, ya venían de antes.

La trilogía de "El señor de los anillos" mola, mola mucho. Y por eso, siguiendo la estela, Peter Jackson quiso ordeñar mucho más la vaca, a ver si daba leche, sin darse cuenta de que la vaca era mucho más pequeña y ha salido una especie de agua blanquecina. Pero en fin, esto es cosa de la trilogía.

Por lo que a esta película respecta, bien por la parte del epicismo, los paisajes y el tortazo divertido. Mal por el absurdo y excesivamente artificial cliffhanger de dejar inacabada la segunda película y meter la muerte de Smaug aquí, cuando es claramente lo que debería haber cerrado la otra. 

Mal también el exceso de presencia de Legolas, adquiriendo un innecesario protagonismo, y mal por Kili (lo siento, eso no es un enano) y sobre todo Tauriel. Vamos a ver, no me quejo tanto del hecho de haber metido un personaje que no existía en el libro original, sino que me quejo del porqué y del cómo. Vamos a ver, introducen a la elfa porque era muy machista que en el original no hubiera féminas... y la mejor idea que tienen es que su trama ea amorosa. Claro, no puede haber un personaje femenino si su interés no es camelarse al guaperas. Debo de tener el rádar feminista torcido. Y bueno, ese romance, no solo no existe en la novela, sino que no habría existido nunca, y además echa por tierra la épica y la magia de que Legolas y Gimli, llamados a ser casi enemigos, lleguen a ser más tarde casi como hermanos. Pero claro, había que meter escenas de flechazos y acrobacias.

Sí me ha gustado la parte de las batallas, que a fin de cuenta es lo que nos promete el título, y tenemos mamporros por todas partes, algunos muy amenos y otros tal vez no tanto, pero esta película es un evidente ejercicio de fantasy action porn, y el espectador debería saber dónde se mete.

Argumentalmente, pues bueno, la verdad es que aquí uno asume que eso va a un segundo plano, con lo que casi carece de importancia que en algunos momentos sea un poco confuso, sobre todo la parte geográfica, con una Erebor que según haga falta parece estar a varios días o a 5 minutos andando.

No esperaba mucho de ella, así que no me sentiré decepcionado. Bueno, y sí que me ha gustado ese cierre, empalmando con bastante acierto con "La Comunidad del Anillo".

Lo que no me ha convencido ha sido el absurdo crossover con Dune y sus gusanos tuneladora.
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