martes, 12 de abril de 2016

Smash Up

A esto le faltan nazis.

Smash Up es un divertidísimo juego de cartas y construcción de mazos, especialmente genial en cuanto a su concepción. El juego consta de 8 facciones; Zombis, Piratas, Ninjas, Magos, Dinosaurios, Robots, Aliens y Duendes, cada una con sus capacidades especiales, y lo maravilloso del juego es que al empezar la partida cada jugador coge y mezcla dos de estas facciones, obteniendo así estrafalarias combinaciones, como duendecillos alienígenas, dinosaurios piratas o ninjas zombi.

El objetivo del juego es ganar 15 puntos de victoria, que se consiguen fundamentalmente reventando localizaciones. Para ello, cada localización cuenta con un valor numérico que hay que superar, asignándole entre todos los jugadores esbirros cuya fuerza iguale o supere ese número.

El número de arriba a la izquierda es el número objetivo, y los 3 del centro son la recompensa en puntos.

Una vez se destruye una localización, los jugadores se llevan los puntos, según cuánta fuerza hayan asignado, y se reemplaza por otra. Aunque hay excepciones, el que más haya puesto se lleva la recompensa gorda.

Para poder hacer esto, cada jugador en su turno puede jugar una acción y/o esbirro, que asigna a una localización. Además, la mayoría de los esbirros tienen un poder especial que se aplica en el momento de bajar la carta. Y eso es lo bueno, que cada carta, tanto acciones como esbirros, es autoexplicativa, lo que facilita mucho la comprensión de las cartas.

La facción favorita del Canal Historia.

Lo bueno del juego es que hay muchas combinaciones distintas posibles (28 en el básico, si no he errado los cálculos), lo que hace prácticamente imposible tener dos partidas iguales, pero a esto hay que añadirle que el juego tiene expansiones, cada una con 4 facciones nuevas, lo que aumenta la variedad y el caos. La que mejor conozco es la de Cthulhu, que incluye aparte de Locura, un molesto tipo de acción especial, a los Antiguos, los Universitarios de Miskatonic, los Cultistas y los Habitantes de Innsmouth, lo que nos permite tener profundos ninja, zombis universitarios, shoggoths-robot, etc.

Una pega que puede tener el juego es que hay partidas que se pueden alargar más de lo previsto, y otra que hay facciones que combinan mucho mejor que otras, logrando combos absoltuamente devastadores y otros perfectamente inútiles. Pero el mero concepto de poder hacer esas mezclas absurdas ya hace que el juego merezca por sí solo la pena.
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