lunes, 17 de noviembre de 2008
Crónicas Santanderinas
viernes, 14 de noviembre de 2008
Jornadas santanderinas
Esperemos que sean tan gloriosas como el año pasado, donde las partidas de Futurama, Silent Hill y sobre todo "la última hora de Numancia", con Morandros, romonos y corazones envueltos en patatas construyeron un fin de semana memorable.
Ya contaré qué tal a la vuelta.
jueves, 13 de noviembre de 2008
Typical in Washington DC
Si ayer dedicaba la entrada a los monumentos y lugares típicos de Nueva York, hoy le toca el turno a Washington DC, una ciudad que me encantó, y de la que me gustó el contraste con la otra: acogedora, con edificios pequeños, poca gente por la calle, y agradable para dar un paseo tranquilo. Y como ayer, dejaré que las imágenes hablen por sí solas.
Estaba entre ir al teatro o al boxeo: eligió mal.
Empezamos la ruta con el memorial de Abraham Lincoln, que está en uno de los extremos de "la milla" (llamada en pleno lapsus jokinístico "la milla verde"), un parquecillo que aglutina la mayoría de los hitos turísticos de la ciudad capital, y uno de tantos mausoleos memoriales de ex-presidentes de los EEUU que hay en la ciudad. El de Jefferson lo vimos, pero a lo lejos.
Freud vería algo fálico por alguna parte...
Desde la estatua de Lincoln está sacada esta foto, con la milla al fondo, donde se puede ver el memorial de George Washington, y gran parte del parquecito. Según se mira en la foto, la Casa Blanca estaría a la izquierda del pirulí (aunque ahí no se ve).
En la capital de MarruecosPero aquí sí se ve, aunque lo de entrar, imposible, ya que había que pedir permiso en la embajada con 6 meses de antelación, y sacando cuentas nos dimos cuenta de que si esperábamos 6 meses, se nos iba a pasar la hora de la comida. Hago notar que esto nos lo dijeron en la oficina de turismo, donde también había arco de seguridad con detector de metales, y había que pasar por toda la liturgia de quitarse el cinturón, dejar cartera y móvil en bandeja, etc... y donde también me hizo gracia que vendieran, a modo de merchandising, peluches de algunos presidentes de los EEUU.
Llegamos al final del recorrido, dejando atrás todos los museos, de entre los que estuvimos viendo el del Holocausto, muy interesante, pero que requiere bastante tiempo. A decir verdad, Washington en sí, con tanto museo, requiere mucho tiempo, por lo que solo vimos ése, que era duro pero interesante, y donde me llamó la atención que al entrar dieran a cada asistente una réplica de pasaporte o algo, con los datos de un judío real de la época y su historia, todos diferentes.
Y bueno, lo que se ve en la foto, el Capitolio, tan famoso que sobran las palabras, y la pena es que estaba en obras y no pudimos encaramarnos a sus célebres escaleras. No se ve en la foto, pero por ahí cerca, más o menos donde estaría el fotógrafo, están los monumentos de la guerra civil, donde se conmemora a Lee, Grant y esta gente.
En Estados Unidos todo acaba siempre apelando al Supremo, y nuestra tourné washingtoniana no podía ser menos. Justo detrás del Capitolio está la Corte Suprema, órgano judicial que culmina todo procedimiento, en la cúspide del sistema legal, y tal y cual.
A efectos estadísticos añado que si no me fallan los cálculos, éste es el lugar del mundo más alejado de mi casa en el que he estado nunca.
¡Tiki-Taka Obama! ¡Kerry, dime algo!
Y ya que la entrada comenzaba con un tema electoral, justo es terminarlo con algo relacionado, y de lo que más me llamó la atención. Salimos a cenar y nos metimos en un bar, donde estaban retransmitiendo los resultados electorales, y el ambiente era como el de cualquier bar en el que estén emitiendo un partido, y la gente celebraba con auténtico fervor los "goles" de Obama, y cada vez que salía ganador en un estado la euforia se adueñaba del bar. A simple vista puede resultar chocante, pero analizado friamente tiene bastante más sentido que berrear con el partido de fútbol. Que tu equipo meta un gol no va a afectar a tu vida durante los próximos 4 años, ¿no?
Y bueno, es curioso cómo la Historia se traga a los perdedores, pues cuando volvimos al hotel, de las dos siluetas que se ven en la primera foto, la de McCain ya la habían quitado, y no hacía ni una hora de que se supiera el resultado.
Y bueno, que a partir de ahí, encontrar una chapita de McCain (ahora rebautizado como McQuién???), es una verdadera proeza.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Typical in New York
Esta entrada pretende recoger un poco lo más típico de Nueva York, o parte de ello, de lo que pudimos ver y vivir, así que empiezo con uno de los iconos más genuínamente neoyorkinos, cierta señorita francesa de gran fama mundial:
La estatua de la libertad, auténtico icono de la Gran Manzana, aunque no llegamos a subir, ni a pisar su isla. Todo lo más, cogimos el ferry que llevaba a Staten Island (tierra de diversión sin fin), desde donde se veía bastante bien el monumento.
Sí subimos, en cambio, al otro gran signo distintivo, el Empire State, el rascacielos por antonomasia, con unas vistas INCREÍBLES, y que nadie que visite Nueva York debería perderse. Cuesta 20$ y de día hay bastante cola, pero vale la pena, sin dudarlo. Nosotros fuimos de día y de noche, y no me arrepiento en absoluto.
Como el lector se imaginará, por esa zona había impresionantes rascacielos, bancos, edificios de oficinas, alguna que otra estatua, y cómo no, banderas americanas por todas partes (mismamente la que da pie a esta entrada). Pero sin alejarnos de esa zona nos encontramos con una de las joyerías más famosas del cine:
Más cosas típicas: Times Square. ¿Qué decir de esta plaza? Uno se puede quedar totalmente anonadado ante tal sobrecarga sensorial de luces y colores, babear y no ser capaz de decir nada que no sea "bonitoooooo", una plaza donde el día y la noche se confunden, y donde hasta la comisaría, y no es coña, tiene luces de neón, y hablando de policías, la siguiente foto es un inevitable homenaje a un conocido videojuego, que quienes lo conozcan no tardarán en reconocer:
Y no me olvido, claro está, del pulmón de la Ciudad, ya que New York tiene un parque como Bilbao (nótese que no he dicho "tiene un parque, como Bilbao"), que es enorme, aunque lo que sí tienen, como Bilbao, es un museo Guggenheim. Y como ya dije, impresionante el hecho de tener un auténtico bosque en medio de una urbe tan inmensa. Y con ardillas, muchas ardillas. Hordas de ardillas.
Eh, un momento, ¿y Washington?
Como hay que aprovechar los temas, y la entrada ha quedado muy larga, otro día de estos dedicaré una entrada a colgar fotos de la capital, aunque dado a que allí tuve Internet, muchas cosas ya las habré contado.
martes, 11 de noviembre de 2008
Anécdotas del viaje a USA
La prometida frikifotoYa descansado, en un teclado con eñes, y sin las prisas de escribir desde un cíber, puedo dedicar una entrada algo más larga al recién culminado viaje, que sin pretender ser una crónica exhaustiva, consistirá más en ir contando las cosas a medida que me vayan viniendo. Caótico y desorganizado, que mola más.
Previamente, eso sí, diré que el viaje me ha encantado, que Nueva York es una ciudad extraordinaria, lo mismo que Washington DC, que la experiencia ha sido fabulosa, y que el viaje ha merecido la pena, vaya si la ha merecido la pena.
Ahora dedicaré unas líneas a ciertos mitos acerca del país, unos ciertos, otros falsos. En primer lugar, no es cierto que al entrar al país te pregunten si vas a asesinar al presidente. Sí me preguntaron cosas normales y cabales, como si tenía alguna enfermedad infecciosa, era terrorista, o había estado involucrado en persecuciones nazis entre 1933 y 1945 (puse que no, pero no estoy muy seguro, no sé lo que hice ayer, como para saber lo que hice en 1945), pero lo de matar al presidente... ¿cómo van a preguntar semejante absurdez?
Además, con lo bien que nos llevamos. Al respecto hubo una también bastante graciosa, en el vuelo de ida, cuando nos reparten en el avión estos formularios, y la azafata tiene a bien repartirlos en francés, ya que no les quedaban en castellano, y cuando le pedimos en otro idioma, oigo cómo les dice a los de unas filas más adelante "pero ustedes son de Cataluña, y el catalán es una mezcla entre español e inglés, no les da lo mismo?", la misma azafata que se sorprendía de que yo lo prefiriera en inglés antes que en francés.
Sí es cierto, en cambio, lo de las Biblias en los hoteles. Estuvimos en 3, y en el no había, pero en los otros dos, abría el cajón y plof, el libro de los Gedeones honrando la sala con su presencia.
Spoiler: el Niño Jesús resucita. En cuanto a la paranoia del país con la seguridad, pues son incontables la cantidad de arcos detectores de metales que tuvimos que pasar, hasta en la oficina de turismo de Washington había uno, aunque también es cierto que pedían las cosas con educación, y como personas normales y civilizadas. A fin de cuentas, viven del turismo.
Otras cosas que sí son verdad, es que la coca-cola de allí sabe diferente, así como las hamburguesas de fast-food, mucho más ricas a mi gusto que las de aquí (aunque sigan siendo comida basura, claro).
En la foto parece comestible y todo.
La hamburguesa de la foto está, a título de comentario, al lado de la zona cero, donde estaban las torres gemelas y tal.
Otra cosa también diferente a como la conocemos, es la Coca-Cola, con un sabor sutilmente distinto, pero apreciable, y que en la foto se ve mezclada con vino, en un auténtico kalimotxo de Manhattan, con cocacola americana y vino argentino. Coca-Cola, 3 dólares; Copa de vino, 8 dólares; ver la cara que se le queda a la camarera cuando le pides que te lo mezcle todo en un vaso grande, no tiene precio.
Kalimotxo de 11$, toma bilbainada. Sección golosinas, inolvidable en Times Square las tiendas de chocolate, una la de Hersheys, a la que solo le faltaban los umpa-lumpas, y donde no sé cómo fui capaz de salir sin comprar nada. Supongo que la cola que había que hacer fue superior a mi gula, pero no pude evitar sacarme la foto con la que anunciaban como tableta de chocolate más grande del mundo: 5 libras de chocolate. Tentado estuve de comprarla, pero me conozco, y sé que si me la compro, esa tableta no llega a Bilbao. Es más, no llega al hotel.
Chocolatina de Bilbao, ahí va la hostia pues.
Siguiendo con tan dulce sustancia, uno no puede pasar de largo la tienda oficial de M&Ms; un auténtico santuario de la perdición, repleto de tan malvadas y dulces píldoras de chocolate, con cientos de sabores, y el mal supremo: los M&Ms de crema de cacahuete, que una vez los pruebas no quieres saber nada de los normales.
Y, por supuesto, el mural de M&Ms, las paredes llenas de tubos de M&Ms, una de cada sabor, con autoservicio, algo que nos dejó literalmente boquiabiertos (y digo literalmente, porque nos pusimos finos a lacasitos de éstos).
Quiero decorar así mi casa.
Y bueno, podría seguir durante horas, pero como hay que hacer las entradas razonablemente cortas, y además dejando cosas que contar tengo ideas para cuando no se me ocurra qué poner en el blog, lo dejo aquí. Lo suyo habría sido ir haciendo una entrada al día, pero como no tenía Internet siempre, no pude, y no tendría mucho sentido hacer el día a día hora, así que iré soltando las cosas según me pasen por el teclado, como si de un brainstorming se tratara.
lunes, 10 de noviembre de 2008
De nuevo en Bilbao
Pues nada, que ya he vuelto, habremos aterrizado en Bilbao sobre las 9 de la mañana tras un viaje de 6 horitas desde Nueva York hasta Madrid, y luego otro vuelo Madrid-Bilbao. Llegado a casa cansado y echando de menos Manhattan (jo), y si no fuera porque tengo que ir a la academia ahora, seguiría durmiendo.
No me extiendo más, esta entrada es simplemente para avisar de que ya he vuelto, y amenazar con futuras entradas al respecto en las que iré narrando, ya con tildes y eñes, las diversas anécdotas de esta aventura estadounidense, y de paso subir alguna que otra foto.
viernes, 7 de noviembre de 2008
De nuevo en Nueva York
Volvimos de Washington (donde la lluvia nos desaconsejo ver el Watergate, paradojicamente) pero en su lugar hicimos algo bastante mejor. Era noche electoral, asi que nos fuimos a un irlandes donde estuvieran retransmitiendo el encuentro, y aquello era como ver un partido, con el mismo ambientillo, y cada vez que salia que en un estado habia ganado Obama, lo celebraban como si fueran goles. En serio, muy vistoso.
Al dia siguiente nos fuimos de nuevo a Nueva York, y a la noche otra sesion de museo de cera (tan divertido como el de Washington y algo mas grande) y a la noche, un musical. Nos metimos a ver Spamalot, que es basicamente la version en teatro de los Caballeros de la mesa cuadrada de los Monthy Python, y aunque al estar en ingles me perdia la mitad de los chistes, me lo pase como un enano, y es algo francamente recomendable.
Ayer fuimos de compras, a los outlets de Woodbury, la autentica feria del consumismo, un pueblo entero, lleno de tiendas, y en el que cada casa es una tienda tematica de una marca concreta, con unos precios razonables, que mos hicieron regresar con las bolsas bien repletas de cosas, y la visa llorando como si la hubieramos estado sometiendo a una sesion intensiva de taser.
Hoy ha tocado Central Park, muy chulo, muy verde y muy grande, y sobre todo impresionante el contraste bosque-megalopolis, que llama bastante la atencion.
Luego, otro paseillo por tiendas (con incursion a tienda de juegos incluida), y al ver un ciber, pues he parado, y a teclear un rato (aunque me cuesta la tira con estos teclados).
La proxima conexion supongo que ya sera cuando haya vuelto a Bilbao, donde podre escribir en condiciones.
martes, 4 de noviembre de 2008
Washington: dia 2
Aprovechando que hacemos la paradita en el hotel, y que hay Internet, aprovecho para seguir dando signos de vida. Hoy tocaba patearnos la capital, y asi ha sido. Empezando por el memorial de Abraham Lincoln, con su estatua y su mausoleo, hemos seguido avanzando hasta el Capitolio, que esta en la otra punta, con paradas en los diversos memoriales del parquecillo, de guerras, ex-presidentes y demas, con parada en la Casa Blanca (que solo hemos podido ver desde fuera, obviamente) y especial hincapie en el museo del holocausto, tan interesante como amplio (y truculento). La pega, que ha empezado a llover, y que aqui anochece prontisimo, antes de las 5, y hemos decidido hacer la paradita.
Lo curioso es que, siendo dia electoral no hayamos vuisto mucho al respecto, y lo que es por la calle no se notaba que fueran elecciones, excepto en los chiringuitos turisticos, ya que aqui en EEUU, la propaganda electoral es de pago.
Que pais...
Y luego daremos una vueltecilla nocturna, para cenar, ver quien ha ganado, y si convenzo a Baldrick y Ruben, acercarnos a ver el mitico hotel Watergate.
Permanezcan conectados para futuras conexiones.
lunes, 3 de noviembre de 2008
En Cfiudad Capital
El viaje sigue su curso, y ahora que he podido enganchar un ordenador con Internet (eso si, el teclado sin tildes, y las teclas que van mas duras que Charles Bronson) aprovecho para seguir dando avances informativos.
Ahora estamos en Washington, donde hemos llegado tras una noche muuuuy larga. El plan era el siguiente: coger el tren de las 3 AM, que nos dejaria en Washington a las 7 AM, y dormir, mas o menos en el tren.
Por suerte el tren era comodo, pero la espera hasta las 3 un infierno, y hemos llegado a Washington bien, pero como no podiamos entrar al hotel hasta las 15:00, tocaba dar vueltas como monos. Hemos dejado las maletas en las consignas, y nos hemos dado una vueltilla.
Lo que hemos podido ver es que Washington, al menos la zona centro, es una ciudad muy bonita,muy agradable, tranquila, nada que ver con la bulliciosa Manhattan, y muy, pero que muy recomendable. En nuestro andar hemos pasado por en frente del teatro donde, erm, "destituyeron" a Lincoln, y por el museo de cera, donde nos hemos hecho las correspondientes fotos gamberras, que ya subiremos cuando estemos en Bilbao.
Luego hemos aprovechado para acercarnos al Pentagono, donde como ya sospechaba, no habia mucho que ver, pero oye, hemos estado.
Llegados al hotel, hemos podido alucinar, esto es un signore hotelazo, con una habitacion descomunal, y a un precio mas que razonable, e incluso barato (200 euros las 3 la nochea). Y bueno, a aprovechar para descansar, que sera al dia siguiente cuando nos toque patearnos toda la ciudad, y hay que estar descansados.
Permanezcan a la espera de proximos partes informativos.
sábado, 1 de noviembre de 2008
Breves: Estamos en Nueva York
Ayer fue el dia arduo, ya que entre ir a Barcelona, empalmar vuelos, 8 horas de agotador vuelo, mas dos que estuvimos con el avion parado, luego controles de seguridad (aquello parecia Ciudad 17), el taxi...
Pero llegamos, estamos bien, la pena es que mi movil esta, como en Holanda, sin cobertura, por lo que estoy incomunicado, asi que no me llameis.
La entrada a N. York fue espectacular, me senti como cuando era un canijo y abría los regalos de Olentzero, viendo las avenidas, los rascacielos, los taxis amarillos... Dimos una vuelta por la 7A, por Times Square... Hoy hemos visto la Estatua de la Libertad, si giro la cabeza veo la Zona Cero, donde hubo torres...
Bueno, ya me extendere a la vuelta, que se me acaba el tiempo.





















