miércoles, 17 de febrero de 2010

Abolición de comentarios anónimos

Muerte al spambot

Este blog tiene se ve obligado a tomar una medida que no me hace mucha gracia, pero que las circunstancias no me han dejado más remedio que tomar, y es la de capar los comentarios anónimos.

Un blog, y éste no es la excepción, se alimenta en gran parte de los comentarios que dejan sus lectores, pues refuerza la sensación de que lo que uno escribe es leído, y motiva para seguir escribiendo. Pero de un tiempo a esta parte, los putos spambots que se dedican a llenarme las entradas con asquerosos comentarios publicitarios (esas parrafadas en inglés) que al principio, cuando eran 2 o 3 al mes, eran hasta graciosos y ni me molestaba en borrarlos, pero han ido en aumento, y era fácil recibir 4-5 cada día, y andar borrando todos me hacía poca gracia, por lo que he tomado la determinación de deshabilitar la opción de comentarios anónimos.

De todas formas, que nadie se me alarme, pues sigue existiendo la opción de publicar con openid, poniendo cualquier cosa, por lo que, en principio, no debería ser necesario registrarse ni nada (y si eso no funcionara, pues hacerse un usuario para poder comentar, es cuestión de pocos minutos)

Cómo dejar comentarios

Espero que esto no sea demasiado incómodo para los lectores, y personalmente creo que es más cómodo que el clásico formulario de "introduce la palabra/número que se ve", que suelo encontrar particularmente molestos, y sobre todo espero que sirva para librarme de la lacra que suponen los irritantes spambots.

martes, 16 de febrero de 2010

Regreso al mundo real

El Congreso nevado

De nuevo en Bilbao, de vuelta al curro, en un mostrador inusualmente calmado, procedo a resumir brevemente la última semana, que me ha llevado de vacaciones a Barcelona primero y a Madrid después.

Llegué a Barcelona el lunes a la tarde, en un avión que me salía más barato que el autobús, y según llego, pues superior estrategia que hace que unas extranjeras que se marchaban del país me regalaran un bonometro casi entero, al que di buen uso. El alojamiento, una pensión aceptable y a buen precio.

La semana en Barcelona, pues un no parar de quedar con gente, que hacía mucho que no me dejaba ver por ahí, y en lo reseñable, pues una visita al soso museo de cera de Barcelona (no vale la pena, pero alguna foto graciosa ya saqué) y ronda por tiendas frikis. Y no sé si meter en esta categoría el Bharma, un bar temático dedicado a Lost.

Aproveché también para acercarme al cine a ver "Tiana y el Sapo", pero siguiendo las buenas costumbres, ya le dedicaré una entrada específica.

Exclusiva: ¡Jokin comiendo algo verde!

El viernes un agotador viaje en coche nos llevaba a la capital del Reino, donde el alojamiento era algo mejor, ubicado en frente de la fábrica estatal de leyes (aquí, a diferencia de en otros contextos, la palabra estatal sí estaría bien utilizada) aunque una inoportuna lesión de tobillo desaconsejaba andar demasiado, con lo que la quedada con los nosolorroleros tuvo que consistir en una visita a mi hotel, donde comparecieron debidamente ataviados como Cazafantasmas. Pero como suele ser habitual en estas reuniones, pues festival de paridas y coñas.

Discutiendo con la autoridad

El domingo tocaba día de eventos culturales. Primero me despertaba mi padre con la noticia de la histórica victoria del Bizkaia Bilbao Basket en Madrid (debe de ser que mi presencia en la villa les trajo suerte, y eso que ni me acordaba de que jugaban) y por la tarde una de teatro, disfrutando del musical de Tricicle Spamalot (versión teatral de los Caballeros de la mesa cuadrada, que ya tuve ocasión de disfrutar en Broadway) y a la noche la ceremonia de los Goya, que se celebrara a escasos metros de mi hotel (aunque yo los vi por televisión)

Y finalmente ayer, tras dejar Madrid adornado por la nieve, un autobús me trajo de vuelta a Bilbao.

Nota: Al igual que ocurriera en Noruega, los lectores más avispados notarán la deliberada ausencia de menciones a cierta persona que me acompañó en mi periplo (para los cotillas: mi novia), pero aclararé que esto se debe en parte a voluntad suya. A fin de cuentas, este blog es para contar mi vida. :)

martes, 9 de febrero de 2010

Cerrado por Vacaciones (Barcelona&Madrid)

 
 Vuelva usted la semana que viene

Si todo va bien, debería estar en Barcelona, donde me he venido a pasar unos días, para ir el viernes a Madrid, donde estaré hasta el lunes. Lo que supone que probablemente no podré actualizar el blog esta semana (veremos qué se puede hacer)

Para todo lo demás, estoy en el móvil.

lunes, 8 de febrero de 2010

Clientes amenazantes

Dramatización de una mañana de mostrador

La crisis afecta a todos los sectores, y el mío parece que no es una excepción. Se reduce el consumo y se pierden clientes, y parece que el departamento de Renta Básica no se libra. Y tenemos que tener cuidado, o se nos marchan a la competencia.

Venían hoy una mujer y su hija al mostrador, claramente airadas y de muy malas maneras (tal que dos energúmenas) que entre bufidos se quejaban de una materia que siempre suscita polémica: un cobro indebido.

La típica situación, que si no ha pedido nada, que si el fallo ha sido nuestro por pagarlo, que si Santa Rita, que si es una vergüenza, que a ver dónde puede quejarse (la respuesta de "si la solución que quieres es no devolver un dinero que te han pagado indebidamente, lo siento, pero no existe. Si a mí me ingresan el sueldo dos veces me lo van a reclamar igual" nunca satisface a nadie) y grito, grito, golpe al mostrador, como si éste tuviera la culpa (quisiera ver el parte de lesiones del pobre), más gritos, berridos, quejas... La solución en estos casos suele ser comprobar si realmente el cobro es indebido, y en tal caso recurrir, pero bueno, acostumbrado está ya uno a que le griten y a escuchar las quejas, con el mismo tono que si ese dinero fuera a parar a mi bolsillo.

A lo que estoy menos acostumbrado es a que me digan "tengo ganas de que me concedan ya el SOVI y pasar de vosotros, que no paráis de dar por culo con cartitas". ¿Cómo? ¡Dios mío, alguien quiere tramitar una portabilidad! ¿No se da cuenta del mal que nos produce no cobrando la Renta Básica?

¡Paren las máquinas! ¡Perdemos un cliente!

Esto puede ser grave, y el efecto dominó puede ser terrible. Si se van a la competencia y dejan de pedir la Renta Básica, ¿qué haremos? Mejor poner una solución a esto y contratar comerciales, que llamen a horas intempestivas ofreciendo la Renta Básica.

Lo que sea con tal de que esta señora no deje de cobrar dinero de nuestros impuestos. Por favor. ¿Que el problema es que le he mos pagado de más y ahora tenemos la cara de pedírselo? Pues las cosas se hablan, hombre, que necesitamos darle dinero. Así que le regalaremos un móvil nuevo, y un descuento del 30% en sus próximas facturas.
En fin. Que nadie me tome a mal, pero es que la alternativa a morderme la lengua y escribir a posteriori un texto satírico era soltarle cualquier barbaridad, y no estamos para eso. No entraré a valorar si tenía razón o no, pues sobre lo que escribo aquí son sus formas, en este caso lamentables, y confieso que su bravata me pareció jodidamente risible.

Por suerte no todos los cobros indebidos suponen bronca con el usuario y malas caras. Así pues, ha venido también un señor, bastante amable, para interesarse por el estado de su cobro indebido, pues no sabía de cuánto era. Debía un total de 3 euros, así que he puesto cara seria, he mirado el monitor con severidad, y con voz solemne le he dado la terrible noticia, "pfff... esto no le va a hacer mucha gracia, le faltan por devolver 3 euros", lo que le ha alegrado bastante al hombre, que se pensaba que era mucho más, y con la tontería, pues se ha ido feliz y con una sonrisa, que a veces hace falta.

Y lo que es más importante, no lo hemos perdido como cliente, que dos hubiera sido excesivo.

domingo, 7 de febrero de 2010

0

 
No lo vi pero ganaron.
Este fin de semana nada relevante. Nada al menos que vaya a contar aquí, pero mejor esto que dejar una entrada en blanco. ;)

viernes, 5 de febrero de 2010

En Tierra Hostil (The Hurt Locker)

 
"Alístate, dijeron, conocerás mundo"

Avalada por ser una de las favoritas en las quinielas oscariles y aclamada por la crítica, "En tierra hostil" es una película bélica que nos cuenta las andanzas en Irak de un comando de marines americanos especializados en desactivar explosivos, y de las durezas del día a día en tan peligroso paraje. Pero también nos habla de una droga muy adictiva y peligrosa, de la adicción a la guerra y a la adrenalina. De hecho, el leit motiv de la película es precisamente ése.

Durante muchas partes de la misma presente un aspecto muy de documental, no obstante lo cual, quien quiera una película de acción y tiros no quedará descontento, pues los hay, y creo que bastante bien logrados. Si bien, no he estado en Irak y tampoco puedo decir si es realista, pero al menos es consistente y creíble. De todas formas, las grandes estrellas de la función son las bombas, pues no en vano, va de artificieros, los cuales aquí, y eso me gustó son humanos, que sufren y sangran, que tienen sus motivaciones, y que no son inmunes a los demoledores efectos psicológicos del día a día en el frente. Tal vez me dio la impresión de ser un poco (pero solo un poco) maniquea, de que los buenos son los buenos y los malos simplemente unos insurgentes que gritan cosas ininteligibles y explotan, pero no está mal. De hecho, como película está bastante bien, aprobado alto.

Tiene su gracia que la directora Kathryn Bigelow sea la ex-esposa y rival de James Cameron en la carrera para la estatuilla dorada, ya me puedo imaginar cómo habría sido esta película dirigida por James Cameron, "marine americano que enamora de una insurgente y se pasa al bando de los irakíes".

jueves, 4 de febrero de 2010

Puntada sin hilo (musical)

¡Zas!

Llego hoy al trabajo, y me llama la atención un novedoso silencio, y más tarde me doy cuenta de qué es. Lo que recaba mi atención es la ausencia del hilo musical, y me comenta un compañero que ha sido suprimido para recortar gastos, que en crisis falta dinero.

Y obviamente, el dinero que se ahorra la Diputación al quitar este gasto "suprefluo" (pues todo el mundo sabe que el bienestar del trabajador es algo innecesario en toda empresa) es el que ciertos bandidos modernos llamados SGAE cobraban por ello. Que a nadie le quepa la menor duda, los hilos musicale también pasan por caja. Pero tranquilos, señores defensores del arte y la cultura, que aún seguirán sangrando al erario, que de momento no creo que dejemos de usar fotocopiadoras, folios, cederrones, discos duros... y no me cabe la menor duda de que hasta para casos en los que es tan obvio que no se va a usar para piratear, meterán la uña. Desde luego, me encantgaría equivocarme, y si alguien me saca de mi error se lo agradeceré encantado.

Pero bueno, esta solución de "estamos en crisis, ahorremos en el chocolate del loro" se incluye en otras tantas de contención de gasto sobre las que francamente, prefiero no dar mi opinión en público. Además, dado que no manejo cifras ni datos, tampoco sería justo ni sensato. Así pues, me quedo con el detalle del hilo musical, y que cada cual se forme su propio criterio.

Y con que a partir de ahora, esto será lo único que pueda oir en la oficina.

No sería de extrañar que el día menos pensado la SGAE grave con un canon el hecho de permanecer callado.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Invictus

Y para la próxima, una peli sobre Kofi Annan

Invictus es una de esas películas que en cuanto uno ve el trailer ya empieza a olisquear el Óscar, y a nadie sorprende la nominación de Freeman, puesto que el papel es todo un caramelo y encima le va como anillo al dedo. Y además, oigan, es Morgan Freeman.

Este homenaje a Nelson Mandela, el hombre que se tiró tantos años en la celda fue capaz de lo que no quería para sí, no quererlo para sus hasta entonces enemigos, pero a partir de ese momento compañeros, y que supo perdonar para levantar un país, sigue un poco la típica estructura tantas veces vista de "equipo de perdedores que se convierten en campeones" pero con el inconfundible toque Eastwood, un director cuya sensibilidad tras la cámara me encanta, que nos ofrece aquí una película amable y buenrollista, que es emotiva sin ser pastelosa, y que consigue cautivar a pesar de que sepamos ya cómo va a acabar todo. Impresiona más aún si tenemos en cuenta que en esencia, lo que nos cuenta aquí, pasó de verdad.

Supongo, pues no conozco tanto la historia de Sudáfrica, que habrá sido convenientemente dulcificado e idealizado, pero me quedo con el núcleo de la idea, del mensaje de Invictus y de Mandela, un hombre realmente admirable.

Es obvio que Madiba acapara todo el protagonismo, pero no me disgustó Matt Damon en su papel de capitán de equipo, yme gustó mucho también, en el aspecto visual, la escena del partido de rugby (un deporte del que me considero analfabeto, pero que es realmente bonito de ver) y los filtros utilizados en algunas escenas para dar un toque a televisión antigua. Y la música bastante correcta, con el característico uso del piano de las películas de este director.

En definitiva, buena nota para esta película, que consigue estar a la altura de lo que esperaba de ella, que no era poco.

El único lunar, aunque esto es cosa del doblaje, era que no podía tomarme en serio al comentarista, pues quienes conozcan la serie Scrubs no podrán evitar reconocer en él al malvado Dr. Robert Kelso.

martes, 2 de febrero de 2010

Mañana: Lostday

La isla que hace llorar al Niño Jesús.

2 de febrero de 2010 es el día en el que comienza la sexta y última temporada de una serie que ha sido todo un referente en el terreno de las series de televisión, y por lo que a mí respecta (a mí, a a los millares de fans de la serie) una de las mejores series, aunque como dice mi señor compañero de piso, habrá que ver cómo acaba para determinar si el final está a la altura y es la mejor serie de la Historia, o la mayor tomadura de pelo.
La verdad es que las expectativas están muy altas, y hasta después de Semana Santa o así no sabremos cómo termina, pero de momento, a seguir la serie a ritmo USA (soy más de ver las cosas dobladas, pero mi yonkismo me impide esperar) y a disfrutar con ella. Miedo a que la caguen hay, que todo se puede, pero confiemos en los guionistas, que me han dado motivos para ello.

Así que mañana: sofá, palomitas y... LOST.

lunes, 1 de febrero de 2010

Scribblenauts

 
Más o menos así son los gráficos

Este juego, de Nintendo DS, tiene ya su tiempo, pero como este fin de semana le he estado dando bastante caña, pues lo refresco mediante artículo en este blog.

Si una palabra define a este juego, ésa es ORIGINAL. Scribblenauts más que un juego es un concepto rompedor, un juego con una libertad casi absoluta, donde las únicas limitaciones son la imaginación (y la capacidad léxica) del jugador.

Argumento como tal no tiene, pero nos pone en la piel de un monigote llamado Maxwell, al que tenemos que ayudar a resolver desafíos (que pueden ir desde destruir a un vampiro hasta comprar fruta y pagarla) con un sistema totalmente innovador. Ahí está la gracia del juego, que no hay caminos prefijados, y prácticamente cualquier cosa puede valer. Por ejemplo, pueden pedirnos que eliminemos a una mosca. Podemos invocar una tarántula, golpearla con una raqueta, lanzarle una red, invocar a Cthulhu y que la devore... y casi cualquier cosa que se nos ocurra, por retorcida que sea, puede valer.

Piensa, Maxwell, ¿qué puede matar a un vampiro?

Cada pantalla nos da una pista de lo que hay que hacer, y en algunas tocará devanarse el cerebro, sobre todo si queremos ser creativos y no repetirnos (no todo va a ser tirar de lanzallamas) con el afán de lograr combinaciones psicodélicas, y ver que podemos invocar desde lo más cotidiano (lápiz, coche, patata) hasta cosas más retorcidas (esfingomanómetro, Chuck Norris, rabino) e incluso toda una retahíla de seres mitológicos (goblin, dragón, hidra, Dios...) y lo mejor, comprobar las pijadillas del juego. Ver cómo un zombi convierte en zombis a los demás, o cómo lanzarle plata a la cara a un hombre-lobo lo convierten en humano, no tiene precio.

Para todo lo demás, recomiendo probar el juego. Además, tiene lo bueno que podemos tirarnos horas y horas haciendo el chorra, experimentando (que si me subo en una cebra y voy armado con una katana, que si enfrento a un ninja contra un payaso, que si meto a este señor en un horno...) y haciendo el tonto. Pues nos da que tenemos juego para horas. Pero lo mejor, probarlo y sacar conclusiones, pero ojo, que puede ser adictivo.

Trailer