domingo, 18 de agosto de 2013

Aste Nagusia: pistoletazo de salida

Cartel de este año. 

Como todos los años por estas fechas, llega la Semana Grande de Bilbao, que algunos definen como "unas fiestas de pueblo, pero a lo grande". 

Todos los años me pasa lo mismo, que me pillan con una pereza horrorosa, pero al final acabo saliendo todos los días, a no ser que me pillen fuera de Bilbao. Y ayer no fue la excepción, pues después de los fuegos salí a dar una vueltilla, a pasar por Moskotarrak a ver quién había... y 4 katxis más tarde, cuando eran las 6 de la mañana, ya me estaba yendo a casa. Todo un clásico.

En cuanto a turnos de barra, como es habitual los últimos años: lunes y segundo sábado, en franja de tarde.

sábado, 17 de agosto de 2013

Umbra 2013

Saqueo de Colditz 

Para superar el trago de que se terminaran las TdN, hoy ha habido un poco de jornadeo, visitando Pamplona, donde como cada verano celebran las Umbra. Aunque esta vez, al igual que en alguna otra ocasión, ha sido visita de ir en el día.

Pero las jornadas eran la excusa para ir a visitar a la gente de por ahí, que es lo importante. Sin embargo, eso no ha impedido jugar, por lo que le hemos dado al Dixit, al Jenga, a la Fuga de Colditz, y a una especie de Pictionary con piezas de Lego. Como se ve, todos ellos juegos muy sesudos y profundos.

Como no había piscina, tuve que ir ayer para convalidar.

Lo mejor, ver a la gente. Lo peor, el terrible calor, que aunque ha sido menos terrible que otros años, también cascaba lo suyo. Por lo demás, tanto a la ida como a la vuelta en coche, y para comer, una de pizzas como si no hubiera mañana en Domino´s Pizza, donde sale más barato el menú buffet que pedirse una mediana.

viernes, 16 de agosto de 2013

Apellidos comunes

Faltan los pequeñajos, como Andorra, Luxemburgo, Mónaco...

Es curioso ese mapa, que nos muestra los apellidos más comunes en Europa, y que combinado con la lista de nombres más comunes, nos permitiría sacar al ciudadano europeo tipo.

Así, enn España los más comunes son Antonio y María Carmen, aunque a diferencia del apellido, que sigue siendo García el más común, tendríamos que el nombre de señor más común en Euskadi (y concretamente en Bizkaia) sería José Luis, aunque con los años no será de extrañar que esto acabe cambiando. A título de curiosidad, los nombres vascos más comunes en Bizkaia son Nerea (12º) y Aitor (5º). 

En cuanto a Jokin, por decir un nombre completamente al azar, no encuentro la posición en el ranking, pero sí que en España hay censados (a fecha 1/1/2012) 1935 personas con el nombre de Jokin (es decir, 1934 falsos Jókines), de los que 876 están en Gipuzkoa, 620 en Bizkaia, 204 en Navarra, 167 en Araba y los 25 restantes entre Barcelona, Burgos y Madrid. 

Datos obtenidos de aquí.

jueves, 15 de agosto de 2013

Steam, y sus planes de dominación mundial

Más poderosos que la pluma y la espada. 

Hace tiempo hablé de Steam, y de cómo habían conseguido erradicar, al menos en mi caso, la piratería de videojuegos. El secreto, atacar a los puntos débiles: la pereza y la sensación de estar pagando poco, casi nada. Los micropagos, la fórmula de oro del siglo XXI.

Pues bien, ahora (lo de "ahora" es un decir, la cosa tiene ya un par de meses) se han descolgado con otra genialidad, que son los cromos Steam, cromos que te regala al comprar juegos, o simplemente por jugarlos, y de los que se permite la transacción. Los puedes cambiar, los puedes vender, los puedes comprar... y Steam se lleva una pequeña comisión de cada transacción. Es decir, yo gano un cromo, lo pongo a la venta, y Steam se lleva una pequeña parte. ¿Cómo va el tema? Yo decido cuánto quiero cobrar, o cuánto quiero que pague el comprador, y Steam calcula el resto. Y son operaciones muy pequeñitas (estamos hablando de que vendo un cromo por 7 céntimos para que otro lo compre por 9, y cosas así), con lo que Steam realmente gana un par de céntimos con cada operación.

Ahora multipliquemos esto por el enorme tráfico de compraventa de cromos, y hablamos de millones de dólares. "Os regalo cosas para que os las vendáis entre vosotros y yo gane dinero con ello". Además, los precios pueden fluctuar en función de la oferta y la demanda, y lo que hoy vale 3, mañana puede pagar 4, lo que anima a algunos a comprar cromos "por si suben de precio" (opá, burbuja style!), y como son unos pocos céntimos...

Lo dicho, los putos amos.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Días de playa

No es esta, pero me vale. 

Después de volver de las TdN toca hacer cosas así como más mundanas. Ayer concretamente tocaba descansar, que había mucho sueño acumulado, y retomar actividades (por suerte de ocio, que aún sigo de vacaciones), que tenía pendientes, como hacer algo de caso a Dexter y a Breaking Bad. Pero sin moverme de Bilbao.

Hoy, en cambio, apetecía pasar el día fuera, concretamente en Castro Urdiales, a ver a cierta persona que veranea en Guriezo (por ahí cerca, para entendernos), y pasar el día juntos, que no nos habíamos visto en una semana. Y también visitar la playa, que no la había visto en una semana.

lunes, 12 de agosto de 2013

Geniales TDN 2013

Aunque no lo parezca, es uno de los personajes que interpreté.

A diferencia del año pasado, que sí es cierto que volví un tanto descontento, este año la experiencia con las TDN ha sido difícilmente mejorable. 

Jueves

Después de pernoctar a gusto en el Saydo, toca acreditarse, turno de reencuentros, y buscar un sitio en el que comer. Lo de todos los años, vaya. Pero tras comer, y un poco de piscina, el deber llama, y debo dirigir Fuego en el desierto. Tarda un poco en empezar, por falta de los jugadores (lo que me traía siniestros recuerdos de ediciones anteriores), pero por suerte no hay que esperar mucho, y puede hacerse.

Por la noche toca una actividad que fue la sorpresa: Operación Albatros. No negaré que mis expectativas eran más que bajas nulas, ya que viendo la hoja de personaje parecía que la actividad iba a ser una puta mierda (y estoy siendo eufemístico), pero me encontré con una agradable sorpresa, y una buena partida en la que la gente se metió un montón, y se logró perfectamente la atmósfera de un siniestro hospital alemán de 1939, gracias también al espectacular aspecto que daba todo el tema de disfraces. Así que contentísimo de haberme equivocado, y contento de mi decisión de "no me apetece una mierda, pero me he apuntado, con lo que apechugaré e intentaré hacerlo lo mejor posible y divertirme lo más que pueda".

Del jueves me quedo también con la cena: un lomo con patatas asadas que estaban espectaculares.

Viernes

Por la mañana toca dirigir, partida de presentación de Trauma Unit, donde se hace raro ver a los personajes de mi grupo de los miércoles interpretado por otros señores. La partida, sin ser nada del otro mundo, es satisfactoria.

Por la tarde juego Tabula Rasa, una partida con claras reminiscencias a Blade Runner e interesantísimos debates sobre legitimidad, derechos y humanidad en general, visto desde mi punto de vista de humano sintético.

Llega la noche, y con ella la actividad que más me apetecía dirigir: Extraños en la noche. Aunque el resultado general es muy positivo, no termina de funcionar para un par de jugadores, y no consigo evitar que se aburran (sin embargo, los problemas que llevaron a eso, han podido ser subsanados). Y como celebración, acabo yendo al famoso bar Pepe John´s, a tomar un par de cacharros.

Sábado

Por la mañana se me cancela la partida de El Judío Errante, lo que me lleva a combinar piscina con el desayuno de microvivos, donde el más tronchante es uno en el que somos ratones decidiendo quién le pone el cascabel al gato. Por la tarde taller de interpretación del amigo Nast, y por la noche, al no conseguir apuntarme a nada, pues poca cosa, la verdad.

Domingo

En la matinal me dedico a visitar el stand, y después un poco de piscina, para después de la comida jugar Croatoan, una partida con elementos muy interesantes, donde doy vida a un personaje absolutamente despreciable, hasta niveles francamente turbadores. Y por la noche, la que sin duda habrá sido una de las partidas que más he disfrutado dirigiendo, con el segundo pase de Extraños en la noche, con unos jugadores en plan estelar, y los problemas del viernes arreglados.

Y eso ha sido todo en cuanto a actividades. Respecto a las jornadas, debo decir que si estas no han sido las mejores TDN, están sin duda en el ranking, y sobre todo es mérito de la organización, que este año ha sido capaz de superar todos los obstáculos, y han sabido en todo momento ser atentos, amables y cooperativos, además de llevar a cabo la titánica labor que supone organizar un evento como este.

sábado, 10 de agosto de 2013

Transmitiendo desde las TdN

Como Gandalf, fuimos en AVE.

Sufriendo privación de sueño, y aprovechando un momento que pillo ordenador con Internet, aprovecho para dar el parte tedenero.

Comenzamos con el miércoles, que fue el viaje. Mucho tren, saliendo de Bilbao a las 9 de la mañana y llegando al Saydo a las 8 de la tarde. Allí, después de alojarnos, vemos con horror que casi nos la lían con las habitaciones. 

Éramos un grupo grande y teníamos hecha la reserva de 12 habitaciones, solicitada y confirmada. Y a medida que íbamos llegando, nos iban dando habitaciones, hasta que faltando aún 4 personas, nos dicen que ya nos las han dado todas. En ese momento sudores fríos me embargan, acompañado de una cierta mala hostia, sobre todo al constatar que, a pesar de la insistencia en negarlo, había pasado lo que parecía que había pasado, que por un error habían dado nuestras habitaciones a otras personas, ya que dieron por hecho, sin comprobarlo, que eran de mi grupo. Por suerte, se pudo solucionar.

Y el jueves al fin empezaron las Tierra de Nadie. Ya daré más detalles a la vuelta, pero he de decir que de momento está saliendo todo a pedir de boca; las actividades muy bien, tanto las mías, que han podido hacerse todas, como las que he jugado, que de momento me están gustando todas (incluso las que no tenían buena pinta en absoluto), la comida está más rica que otros años, y la organización está especialmente amable este año.

Seguiremos informando.

miércoles, 7 de agosto de 2013

A las TdN, otro año

¡CEULAJ, allá vamos!

Otro año más, rumbo a las Tierra de Nadie, el inigualable espacio de ocio que nos encontramos en Mollina (Málaga). Al igual que otros años, iremos el día antes para hacer noche en el Hotel Saydo, que se está muy bien, para así no pegarnos la paliza el jueves.

Este año el medio de transporte será el tren. Primero un tren Bilbao-Madrid, y luego el AVE a Antequera. De ahí a Mollina, supongo que tiraremos de taxis.

Así que tendré esto desatendido unos días, a no ser que pille tiempo e Internet por ahí.

martes, 6 de agosto de 2013

Guerra mundial Z (película)

Está muy grave. Se fue a ver la película pensando que tenía que ver con el libro. 

Guerra Mundial Z es una película protagonizada por Brad Pitt, y que casualmente comparte título con una novela de Max Brooks. Ahí acaba el parecido. Afortunadamente, yo ya iba sobre aviso, así que eso no me ha impedido disfrutar de la película. Lo que en cambio sí me ha impedido disfrutar de la película es que esta es bastante mala, y de eso es de lo que he venido a hablar.

Dejemos al margen el libro, ¿vale? No tiene nada que ver. Para que nos hagamos a la idea, la serie "The walking dead" es un calco del cómic a comparación con Guerra Mundial Z, y acabaría antes diciendo en qué se parecen. Se parecen en que... en ambas salen zombis. O para ser exactos, en ambas aparecen seres estúpidos, vagas parodias de seres humanos, que se mueven por impulsos y solo saben matar... Y en la película, además, hay zombis.

La película nos ofrece una historia con estructura de videojuego en la que Brad Pitt (tan inmortal como en "Entrevista con el vampiro" y "Troya", salvo el detalle del talón) tiene que recorrer el mundo de pantalla en pantalla, yendo a un sitio y recogiendo la información para el siguiente. Así que dada su estructura, lo justo es contarla como lo que es, un videojuego. Y aviso: hay muchos spoilers.

¿El chiste es malo? Pues la película es peor.

Intro

Hay que empezar con una pantalla facilita, así que Brad Pitt se va con su familia de paseo en coche por Philadelphia, y todo empieza cuando un policía le rompe el retrovisor el coche. Pocos segundos después se ve que empieza el estallido zombi. Esta escena no es jugable, y solo es una intro para mostrar los gráficos del juego. Sin embargo, haciendo el truco X+O+Triángulo, se puede hacer que Brad Pitt sea inmortal.

Stage 1: New Jersey

Esta escena es también bastante sencilla, hay que salvar a los niños y subir por el edificio corriendo, para que nos pueda salvar el helicóptero. Importante en la conversación con el portugués, dejar claro que hemos sido agente secreto o algo, y que tenemos el culo pelado de lidiar con este tipo de situaciones.

Save Point: el barco

En esta escena veremos los marcadores en tiempo real la tasa de infeción de la población, en la que vemos que a esa tasa la población se extingue en unos pocos segundos. Aquí se nos contará que realmente somos un ex-agente de la ONU, y el jefe nos dirá que o aceptamos la misión, o nos mandan a la calle, que nada de estar gorroneando barco. Consejo: la frase "pero tengo familia" no sirve, ya que el resto del mundo, por inverosímil que parezca, también.

Así que Pitt acepta la misión, y le explican que se ha recibido de Corea del sur un mail en el que usan la palabra "zombi", por lo que es un buen sitio por el que empezar a investigar, así que asignan a un experto virólogo al grupo de Brad Pitt, para que se lo lleve allí.

Stage 2: South Korea

Llegan a la base militar de Corea, fuertemente escoltados por soldados expertos, que conocen bien el procedimiento de seguridad, que es el de aparcar el helicóptero en medio de la base, importante que sea de noche, y dar un arma al científico para solitarlo en medio del tiroteo. ¿Limpiar la zona antes? ¿Para qué? Inexplicablemente, la trifulca acaba con el científico muerto, pero no mordido por un zombi, sino desnucado al tropezarse. "Pues sí que empieza bien la misión". Por suerte, como Brad Pitt es perfecto, no necesita al científico para nada, así que se va a hablar con los marines que custodian la base, y ahí le cuentan un poco del origen zombi, y le dicen que Jerusalén es su siguiente objetivo. Pero ojo, que esto no se lo cuenta el jefe de seguridad, el sabio del pueblo o un científico, no. Se lo cuenta un loco peligroso al que tienen encerrado. ¿Qué puede haber de malo en hacerle caso?

Pero las cosas no pueden ser tan sencillas, así que cuando están yendo al avión, empieza a sonar el teléfono móvil de Brad Pitt (su mujer, que le apetecía charlar, y sí, es literal), lo que alerta a los zombis, y provoca otro tiroteo, con más soldados muertos. Pero Pitt se salva, y el avión le lleva a su destino.

Al hilo del teléfono, comentar lo cutres que son los de la ONU, que ni siquiera tienen un canal directo de comunicaciones con él, y que cuando Brad Pitt tiene que hablar con el Vicesecretario General, tiene que llamar al móvil de su mujer y decirle "cariño, dile al jefazo que me ha mandado en misión suicida al culo del mundo que se ponga".

¿El enemigo? Ah, que se lo han comido los zombis.

Stage 3: Israel

En Jerusalén, la ciudad bien amurallada resiste los embates de los zombis, y nos encontramos con una de las escenas que guarda un mínimo parecido con el libro, explicando cómo la paranoia israelí les sirvió contra los zombis. Pero los israelíes no contaban con una cosa, y es que entre los zombis también hay zombis catalanes, por lo que montan un número de castellers, y logran acceder a la ciudad, liándose parda de nuevo. En su huída, Brad Pitt se encuentra con unos soldados, y una militar que es mordida, y a la que tiene que cortar la mano con un cuchillo de cocina (de un solo tajo, porque es Brad Pitt y puede). La chica sobrevive, y se ve que le debe de molar o algo, por lo que se la lleva (eso sí, al resto de soldados, que les jodan).

Y se van al aeropuerto, donde ven que está saliendo la siguiente pantalla.

Bonus Stage: El avión bielorruso

A bordo del avión, y sin que a nadie parezca preocuparle, Brad Pitt cambia el vendaje a la soldado (cualquier persona preguntaría antes si hay algún médico entre el pasaje, pero Brad Pitt no lo necesita. Es más, cuando la israelí le pregunta si sabe medicina, él dice que no, pero que lo ha visto hacer muchas veces), y sin que sea mucha sorpresa, una de las azafatas descubre con horror que hay un zombi a bordo, por lo que se arma la marimorena. Primero intentan hacer una barricada con maletas, pero al ver que no funciona, la israelí se lía a tiros (no suele ser muy sensato hacer eso en un avión, pero es difícil ser sensato cuando estás rodeado de cadáveres asesinos), y como eso no basta, Brad Pitt opta por una medida más drástica: usar una granada de mano. No importa, es Brad Pitt y nada puede matarlo.

Así es, y con el avión descapotable, todo el mundo sabe que basta con usar el cinturón de seguridad para sobrevivir, incluso aunque el avión se estrelle contra un bosque. Tampoco importa que al aterrizar se te clave un hierro y te empale de lado a lado. Nada de esto importa si eres Brad Pitt.

Solo faltaba esto, la verdad.

Final Stage: Wales

No es casual que Pitt fuera a Gales, ya que lo que él buscaba era un centro del OMS, y tiene la suerte de aterrizar al lado de uno. Y tiene la suerte de que le rescaten los propios científicos de la OMS. Allí explica su loca teoría, según la cual los zombis no atacan a los enfermos terminales, con lo que es tan fácil como enfermar de otra cosa y así ser inmune (esto es como aquello de Bush de talar árboles para evitar incendios).

Pero la mala suerte (y las exigencias del guión) hace que las cepas víricas estén en una parte del edificio llena de zombis. Pero no pasa nada, esto es un videojuego. Y si ya teníamos referencias al Resident Evil 6 o al Dead Island, ahora toca el Half-Life, ya que armado con una palanca de hierro, Pitt puede con todo (con un palillo también hubiera podido, seguramente). Así pues, monta su equipo con un científico y con una militar manca (esto es como en muchos juegos, si te gastas muchos puntos en el héroe principal, los ayudantes tienen que ser flojos) y se va en busca de la sala refrigerada. Y cómo no, hacen ruido y se lía petarda. Por suerte para sus compañeros, Pitt se separa del grupo y ellos pueden escapar a casita, después de darse cuenta de que ahí no pintan nada.

Después de matar un par de zombis, Pitt se queda solo, ante en la sala refrigerada que contiene las muestras. Y una de las científicas tiene a bien darle la contraseña, usando el teléfono interno. Y aquí es donde uno se pregunta ¿si los zombis siguen el ruido, no era más fácil llamar por teléfono a las salas donde no hubiera gente, para distraerlos? Pero entonces es cuando uno se da cuenta de que pensar está sobrevalorado.

Ya con la contraseña, Pitt se mete en la sala, donde con extremo cuidado introduce en el recipiente adecuado las muestras (es decir, que se dedica a lanzar a lo bruto dentro de una caja los botecitos de cristal que contienen enfermedades mortales. Un claro "se merece lo que le pase", (si no fuera porque él es Brad Pitt y no le va a pasar nada), pero fuera hay un zombi. Así que Pitt usa el cuaderno y pone un mensaje ante la cámara, para que lo lean los científicos que están en el otro edificio.

"Pondrá usad el puto teléfono y quitadme a este zombi de aquí", podría pensar uno. Pero no, pone "decid a mi familia que la quiero". ¿Y por qué no "vendo Opel Corsa", ya puestos. Pero claro, cuando uno es Brad Pitt queda mucho más heróico inyectarse el primer botecito que encuentra por ahí. Pero oye, sirve para que los zombis le ignoren.

Pero claro, al final, quieras que no, la barra de vida está ya bastante baja, por lo que se va a la máquina de latas, a beberse una, lo que provoca ruido y hace que los zombis corran hacia allá, pasando de él olímpicamente, y pueda volver sin problemas al punto de guardar la partida.

Ending - New Scotland

Sin que expliquen muy bien cómo coño llega de Gales a Canadá (ni falta que hace, es Brad Pitt), vuelve a ver a su familia, y expone su solución, que resulta ser efectiva, así que la OMS desarrolla una vacuna que hace que parezca que los humanos están malitos, y los haga menos apetecibles para los zombis, lo que hace que se le dé la vuelta a la guerra, y acaben ganando los buenos.

Game over.

lunes, 5 de agosto de 2013

De vuelta de Castro

Sol y playa, en grandes cantidades. 

Sé que he tenido el blog muy abandonado estos días, fundamentalmente a causa de no haber tenido acceso a Internet, ya que he estado unos días en la cercana castro Urdiales, y que más o menos paso a reseñar:

Miércoles: Calor, mucho calor, hasta 43 grados. A comer a casa de mi padre, y en cuanto terminamos, a Castro, y pocos minutos después de bajar del autobús, ya estaba chapoteando en el agua. y por la noche, descubrimos una pizzería de aspecto truculento pero pizzas deliciosas.
Jueves: Por la mañana más playa, y por la tarde una visita a un vendedor de cocinas, a por el presupuesto (doloroso) y por la noche, cena con mis tíos, también veraneantes habituales en Castro.
Viernes: Quedamos con unos amigos (Tania y Carlos) para ir a la playa y comer, y por la tarde vuelta al vendedor de cocinas, y pasamos a saludar a las jornadas de rol de Castro (las Castrum Draconis)
Sábado: Toca el día friki, acompañado además de un tiempo que no invitaba tanto a ir a la playa. Un par de partidas chorras de juegos sencillos (a las que a la tarde se sumaría una partida de Trivial Pursuit), y para comer una hamburguesa que casi acaba conmigo. Deliciosa pero gigantesca, recomendación de mi compañero de universidad, el señor Bernaola, con quien tuve la suerte de toparme el jueves.
Domingo: Playa, playa y playa. Playa por la mañana y playa por la tarde. Por la noche quedamos para cenar con unos amigos, que nos transmiten la noticia de que ella está embarazada de gemelos (algo sospeché al ver la barriga, pero por si acaso suele ser prudente no preguntarlo directamente, a riesgo de meter la pata)
Lunes: Por la mañana visita a Castrogres, al apasionante mundo de las baldosas de cocina, luego nueva visita al señor de las cocinas, y autobús a Bilbao.

Y ahora un par de días aquí, que el miércoles me vuelvo a marchar, rumbo a TdN.