jueves, 6 de mayo de 2021

Nadie

Quiero una secuela de esto.

Bob Odenkirk abandona el registro al que nos tiene más acostumbrados de actor de comedia o tal vez el que sea su papel más conocido, el parlanchín Saul Goodman de Breaking Bad o Better call Saul, para convertirse en uno de los tipos duros de Hollywood, y además de manera bastante convincente. Y lo hace en una película que nos transporta a ese cine de acción de los 80-90, con humor y adrenalina, propios de clásicos como Arma Letal o La Jungla de Cristal, donde el héroe puede con los malos, que son muy malos, pero por el camino se lleva una buena sarta de hostias y cicatrices.

La historia nos habla de Hutch, un aburrido oficinista que lleva una vida muy monótona pero es feliz con su familia, hasta que un día algo perturba esa paz, algo hace click en la cabeza de Hutch y se lía. Además se lía pero bien, porque en su arrebato de furia se cruza por el camino con un peligroso capo de la mafia rusa y los elementos que se han estado cociendo a fuego lento en una olla a presión explotarán, en una divertidísima película de violencia y fantasmadas que harán pegar saltitos en la butaca a los que, como yo, son entusiastas del género. A esto le sumamos una música bien elegida y un ritmo trepidante y tenemos una película palomitera y muy, muy disfrutable. 

miércoles, 5 de mayo de 2021

Tarde huronil

Mochi, devorando a su presa.

Hace un par de semanas unos amigos adoptaron una hurona, a la que han bautizado como Mochi, y hoy ha sido la presentación en sociedad, de modo que nos han invitado a su casa a merendar y ver al bichillo, para el que la merienda a veces éramos nosotros, pues su forma de jugar es mordisquearlo todo, humanos incluidos.

Un amor de animalillo, que como todavía es jovencito resulta aún más adorable de lo que ya de por sí suelen ser los hurones.

martes, 4 de mayo de 2021

Trailer de Marvel: todologordo

Me emocioné viéndolo, lo admito. 

Aunque el título del vídeo dice que es el trailer de Eternals, no es verdad. Es un vídeo promocional de las novedades que traerá Marvel, y lo veo con la ilusión de un niño pequeño, sabiendo que me las voy a ver todas.

lunes, 3 de mayo de 2021

Crónica de una tormenta

Gran dueto protagonista.

Esta es una de esas películas que perfectamente podrían ser una obra de teatro, ya que se desarrolla toda prácticamente en el mismo sitio y solo tiene tres personajes, si obviamos llamadas telefónicas y derivados. 

La acción se desarrolla justo antes nochebuena en las instalaciones de un importante periódico, tras el cierre de la redacción. Todo el mundo se ha ido a casa salvo el director y la subdirectora, que tienen que tener una conversación muy importante, y mientras fuera cae una impresionante tormenta en su sentido más literal, dentro se dará otra más metafórica, pero mucho más interesante. 

Sin entrar en detalles sobre la trama, esta crónica de la tormenta trata con acierto y maestría por parte de Clara Lago y Ernesto Alterio, geniales ambos, la ética periodística, las cloacas de la prensa, las relaciones de poder, las desigualdades de género, los ambientes laborales tóxicos... y lo hace con personajes muy humanos, en situaciones que se hacen perfectamente creíbles, que consiguen cautivar la mirada del espectador.

No sabía nada de esta película y he ido al cine sin ningún tipo de expectativa sobre qué me iba a encontrar, y debo decir que no me arrepiento en absoluto de mi decisión. 

domingo, 2 de mayo de 2021

Finde sin Marvel, pero con Tolkien

Adecuadamente vestido para la ocasión.

Otra semana que se termina y ya estamos por la tontería en mayo. Este viernes se caracterizaba por no tener capítulo de Marvel, pues Falcon&Winter Soldier terminó ya la semana pasada. Un poco de vaguear y jugar a la consola en su lugar, luego un paseo y a casa.

El sábado, festivo, cocino para el domingo (un salmón al curry que me ha quedado de rechupete) y salgo a dar otra vuelta, y por la tarde una de cine: La comunidad del anillo.

Luego unas cervezas (bueno, yo Coca-Cola) en casa de un amigo y antes de las 22:00 retirada. Ya en casa, la funcionalidad de reproducción aleatoria de Netflix me lleva a ver el primer capítulo de ¿"Quién mató a Sara"?

Hoy domingo, me despierta a las 8:30 una llamada telefónica que no es para mí, y ya que estoy despierto me pongo en marcha. Paso por casa de mi padre, que me dona su viejo equipo de Home Cinema y luego voy a Bolueta a acompañar a cierta persona que empieza trabajo nuevo en seguida por aquella zona. Bajamos dando un paseo, un poco de poteo y en casa me esperaba el salmón al curry que cociné ayer. Delicioso.

Por la tarde algo de juegos de mesa, con Carcassonne, Ubongo y Crónicas. Y eso ha sido más o menos lo que dio de sí el fin de semana.

sábado, 1 de mayo de 2021

El señor de los anillos: La comunidad del anillo

Qué febril la mirada.

Generalmente, cuando hablo de una película suele ser porque la acabo de ver (normalmente en el cine o, cuando no se ha estrenado en cines, mediante Internet), pero como ha pasado en alguna otra ocasión, hoy he ido al cine a ver una película que ya había visto hace bastantes años (cuando se estrenó, en 2001), y como siempre que voy al cine toca entrada, pues esta vez no podía ser menos.

Aunque tampoco tiene mucho sentido ponerme a estas alturas a hacerme una crítica al uso (o sí, pero me da pereza), sino que me centraré más en la sensaciones, y en qué distinto es ver esta película que verla en su día, sin haber leído la historia y conociendo de la Tierra Media solo lo que había leído en el juego de rol. Y también es curioso cómo la memoria modifica los recuerdos, pues por ejemplo recuerdo que la sensación que me dio al verla por primera vez fue, en cuanto apareció Boromir, pensar "este es el malo que los va a traicionar", y viéndola de nuevo, tampoco da tantas pistas (está lo de que sale Sean Bean y muere, pero entonces no estaba tan extendida la coña).

Hoy la he vuelto a ver, conociendo la historia y con el libro recién empezado (por fin me puse con él hace unos días, justo antes de saber que iban a reestrenar las películas), lo que me permite, cosa que no fue así la otra vez, irme fijando en diferencias libro/película.

En cualquier caso, un deleite para los ojos, que ha envejecido muy bien en lo visual, una saga que se convirtió en un clásico instantáneo y que a pesar de su duración (3 horas) no se hace nada larga.

Dentro de una semana estaré hablando de que he ido a ver Las dos torres, claro. 

jueves, 29 de abril de 2021

Luther

Idris Elba es John Luther.

Lo que más me llamó la atención de esta serie fue la presencia de Idris Elba, actor que me maravilló con el oscuro Stringer Bell en The Wire, y que ahí da vida a un personaje que le viene ni pintado. John Luther es un duro policía de Londres, dedicado a investigar los crímenes más sanguinarios y truculentos de la city, con su gran inteligencia (a veces exagerada y tramposa desde un punto de vista narrativo, todo hay que decirlo) y su capacidad de bordear constantemente la frontera entre lo legal y lo ilegal.

Es una serie con temporadas de corta duración, muy al estilo de las series británicas, teniendo 5 temporadas, entre las que hacen la veintena de episodios de unos 50 minutos.

A destacar en esta serie, la relación de Luther con su némesis (no diré más, por no reventar una sorpresa del primer capítulo) y dicho personaje, que es un personaje malvado, retorcido, con una gran inteligencia y que genera tanto en el protagonista como en el espectador una mezcla entre atracción y repulsión. Una curiosa versión de Moriarty, vaya.

La serie en general está bastante bien, aunque va bajando el nivel, sobre todo cuando deja de aparecer uno de los secundarios (Justin Ripley), y se agradece que sepa encontrar un cierre a tiempo (un desenlace bastante poético, por cierto).

En lo negativo, que a veces abusa del recurso de la exagerada inteligencia del personaje, que lleva a resoluciones que casi parecen un "me invento lo que me sale de la minga, tiro por ahí y tengo la potra de que al final era eso". Pero en general, bastante recomendable. Bastante cruda, eso sí, y repleta de violencia verbal, física y sexual. 

miércoles, 28 de abril de 2021

Empezando Charterstone

¿Qué aventuras nos deparará?

Si a algo nos hemos aficionado en estos tiempos de pandemia es a los juegos de mesa tipo legacy (juegos de un solo uso, en los que vas jugando una campaña de varias sesiones, algunos elementos son desechables y las reglas van cambiando a medida que avanza la historia), costumbre que empezó con el Pandemic Legacy y hemos ido sumando otros, como Gloomhaven, Tainted Grail (que no es estrictamente legacy) y hoy se suma Charterstone. 

Este es diferente en tanto que no plantea una campaña cooperativa, sino que es competitivo. Con todos los elementos de un eurogame, los jugadores son colonos en una tierra por descubrir, y las reglas, muy sencillas en la primera partida, se irán complicando. De momento hemos jugado la primera de 12 y ha resultado ser muy ligerito y divertido. Ya reseñaré cuando terminemos. 

martes, 27 de abril de 2021

Intentando el Zelda: Breath of the Wild

Muy bonito, ¿pero aquí qué se hace?

The legend of Zelda: Breath of the Wild es uno de los juegos más aplaudidos de la actual generación y me lo compré con bastante ilusión antes de navidades, aunque tardé en empezarlo, pues estaba todavía con el Fire Emblem.

Finalmente lo empecé, jugué un poco, lo dejé, jugué otro poco... de vez en cuándo lo intento, pero la triste verdad es que no consigo pillarle el punto; todo muy bonito, con mucho mapa por recorrer, pero no consigo que me divierta. Mapeado muy grande, sí, pero la sensación de no saber qué hacer, más allá que pasearme de un lado a otro sin rumbo fijo y sin que me cuente ninguna historia. 

Voy a tener paciencia con este juego y aún voy a darle muchas oportunidades, pues las críticas son buenas, gente de la que me fío lo recomienda y no en vano A Link to the past es uno de mis videojuegos de cabecera. Pero de momento se me está atragantando y mucho. 

lunes, 26 de abril de 2021

Assassination Nation (Nación Salvaje)

Las brujas que no pudieron quemar.

El cartel de esta película me llamó la atención cuando estuve en Londres, pero no llegó a los cines de España, o al menos a los de Bilbao, por lo que no llegué a verla en su día, y he tenido que recurrir a Internet.

Lo primero que me llamó la atención es lo mucho que me recordaba, sobre todo al principio, a la serie Euphoria, lo que es muy lógico si tenemos en cuenta que ambas son de Sam Levinson. También tiene cosas que recuerda a otras películas como Red State, Death Proof o la saga de La Purga.

En Salem, Massachussets (exacto, donde los juicios de las brujas) todo parece ponerse patas arriba cuando un misterioso hacker comienza a desvelar los secretos más íntimos de sus habitantes, lo que desemboca en una delirante oleada de odio y violencia que amenaza con convertir el pueblo en un infierno, tocando por el camino temas como (copio, que soy así de vago) como acoso sexual, sangre, abuso, clasismo, muerte, alcoholismo, uso de drogas, contenido sexual, masculinidad tóxica, homofobia, transfobia, armas, nacionalismo, racismo, secuestro, asesinato, intento de asesinato, la mirada masculina, sexismo, juramento, tortura, violencia, armas y frágiles egos masculinos.

No es casualidad que la acción del pueblo se desarrolle en Salem, pues la película juega mucho con usar elementos tóxicos y peligrosos, presentes en aquella época como en esta, como los linchamientos públicos (literales o metafóricos), los peligros de la turba enfurecida y una reflexión que me gustó mucho: el 10% de la población es buena gente, el 10% unos cabrones y el 80% restante simplemente gente que en un momento dado se puede dejar llevar por un lado o el otro.