domingo, 31 de octubre de 2010

Nocturno balompié

Balón y bota de oro

Ayer estábamos en la lonja, cuando a eso de las 22:00 salió la idea. Tenemos un balón, y unas porterías al lado (las de debajo de la autopista), así que ahí nos fuimos a jugar.

Debo advertir que probablemente yo sea el peor jugador de fútbol que conozco; lento, despistado y con graves problemas de puntería (me suele costar acertarle con el pie al balón) pero ayer parecía tocado por los hados (sin que eso me impidera jugar como un tronco minusválido la mayor parte del partido, claro) y pulvericé todos mis records (positivos), marcando no uno ni dos, sino tres goles, y uno de ellos como portero desde mi propio campo (lo cual dice poco en favor del otro portero) y por si queda la duda, que sería razonable, ninguno de los 3 goles (uno de ellos de cabeza, aunque sería más justo decir que el balón rebotó en mi cabeza y luego se metió en la portería) fue en propia meta, que podía haber sido.

Se da la curiosa circunstancia que la última (y creo que única) vez que había metido gol había sido en ese campo y en esa portería (precedido de Rubén y su "a Jokin no le marquéis que es muy malo") así que puedo afirmar que el 100% de mis goles han sido en esa portería.

Un partido inigualable, a la par que inolvidable, especialmente por las agujetas con las que me he levantado hoy.

sábado, 30 de octubre de 2010

Ahora, con pista de aterrizaje.

Alfombra de cemento, el último grito en interiorismo.

Las obras siguen su curso, en esta historia interminable. Y ayer recibíamos la visita otra vez del carpintero, quien en vista de los innumerables bultitos que había en esa zona, tuvo a bien levantar casi todo el comedor. Como se ve en la foto, éste luce ahora un aspecto blanco-cementoso de lo más innovador.

Sin problemas de aparcamiento.

Ahora toca esperar que se seque el cemento, una siempre divertida visita del fontanero, más tarde vendrá alguien a tapar y acuchillar (siempre me ha sonado muy mal eso) y finalmente barnizar, lo que nos obligará a estar otra vez en el exilio. Y una vez todo haya terminado, a recolocar los muebles, con la esperanza de que no vuelvan a salir esos odiosos bultos del suelo.

viernes, 29 de octubre de 2010

Regreso a la universidad

Santa casa de... santa casa.

No, no es que haya decidido retomar mis estudios universitarios (puede que algún día pero de momento no) sino que los motivos que me movieron ayer a la que durante 6 años fuera mi lugar de estudios fueron laborales, ya que se celebraba una jornada sobre igualdad de género, tema con el que la Diputación está muy concienciada (y que personalmente me resulta de bastante interés) y asistí, junto con algunos compañeros (minoría) y compañeras (mayoría). La jornada en sí fue bastante interesante, con una ponente hábil y buena comunicadora (tal vez algo tendenciosa en ciertos aspectos, algunos de ellos gratuitos) pero que lograba que atender a una "chapa" de dos horas y media sobre el asunto fuera bastante llevadero, si bien contaba con más interés la segunda parte, más participativa y oriendata al debate, aunque aquí tampoco me extenderé mucho. 

Mi entrada iba más encaminada a las sensaciones que producía el volver a andar entre las paredes de esa universidad, el recordar aquellas aulas, aquellos pasillos, esas corcheras con notas, que tantas alegrías y disgustos me ocasionaran. Curiosa también la sensación de ver irreconocible la cafetería, la cual por cierto frecuenté bien poco durante mi época de estudiante universitario (y creo que vi una cosa que jamás vi en 6 años, que era ver sonreír a los camareros). También me llamó la atención que ayer tenía algo más de vidilla que otras veces en las que había ido, en las que parecía un pueblo fantasma. Ayer al menos se veía gente por los pasillos. 
 
Añado también que, en contra de lo que le suele pasar a mucha gente, la universidad no me produjo ninguna añoranza.

miércoles, 27 de octubre de 2010

De usuarios y gatos

Ay, hermano, dame unas chiviris para que me compre unos Whiskas.

Cuando ya pensaba que había visto todo tipo de cosas raras y papeles sorprendentes, un expediente me saca de mi error, y me demuestra que siempre puede haber algo todavía más extravagante.

Estaba yo grabando datos, cuando en un expediente me encuentro, entre la documentación habitual una foto... ¡de un gato! (bastante bonito, por cierto)

Y me pregunto yo. ¿Tengo que dar de alta al gato en el expediente? ¿Qué grado de parentesco tiene? ¿Lo pongo como "otros"? ¿Podría un gato solicitar la Renta de Garantía de Ingresos? En principio no, pues es difícil que tenga los 23 años cumplidos, aunque vaya usted a saber. Lo más importante, si lo meto como familiar, ¿se computarán sus ingresos? ¿tiene ingresos un gato?

Pero lo más importante. ¿Qué pintaba la foto del gato en el expediente?

martes, 26 de octubre de 2010

Nombres Pintorescos

Adivinad su nombre de pila.

Trabajar tiene a veces su parte divertida, y es que uno ve a veces nombres, casi siempre extranjeros, que nos resultan chocantes y divertidos, y para muestra un botón, de nombres que me he ido encontrando por el camino.

Nazi: Empezamos fuerte. Así se llamaba un señor, creo que pakistaní, con un nombre con el que le desaconsejaría visitar países como Israel.
Happy: No la conozco más que documentalmente, pero con ese nombre ya me cae bien. ^^
Fobia: Esta pobre señora tenía que pasarse el día asustada.
Grami: Un nombre muy musical, seguro que canta de maravilla.
Matar: Este muchos amigos parece que no tenía. Y si tenemos en cuenta que hay quien se apellida "Lo", tenemos un nombre bastante poco amable.
Dame: No sé si este nombre se presta más a hacer un chiste con las ayudas, o directamente lanzarme al terreno de lo procaz.
Stalin: Lo mejor es cuando ves un cartel con una familia de corazoncitos en el que pone "Dios os ama" y está firmado por un tal Stalin.
Eterna: No la vi en persona, pero con ese nombre diría que es una mujer bastante amplia.
Expiración: Tiene su siniestra gracia el hecho de que tuviera que dar de baja su expediente... por fallecimiento.
Disney: Espero que no fuera hermano de Stalin. O de Nazi.
Okey: Con ese nombre, a ver quién le niega nada.
Xabi: ¿Y qué tiene este nombre de raro? Diréis algunos. Nada, pero un chino podría sentirse ofendido si le llamáis eso, ya que estaríais haciendo alusión a la liberal profesión que ejerce su señora madre. El poco cariñoso apelativo se maximiza si añadimos el sufijo -er. Sí, os recomiendo que no le llaméis a un chino "Xabier".
Jokin: Aquí hay leña para todos, y no seré yo quien se libre, pues mi nombre puede parecer algo menos solemne a los oídos de un angloparlante, quien es posible que me tome menos en serio si le digo "I am Jokin"

Así que, puede que a nosotros nos resulten graciosos algunos nombres extranjeros, pero nunca deberíamos perder de vista que, de la misma manera, los nuestros pueden parecer chistosos en otros idiomas.

lunes, 25 de octubre de 2010

Himnos

La verdad es que el que suscribe este blog no es ni mínimamente del Athletic, pero supongo que esto es lo más parecido que tenemos a un "himno nacional de Bilbao".

Himnos, canciones que ante todo evocan sentimientos, generalmente patrios, y exaltan las excelencias de pertenencia a un grupo. Los hay muy conocidos, y algunos muy pegadizos, y debo decir que aunque casi todos (no me atrevo a decir "todos" por aquello del Steaua) representan valores que no comparto (a mí el tema de banderitas, patrias y demás siempre me ha dado un poco de resbalón) es cierto que las hay que musicalmente son bastante bonitas, al menos para mi gusto, y que bien ejecutadas pueden tener una cierta belleza, al margen de que unos u otros himnos pueden emocionar a quien se sienta por ellos representados, sobre todo cuando a eventos deportivos se refieren. Y sobre todo, los hay tremendamente pegadizos. Algunos asquerosamente pegadizos. (¿Venga, que levante la mano el que no se haya sorprendido nunca a sí mismo tarareando la musiquilla del Partido Popular)

Y ahora, sin ánimo de suscitar polémica alguna, aquí van algunos de los que, musicalmente, más me gustan:


Alemania (y Austrohungría, si no me equivoco)



La bella Italia



BRASIL, sinónimo de final de mundial de fútbol.



U, S, A! U, S, A!



RUSIA. En la Rusia Comunista el himno te canta a ti.



La alegría de Miguel Ríos (bueno, y la UE)



¡Dios afeite a la Reina!


Y no podía dejar pasar el célebre himno de Francia, la Marsellesa, que protagoniza además la que para mí es una de las mejores escenas de la Historia del cine:

Cierren este blog. He descubierto que aquí se habla de juegos. ¡Qué escándalo!

domingo, 24 de octubre de 2010

Recalificamos salón

Le falta la chimenea

La magia de las obras es que se sabe cuándo empiezan, pero nunca cuándo y cómo van a acabar. Ya he ido contando aquí las andanzas del parqué del salón, y su influencia sobre el agua caliente, a lo que debo añadir ahora este nuevo inquilino del salón, en forma piramidal, que ha tenido a bien aparecer este fin de semana.

Puede parecer inverosímil, pero la parte del suelo que ocupa esa estructura triangular estaba totalmente plana el viernes a la mañana, ligeramente abombada el viernes a la tarde, severamente abombada el viernes a la noche, ligeramente salida el sábado a primera hora de la mañana... y ayer a la hora de comer ya presentaba este aspecto.

¿Quién sabe qué secretos enterrados esconderá? ¿será verdad que mi casa está construida sobre un cementerio indio? ¿será algún tipo de portal interestelar? ¿una puerta al Averno?

Lo que sé es que tengo un montículo en el salón, tal que montado en patinete y con la velocidad suficiente podríamos saltar bastante alto. Pero mi cuita no es ésa, sino saber cuándo vendrán a dejar el salón como es debido, y qué nuevos trastornos me proporcionará.

Mientras tanto, creo que podría alquilarlo como casita para gnomos.

sábado, 23 de octubre de 2010

La subasta de la última Capadocia

Aún no tengo fotos de los demás.

Hoy toca entrada friki, pues hablaré de la partida de rol que tuvimos ayer en la lonja, que fue una de rol en vivo pero bastante vistosa, ya que contaba con el añadido de que todos nos habíamos caracterizado para la ocasión, siendo parte partida de rol, parte fiesta de disfraces (cosa que personalmente me encanta)

El título de la partida, el dicho, basado en un capítulo de las Cronicas Transilvanas del JdR Vampiro, de una campaña que curiosamente ya había jugado, y una partida en la que el politiqueo y los dobles juegos estaban a la orden del día, debido a un valioso recurso que se subastaba, que atraía a todo tipo de personajes como un tarrón de miel a las moscas.

Mi personaje en este caso era Bulscu, un antiguo vampiro transilvano, de noble linaje y acostumbrado a reinar desde hace mucho tiempo, pero que tenía el problema del imparable auge otomano (hablamos del año 1680) y debía buscar apoyos, de forma discreta, para que Francia y Habsburgo tomaran cartas en el asunto (como históricamente pasaría) para expulsar a los turcos.

Lógicamente, cada personaje tenía sus propias motivaciones, y la dificultad estribaba en buscar el equilibrio, escuchar a unos y a otros, hacer las ofertas adecuadas y evitar ser traicionado, cosa que afortunadamente, pues a veces las cosas salen bien, sucedió.

Pero sin duda la parte más divertida fue la de las caracterizaciones, donde no solo la lonja había sido decorada para mostrar un aspecto más adecuado, sino que los jugadores se habían ataviado para parecerse a sus personajes, en lo que visto desde fuera bien podría parecer una obra de teatro. Mención especial al refinado cortesano francés y a la siniestra Sasha Vykos.

Añado también, sin gastos adicionales a su cargo, que durante la partida no nos dedicamos a apuñalar ancianas con katanas en marquesinas, ni estuvimos quemando biblias, ni invocando demonios, y que como puede verse, lo más parecido que había ahí a un arma era una espada de plástico, meramente decorativa.

jueves, 21 de octubre de 2010

Gru - Mi villano favorito

La mezcla entre Lex Luthor y Javier Gurruchaga.

¿Quieres una película divertida, bonita y visualmente vistosa? Gru es tu hombre. No busques, eso sí, un argumento sorprendente ni unos giros de guión impredecibles porque no es lo que tiene, pero la verdad, es que no los necesita. No importa que desde el minuto uno sepas cómo va a acabar todo, pues los clichés están para algo, y en ocasiones deben respetarse.

Gru es un malo maloso, un villano de infamia mundial, un genio del mal capaz de regalar un globo a un niño solo para pincharlo, y con la ayuda de un científico no menos loco que él, y sus innumerables sicarios amarillos, traza todo tipo de maquiavélicos y elaborados planes para seguir con su malévolo estilo de vida.

Pero de pronto se empieza a ver desplazado por otros villanos más jóvenes, hasta que elabora un malvado y espectacular plan, y como parte del mismo adopta a tres encantadoras huerfanitas, a las que piensa utilizar en aras a su crapulencia.

Pero como es de esperar, la llegada de las 3 niñas supone una revolución en la casa de malvado Gru, y el desenlace creo que cualquiera se lo puede imaginar.

Gru, como ya anticipé, me pareció tremendamente divertida y con muchos momentos entrañables (será que me hago mayor) con puntazos muy divertidos y alguna referencia cultural bastante friki, y con las monerías de los minions (los bichejos amarillos) en su justa medida para ser tronchantes sin llegar a acaparar demasiado protagonismo (¡y con humor inteligente!). En el apartado visual, desde mi ignorancia en aspectos técnicos, me pareció muy lograda, y el 3D era bastante más que digno.

Y la película bastante merecedora de ser vista. La recomiendo.

miércoles, 20 de octubre de 2010

El Ipódromo


Juguete de aspecto inofensivo.

Hoy en el gimnasio, como no me daba tiempo para una clase de spinning, me ha dado por acercarme a las nuevas máquinas de cardio, que llevaban un par de semanas anunciadas pero que aún no había catado (conocía las antiguas) y la verdad es que la experiencia ha sido bastante chula.

Son en esencia lo mismo que las anteriores, pero con una pantalla táctil bastante intuitiva, que te va explicando las distintas opciones y te da información detallada sobre tiempo que llevas, distancia recorrida, calorías quemadas, etc... y tiene otras dos cosas simpáticas, que son televisión (como suena, uno puede juntar gimnasio y "Sálvame" para así no tener claro cuál es realmente la tortura) y conexión Ipod, para que uno pueda escuchar su propia música y tal. Pena que yo no tenga de eso.

Pero a pesar de ese detalle, y de que tampoco tenía los cascos, fisgoneando botones mientras pedaleaba he pasado el rato y he eliminado a uno de los grandes enemigos del gimnasio, que son, por cierto:

-Pereza de tener que ir hasta allí, sobre todo cuando hace malo, que si haz la mochila, pon ropa para cambiarte, etc...
-Pereza de lo que viene siendo el ejercicio propiamente dicho. Aquí no hay mucho que decir. Si te apuntas a un gimnasio sabes lo que hay.
-Aburrimiento. Porque estar una hora dando pedales es, entre otras cosas, un coñazo.

La primera barrera más o menos la subsana el tener el gimnasio al lado de casa, y la tercera la combaten bastante bien estos cacharros.

Pena que para la segunda no haya de momento remedios eficaces.