viernes, 29 de junio de 2012

Retomando Assassin´s Creed Revelations

Ezio vuelve a las andadas

Aprovechando la lesión de pie que me recomienda no salir demasiado de casa, me ha dado por desempolvar este juego, que realmente es la 4ª entrega de la saga, y que tenía totalmente abandonado. Lo compré prácticamente cuando salió, aunque por problemas de rotura de stock me llegó casi un mes tarde, y lo probé, pero no me acuerdo bien por qué motivo, lo dejé abandonado.

Y ayer, tras una dosis en vena de Los Soprano (6 capítulos cayeron), me dio por variar y probé a encender la consola, esa que llevaba tanto tiempo sin usar. Y el juego es lo que yo le pedía: la misma mierda que los anteriores. Un juego bastante sandbox, con toda una ciudad en la que desarrollar las misiones, y con un montón de juguetitos nuevos y vainas desbloqueables. El argumento principal prácticamente ni lo he catado, toda la trama de Desmond y tal, y aunque me consta que hay partes con Altair, aún solo he jugado con Ezio Auditore.

A ver qué tal el resto del juego.

jueves, 28 de junio de 2012

The Walking Dead

No son zombis, son caminantes.

Ah, sí, la serie esta de zombis. Error. The Walking Dead no es una serie de zombis. Es una serie con zombis. Efectivamente, el argumento es que un virus zombi asola a la población, convirtiendo a casi todos en cadáveres andantes, y haciendo que el día a día sea un infierno, y una constante lucha por la supervivencia. Y de eso va la serie, de la supervivencia, de las decisiones difíciles y del día a día en una situación extrema. Una serie de personajes.

¿Basada en el cómic?

Sí. Teóricamente The Walking Dead está basada en el cómic del mismo nombre, con el que comparte algunos personajes y algunas escenas del mismo. Pero el parecido acaba pronto, y se desmarca hasta el punto de ser una obra completamente diferente, así que mejor no hacer comparaciones, o pueden salir sarpullidos.

De momento han sido emitidas dos temporadas (de las que debo de ser de los pocos a los que ha gustado más la segunda que la primera) y en octubre comienza la tercera, a la que convendrá echar un ojo. No es una seriaza, pero sí un entretenido pasarratos.

Y ahora, cómo no, la versión South Park:

Algunos de los supervivientes, rodeados de caminantes.

martes, 26 de junio de 2012

La baja más breve de la Historia

Menos mal que no me di el golpe en el resto del cuerpo.

El sábado, como ya conté por aquí, recibí un severo golpe contra el marco de la puerta. O mejor dicho, el marco de la puerta recibió un severo golpe propinado por mi pie. A consecuencia de ello, tenía ciertas molestias al andar, con motivo de las cuales he acudido hoy al médico.

El de cabecera me ha dicho que podría ser que tuviera algo roto, y me ha remitido a urgencias. Allí, el médico que había me ha mandado hacer unas radiografías en las que sí se veía que había una fractura. Sin desplazamiento, pero fractura. Por tanto, ha procedido a escayolar. Y a recetar unos cuántos medicamentos, algunos de ellos punzantes, como el Clexane (no confundir con Clegane).

Al cuerno con mi racha de 34 años sin saber lo que es una escayola, y ya estaba pensando en cosas como la manera de quitarme el pantalón en casa, o cómo ducharme mañana. Le he preguntado cuánto tiempo iba a tener que tener el pie escayolado y me ha dicho que eso tendría que verlo el traumatólogo. Pero que aproximadamente unas cuatro semanas. 4 semanas, en verano... ya empezaba a ver comprometidos mis planes veraniegos. Además, también veía que mi racha de imbatibilidad, sin haber cogido nunca una baja médica, también se tambaleaba.

He pedido cita con el traumatólogo, y afortunadamente me ha podido atender prácticamente al instante. En cuanto me ha visto el pie me ha preguntado si podía andar. Y cuando le he contado que con algunas molestias, pero que andar sí que podía, ha procedido a quitarme la escayola (20 minutos he debido de estar con ella puesta) y a cambiarla por un bastante menos aparatoso vendaje. Así pues, mañana podré ir tranquilamente a trabajar. Y la verdad, lo de un mes en casa puede sonar tentador, pero la sensación de alivio al ver que me quitaba la escayola, y de pensar en todo el trastorno que eso supone, amén de todos los papeleos que una baja conlleva, no ha sido poca. Mejor lo de estar operativo, aunque implique tener que ir a trabajar.

Así pues, se perdió mi "virginidad" escayolera, pero no mi racha de no cogerme bajas. Y que siga así mucho tiempo.

lunes, 25 de junio de 2012

Sushi y pies

No tengo ningún problema con el salmón.

Otra entrada con tintes gastronómicos. Esta vez es debido a que he ido con los amigos a comer sushi al Sakura de Barakaldo, donde paladas y paladas de salmón han ido entrando por mi gaznate.

Pero antes he de mencionar que hoy ir al trabajo ha sido especialmente duro, más que nada porque el pie sigue incordiando, y el hecho de ir, tanto el hecho de volver, eran especialmente molestos.

Tras la comida, ya por la tarde, derrota en el partido de Bloodbowl (¡dados, yo os maldigo!), y luego a teatro, donde nos hemos juntado para ver el vídeo de nuestra obra. Vídeo del que ya obra una copia en mi poder.

domingo, 24 de junio de 2012

Tablas periódicas y golpes en el pie

100% productos químicos.

Lo que se ve en la foto son muffins. Deliciosos pastelillos en forma de elementos de la tabla periódica, que decoraron la fiesta de cumpleaños de Zuha y Nara. Además de estar deliciosos (Zuha y Nara no, los pastelillos), la verdad es que daban pie a todo tipo de chistes. Así, uno podía degustar una agradable porción de Plutonio o Uranio, o sobrevivir a una rica porción de asrénico, sin que la salud se resintiera en exceso.

Más se resintió mi salud con un golpe que me di por la mañana en casa, en pleno dedo pequeño del pie derecho, que me impidió andar correctamente por la tarde (parecía un vil imitador de Charlot) y que hoy luce un cardenalicio color morado.

No obstante, mis dificultades ambulatorias no me impidieron acercarme a la playa de Arrigunaga a ver las hogueras de San Juan. Aunque bueno, allí el plan fue estar sentado en la arena, y poco más.

viernes, 22 de junio de 2012

Salió Danza de dragones

Este libro lleva mi nombre.

Hace aproximadamente un año se publicó en inglés, y la espera hasta su traducción ha sido relativamente corto (en comparación a los varios años que tardaban en traducirse los anteriores), y Danza de dragones (que yo particularmente habría traducido como Danza con dragones)ya está aquí.

Conseguirlo ha tenido su cierta complicación, dado que en Fnac estaba agotadísimo, y en Joker donde he buscado, era el anteúltimo ejemplar. Y ya me veía yo peregrinando de librería en librería hasta encontrarlo. Y la verdad es que esto no deja de tener un componente de masoquismo innecesario, ya que no me voy a dar prisa en leerlo, pues tengo todavía un par de libros delante, y este libro lo leí cuando salió en inglés.

Debo decir también que lo leí en versión original en previsión de que la traducción tardara más en salir, pues llego a saber que solo iba a tardar un año, y me habría esperado a que saliera en castellano. Pues la verdad es que leyéndolo en inglés no lo he disfrutado ni la mitad. Ahora, cuando toque releerlo, veremos si me leí bien el libro o si me inventé la mitad.

jueves, 21 de junio de 2012

Llegó el verano

Summer is coming.

¿Que no se me ocurre tema para la entrada del blog? Pues nada, a hablar del tiempo, que es muy socorrido. Hoy empieza el verano, aunque en Euskadi normalmente no se note. Anocece más tarde, pero lo que es sol... más raro de ver.

La ventaja, eso sí, el horario, que el que me ha tocado en suerte es una maravilla en los meses estivales. Hoy, aprovechando la larga tarde libre, he ido primero al gimnasio, a dejarme músculos, piernas y pulmones (una de levantar pesos unida a cinta de correr, pero no a la vez, claro) y después unas gestiones en Gobierno Vasco (ala, la competencia) y finalmente un paseillo a la FNAC. Y ahora, me voy a dormir, que estoy que me caigo.

miércoles, 20 de junio de 2012

He sido (2)

Por supuesto, he sido Daniel el melancólico.

Hace tiempo escribí una entrada sobre personajes a los que había interpretado en partidas de rol en vivo, y lo comparaba un poco con el teatro. Lo cierto es que la comparación no es descabellada, puesto que hay muchos elementos en común, y mi experiencia en los juegos de rol me ha sido muy útil a la hora de sentirme suelto en este escenario.

Pero esta entrada va para hablar de todos esos personajes en cuya piel me he puesto a lo largo de este tiempo, en el que he sido militar, astronauta, recluso, político o incluso pieza de ajedrez (¡verídico!). Y como muestra, estos son algunos personajes en los que me he tenido que encarnar.

Ted Mosby

Abro la serie con uno de mis favoritos. "Cómo conocí a vuestra madre" es una de mis series de cabecera, y Ted mi personaje favorito. Así pues, cuando supe de la existencia de este vivo, hice cuanto estaba en mi mano para poder llevar a este personaje, y la verdad es que no me decepcionó en absoluto, siendo una de las partidas más entrañables que he jugado nunca.

El malvado M. Bison.

No era la primera vez que me tocaba ponerme en la piel del villano del Street Fighter II, pues años antes ya me había disfrazado de él en carnavales. El vivo, como es fácil intuir, era "Street Fighter", y aunque yo pensaba que me iba a tocar ser Zangief (por aquello de ser grandote y barbudo), me dieron al líder de Shadowloo, y la verdad es que fue divertido interpretarlo en su versión de villano de opereta.

El genio de la lámpara.

Hace dos años dirigí, en la piscina del CEULAJ, un ReV de La Sirenita, en el que todos eran personajes Disney. Y en un momento Aladino frotaba su lámpara, invocando al genio un momento. Y como era un PNJ (personaje no jugador, con papel secundario y menor relevancia en la trama), yo interpreté sus escenas.


Damon Lindelof.

No todos son ficticios, y en la descacharrante Show Business Damon Lindelof, guionista en la vida real de la mítica "Perdidos", era aquí un guionista para el Pentágono, que tenía que proponer todo tipo de ideas absurdas, a fin de conseguir un nuevo país malvado. Suiza, con sus vacas, su dinero y su supuesta neutralidad, era el candidato perfecto.

Antonio Garrigues Walker.

Democracia o muerte era el título de la partida en la que interpretábamos a los padres de la Constitución española, la noche en que murió Franco. De aquella partida tenemos grandes aciertos de casting, como que en una partida en la que la mitad de los jugadores éramos de Bilbao, Arzallus fuera interpretado por un señor de Sevilla y que Felipe González fuera una chica bilbaína de 24 años y poco más de metro y medio de estatura.

Juggernaut

Era máster, pero con personaje, en el ReV de los X-men: el ultimatum de Magneto. Magneto también era otro personaje/master, en esta espectacular partida en la que todos los jugadores se disfrazaron para la ocasión, logrando un efecto de lo más vistoso.

Karl Agathon, Helo.

La temática era la serie Battlestar Galactica, y pedí ser Helo, por ser mi personaje favorito. La verdad es que la ficha de personaje no era nada coherente con el personaje, y opté por ceñirme más a la verdadera personalidad de Agathon, para que la partida tuviera sentido. De aquella partida, grandes hitos del casting, como que Gaius Baltar fuera una jugadora, y Dualla un jugador.

Dr. Hugo Strange.

De los más recientes, Arkham Asylum, donde somos los enemigos de Batman y yo soy el aún psiquiatra del siniestro manicomio, en un más que previsible motín de presos reclamando la presencia de Batman.

Ha habido otros, y habrá muchos más. Pero ni caben todos, ni los recuerdo a todos. Puede que dento de un tiempo me anime y haga otra similar.

martes, 19 de junio de 2012

Interraíl (VII)

Costa de Corfú.

Muy al hilo de la actualidad, toca llegar a la parte griega del viaje, en un país caluroso y calmado. Demasiado calmado.

Brindisi-Corfú: Nos escapamos de Brindisi, hogar de Belcebú.

Navegábamos rumbo a Corfú, donde a nuestra llegada, a las 7 de la tarde, nos esperaba el guía del "hostal" Sunrock. Nos montamos en una furgoneta, digna de Woodstock, y el conductor nos lleva a trompicones por entre la escarpada geografía corfuíta. Contra todo pronóstico, cruzamos la isla de lado a lado y nos llevan a nuestro destino, el Sunrock. ¿Y qué es del marchoso hotel que nos prometieron en la agencia? Aquí solo vemos un chiringuito playero, donde nos dan una mesa, nos sacan unas bebidas y nos dicen que esperemos, que nos preparan las habitaciones.

Esperamos un cuarto de hora, media hora, una hora... y cuando preguntamos qué coño pasa con las habitaciones, todo lo que nos saben decir es "relax". Nos tiramos rato largo de relax, y cuando va a anochecer, volvemos a preguntar por nuestras jodidas habitaciones. "Relax". Relax, su puta... Cae la noche, y nos vamos a dar un baño, que parece que la cosa va para largo. El agua perfecta, pero la resaca casi me lleva mar adentro, lo que hubiera sido menos gracioso. Al menos para mí.

Salimos de darnos el baño, y "relax" sigue siendo la respuesta a nuestras reinvindicaciones. Nuestras narices comienzan a hincharse, y finalmente nos hacen caso, o algo. Nos hacen subir de nuevo a la furgoneta, y nos llevan monte arriba (estupendo, ahora nos pegarán un tiro, enterrarán nuestros cuerpos, y de nosotros nunca más se supo). Por suerte solo nos llevan a un viejo caserón (pero una casa normal, donde vive gente y eso), desocupado, eso sí, y nos dejan pasar ahí la noche. Un poco mosca (salvo Olga, a quien esto le recordaba a la novela de Durrell y estaba encantada) pasamos la noche con un ojo abierto. Y finalmente al amanecer, vuelven a llevarnos a Kerkyra. Allí cogemos los billetes para el ferry. Pero como es a la noche, tenemos todo el día para pasearnos por la ciudad. Allí disfrutamos de un agradable sol, y contemplamos in situ la legendaria vagancia de los griegos.

Concretamente la comprobamos cuando sin querer casi nos colamos en un museo, y descubrimos que hay que pagar cuando el tipo de la garita, lejos de levantarse de la silla para advertirnos, nos grita tímidamente "eh, hello, stop!", emitiendo sonidos más parecidos a un gimoteo que a un grito, a lo "detenedlos... se escapan...", pero sin hacer el más mínimo ademán de levantarse del asiento.

También disfruto de la picarseca helena cuando en un kiosko aprovechan el cambio para colarme una moneda falsa de dos euros.

Finalmente, a las 23:30 embarcábamos con destino a Patras. Dejábamos Corfú, pero aún le quedaba mucha Grecia a nuestro viaje.

lunes, 18 de junio de 2012

Los ladrones somos honrados

Se bajó el telón hasta octubre.

Llegó el ansiado día del estreno. Ayer por fin representamos "Los ladrones somos honrados", obra en la que habíamos estado trabajando desde enero, y que llevamos a cabo de forma satisfactoria ante el público. ¿Nervios ante el estreno? ¡Nada de eso! La verdad es que estaba tranquilo, y me sentí en el escenario como pez en el agua. Y debo confesar que lo primero que pensé al acabar la obra, que se me pasó volando, fue "ahora la representaría otra vez".

Naturalmente, hubo errores y hubo fallos, pero en teatro lo importante no es no equivocarte, sino saber sair airoso de las equivocaciones. Que si alguien se olvida una frase, otro que se la salta, alguien que se come una línea de diálogo, objetos de atrezzo que nos dejamos en el camerino... Obviamente, hubo unas cuántas de esas, pero supimos salir airosos, y el público no las notaba. Además se divirtió, que era lo importante, y nos divertimos nosotros.

Sin duda una sensación muy gratificante, que deja con ganas de el año que viene más y mejor.