miércoles, 30 de enero de 2008

El abal y los avonos

Valiosos documentos y una bufanda.

Tras perpetrar tan monstruoso atentado contra la lengua castellana, que a modo de licencia literaria me sirve para captar la atención del lector, prosigo para hablar de los papeles que he conseguido hoy. Valiosos en lo monetario (135 € el abono y 115 € la comisión del aval) y en utilidad.

El aval, que por fin me lo han dado físicamente, para la cosa de poder alquilar una casa en la que vivir y eso, en un acto en el cual el banco me roba dinero y a cambio me da un papel que me sirve para firmar el contrato de alquiler.

Lo otro, el abono de la copa, algunas supersiciones apuntan a que da suerte y ayuda para que el tipo de la puerta te deje acceder al pabellón. Y como pese a haber trabajado 6 meses en Vitoria, lugar donde se celebra la Copa, no conozco del todo su cultura, pues mejor respetar sus tradiciones, por extrañas que nos parezcan.

Y la bufanda que sale en la foto me la han regalado al coger el abono. Y en cambio en la BBK con el aval, no me han regalado ni un triste bolígrado.
Publicar un comentario