jueves, 24 de enero de 2008

Los Crímenes de Oxford

Este viejuno no es Gandalf, ¡me lo han cambiado!

La nueva película de Alex de la Iglesia. No es su mejor película, pero en el caso de un director al que tengo totalmente en un altar, y del cual cada una de sus películas me parece una obra maestra, "Los Crímenes de Oxford" consigue no desmerecer el nivel medio. Y si a ello le sumamos que llevaba esperando esta película desde que tuve noticia de que se iba a hacer, el hecho de que no me haya decepcionado ni un ápice es bastante elocuente.

El argumento es en principio simple, un asesino va dejando pistas en forma de secuencia lógica de cuál será su siguiente paso, y el dueto Elijah Wood (soy incapaz de mirarle y no ver a Frodo) John Hurt (que se come la pantalla) tiene que indagar para descubrir la terrible verdad, en un escenario lleno de pintorescos personajes y las matemáticas y la filosofía como telón de fondo, para un desenlace más o menos sorprendente, y por medio también se cruza el tórrido romance entre Frodo y una explosiva Leonor Watling (haciendo el chiste diría que no es el único personaje explosivo de la película)

En "Los crímenes de Oxford" la filosofía es la verdadera protagonista, por medio de las ideas de Ludwig Wittgenstein, y sobre todo el mensaje de "no hay verdades universales", en una interesante reflexión sobre si las ideas abstractas preexisten o son meros artificios. ¿El concepto "2" existe en la naturaleza, o es simplemente que nosotros llamamos "2" a todo lo que encaja en nuestra idea de dualidad?

Por ponerle algún pero diría que algunas de las ecuaciones son muy tramposas, ya que se salta algunos pasos o son un poco tirados de los pelos, un tanto "Deus ex Machina" pero al menos permite al espectador jugar a descubrir los pasos intermedios. Pero vamos, que en definitiva es una película muy recomendable, y no sea la mejor de Alex de la Iglesia, y no tenga ese estilo de Alex de la Iglesia, sigue siendo una película del Gran Maestro.

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