martes, 27 de mayo de 2008

Cómo hackear una cuenta de messenger

Con este método, ya no serán necesarias tantas complicaciones.

Con los tiempos que corren, las contraseñas de hotmail se han convertido en un activo muy valioso, puesto que si obtienes la contraseña de alguien es como conocer el verdadero nombre de un demonio, lo tendrás a tu merced, y podrás conocer todos sus secretos.

Yo ya sufrí en su día que me robaran la cuenta, y me sentí indefenso, impotente, sin poder hacer nada (hasta que la recuperé, claro, y no sin ayuda) y por eso ahora pongo la forma de conseguir hacer lo mismo. En un video que detalla, de forma sencilla, cómo se puede robar una contraseña, y lo mejor es que lo puede hacer cualquiera, y no hay que saber mucho de informática. Así que si queréis espiar las conversaciones de vuestra novia, haceros pasar por vuestro compañero de clase o simplemente putear a ese tipo que tan mal os cae, seguid esos pasos.

Debo advertir, eso sí, que cuestiones éticas al margen, la práctica de esta modalidad de pirateo, se considera ilegal en muchos estados, y que si la vais a hacer no se os ocurra decir que la habéis sacado de este video, que yo no quiero problemas.

¡No sigas leyendo hasta haber visto el vídeo!

Ahora, visto el vídeo y hecha la coña (por si el vídeo no se ve, es una guasa, y en ningún momento pretende dar ningún tipo de ayuda a una práctica tan aborrecible como el hackeo de cuentas personales, pero lo vi y me resultó gracioso, sin más) decir que recomiendo armas con silenciador, son más discretas, y que cuidando un poco los detalles, se puede depurar el método para hacer un poco de Phising, es decir, robar datos bancarios, o incluso usos mucho más creativos.

Y si has entrado a este blog porque realmente querías hackear la cuenta de messenger de alguien, el único consejo que puedo darte es que por favor no lo hagas, está mal. Si lo haces para robar la cuenta, es una putada, a mí me lo han hecho y jode mucho. Y si lo que quieres es espiar a alguien, sé consciente de que es una falta de respeto, y piensa lo mucho que te desagradaría que te lo hicieran a ti.

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