martes, 13 de mayo de 2008

Iron Man: la película

Consejo: no os vistáis así para visitar una Herriko Taberna

Esperaba poco de Iron Man, pues el cómic no es que me entusiasme, Tony Stark siempre me ha caído gordo, y los precedentes de películas basadas en tebeos de Marvel no eran muy halagüeños, pero contra todo pronóstico, la película mola.

Uno podría esperarse una película con solo efectos especiales y absurdas escenas de acción, con personajes insulsos y trama inexistente, de "héroe que va y se mola", pero no es el caso. No diré que la trama sea una cosa elaborada de las de quitarse el sombrero, pero es eficaz, sin llegar a rechinar, y lo que es importante, es muy de cómic de superhéroes.

El desarrollo de los personajes resulta también bastante aceptable, empezando por el protagonista, Tony Stark, que pasa de ser un tipo odioso a acabar cayendo simpático, sobre todo porque dentro de sus excepcionales capacidades se ve que también tiene sus limitaciones, y comete errores. No es un desarrollo especialmente profundo, pero dos horas tampoco dan para mucho, y creo que están bien aprovechadas.

El malo también consigue dar el pego, y consigue imponer con su presencia, sin llegar a caer en lo ridículo. El resto de personajes secundarios, pues sin ser un alarde de recursos y desarrollo, consiguen no ser excesivamente planos. Y bueno, no olvidemos que esto es una película y no una serie.

Me gustó especialmente el sentido del humor que muestra en algunas partes de la película, con lo que consigue quitarle "hierro" al asunto (y con esto acabo de perpetrar el peor chiste escrito jamás en este blog) y arrancar alguna sonrisilla de vez en cuándo, sin llegar a convertirse en un "Robotiza como puedas".

La película consigue no cometer el error de tomarse en serio a sí misma, y así, el espectador admite ciertas "licencias" como que algunos de los malos tengan más pinta de haber salido de un episodio del Equipo A que de un campo de entrenamiento de Al-Qaeda "Cojamos como prisionero al mejor diseñador de armas del mundo, encerrémosle en un almacén lleno de materiales para construirlas, démosle un ayudante, los dejamos sin vigilar... y luego nos vamos a por nuestro Premio Nobel"

Otra cosa, que queda a caballo entre lo ingenioso y lo blasfemo, fue la introducción de S.H.I.E.L.D., que en la versión en castellano pasa a ser E.S.C.U.D.O., y tiene gracia en que, al más puro estilo Ibáñez, se tomen la molestia de crear un acrónimo al uso.

Me gustaron también algunos guiños frikis, como que el "mayordomo" virtual de la mansión se llamara Jervis (como el mayordomo de los Vengadores) y la inevitable aparición de Stan Lee, o la "mafia de los 10 anillos", en alusión al Mandarín, archienemigo de Stark.

Por último, advertir de que después de los créditos hay una interesante escena, que deja abierta la puerta a una secuela, pero que puede rechinar a los más puristas.

Si quieres saber lo que pasa en la escena, lee lo que sigue:

[Spoiler]Aparece Nick Furia, y en nombre de S.H.I.E.L.D. le ofrece a Stark unirse a los Vengadores. Y sí, como temíamos, Nick Furia es Samuel L. Jackson. Kingpinismo al canto. [Fin del Spoiler]
Publicar un comentario