viernes, 29 de enero de 2010

Más mostrador

No es el Arca de Noé

Ya que hacía mucho que no contaba por aquí batallitas de mostrador, y puesto que ayer me tocó bajar, pues comparto lo que es un día cualquiera de atención al público. Y así me desahogo.

Como siempre, hay veces en las que la comunicación es difícil, sea porque el usuario es extranjero y no domina bien el idioma (y es complicado explicar "esa carta es meramente informativa, no hacía falta que vinieras, no tienes que hacer ningún trámite") o por despiste, como una usuaria que me dio la impresión de estar hablando en euskera, y yo le contesté en en tal idioma, y no parecía entenderme, lo que es lógico si tenemos en cuenta que había sido despiste mío, cosa que comprobé al ver que al oir "karneta" me dio su pasaporte... brasileño.

A veces no es el despiste lo que provoca la falta de comunicación, sino el piñón fijo (a veces de los que atendemos al público, que todo hay que decirlo) pero otras veces del usuario, como el que me vino a pedir explicaciones sobre un impreso que le habían dado en otro departamento. Claro, no es que yo no quisiera ayudarle, simplemente que no había visto ese impreso en la vida, y poco podía decirle. Y parece ser que el "si te lo han dado en ese sitio, y no sabes qué poner en esa casilla, ¿no sería más lógico que preguntaras allí?" Afortunadamente, con la ayuda de otro usuario que estaba esperando cola, y que sí había visto ese impreso, conseguimos convencerle para que fuera al sitio correcto.

Luego hay quien no entiende porque no le interesa entender. Es el caso de un colombiano, al que se le había cortado al descubrirse que tenía una casa en propiedad en Colombia, siendo uno de los requisitos para cobrar la RGI precisamente no tener inmuebles en propiedad distintos de su vivienda habitual. Empezaba a contar historietas, que se resumían en "¿pero tienes esa casa en Colombia, sí o no?" - "Sí, pero es que..." - "Vale, y yo me imagino que tú no vives en esa casa, ¿verdad? Pues en tal caso, tienes una casa que no es la casa en la que vives. Por tanto, no puedes cobrar Renta Básica, y lo que has cobrado hasta que esto ha pitado, tienes que devolverlo".

Y la clásica pregunta de "¿y qué puedo hacer para cobrarla?" No se les ocurre decir "vendo la casa y vivo con ese dinero, y cuando no me quede pido". Qué va, mucho mejor pretender que la Diputación te compre una casa. A este ciudadano, le di la respuesta estándar. "No se trata de qué puedo hacer, no te pagan la renta básica porque no la necesitas y no cumples requisitos, a mí tampoco me la pagan".

También los hay maleducados, que les estás atendiendo, les suena el móvil, y lejos de colgar, o decir a su interlocutor "ahora te llamo" o "llama dentro de un rato", se ponen a conversar alegremente, como si aquello fuera un locutorio, y con una total falta de respeto y empatía a la gente que está haciendo cola. Solución: que pase el siguiente. Y cuando el del teléfono vuelve, pues a coger otro número y hacer cola de nuevo. Como a los niños, oiga...

Pasando al terreno de lo misterioso, usuarios que desaparecen. Vienen a mostrador, piden un certificado. "Vale, le doy a imprimir, y cuando esté te aviso, pero hazte a un lado así mientras tanto sigo atendiendo gente". Sale el certificado de la impresora, y el usuario... desaparecido. ¿Habrá sido cosa de los alienígenas?

Como curioso era también el caso de uno al que habían suspendido por trabajar, y por lo visto no era cierto, sino que le habían suplantado la identidad, y alguien (supongo que algún preceptor listillo) había firmado el contrato a nombre de otro. Así que a este le salía en el informe de vida laboral un trabajo que por lo que decía, no había realizado. Y supongo que sería verdad, que no creo que nadie vaya a poner denuncias en la policía y en el Ministerio de Trabajo por ponerla.

Y el 95% restante de los usuarios, pues gente correcta y educad, con cuestiones normales y corrientes. Pero de ellos no hablaré, que lógicamente no son tan divertidos.
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