lunes, 25 de noviembre de 2013

Retornados

No son zombis son... retornados.

Empiezo por el final, que es lo que en mi opinión estropea esta, por otro lado, estupenda película, que lejos de ser una película de terror es un drama bastante verosímil sobre zombis, pero sin zombis. 

Planteamiento: una plaga zombi ataca la tierra. Hasta aquí nada nuevo. Esa plaga ya ha pasado y ha sido controlada (como en el libro de Guerra Mundial Z), e incluso se ha desarrollado una proteína capaz de mantener a raya el virus en los sujetos infectados, de forma que no se vean convertidos en zombis. Aunque el virus solo es detenido, no eliminado, y los portadores de ese virus son los llamados retornados, que pueden llevar una vida perfectamente normal, siempre y cuando se tomen diariamente su dosis de proteína antizombi. Como se salten una sola dosis, no hay vuelta atrás se convertirán en una bestia rabiosa y sin cerebro, y sobre todo contagiosa. 

Partiendo de esa base, la película se mete en las consecuencias sociológicas que tendría esto, convirtiendo a los retornados en ciudadanos de segunda, que tratan de hacer su vida enfrentándose al miedo y al rechazo (nada nuevo, esto es lo sufren muchos portadores del VIH), y cómo poco a poco van viendo amenazados sus derechos civiles (no, no me suena a nada que pasara en Alemania en los años 30). Pero también va mostrando cómo es esta problemática desde el punto de vista de alguien que la sufre. Y responde a la pregunta de "¿Qué pasaría si se agotara la proteína?" de una forma que dentro del lenguaje cinematográfico resulta bastante creíble, planteando algunas cuestiones éticas bastante interesantes.

Y la verdad es que la película fluye bastante bien, hasta que llega al desenlace, encontrando un final adecuado pero en la recta final le fallan los frenos, pierde el control del volante y se estampa contra la mediana de forma estrepitosa, buscando un giro que además de ser poco original (diría a qué película se parece, pero haría un doble spoiler, lo pongo más abajo, para los curiosos) es un tanto forzado y carente de verosimilitud, y la escena del epílogo terminaba de sacar al espectador de la película. Y una pena, porque la película es bastante buena y el final la afea muchísimo.

Ahora, para los amantes de los spoilers, esta es la película a cuyo final me recordó muchísimo.





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