domingo, 3 de noviembre de 2013

Vivir es fácil con los ojos cerrados

La presencia de Javier Cámara era un gran aliciente.


Una frase de la canción Strawberry Fields Forever, "living is easy with eyes closed" da el título a la película, cuyo protagonista es Antonio, un profesor de colegio que utiliza las canciones de los Beatles para enseñar inglés a sus alumnos (cosa que se hacía en la realidad), y que decide, ni corto ni perezoso, plantarse en Almería, donde su ídolo John Lennon está rodando la película "Cómo gané la guerra", para entrevistarse con él, y entre otras cosas, pedirle que incluya las letras de las canciones en los discos. 

Por el camino Antonio se encontrará con Juanjo (Francesc Colomer, el niño de Pa Negre), un adolescente escapado de casa y Belén (la hipnóticamente guapa Natalia de Molina), una chica embarazada que se acaba de largar de una especie de internado de monjas. Juntos vivirán una aventura al más puro estilo road movie, con los clásicos tópicos de amistad, amor, etc, con un retrato costumbrista de la España de finales de los 60, y especialmente de la Almería de finales de los 60, siendo lo mejor de la película, la sensación de recrear bien esa época que da.

La película no inventa la rueda, pero tampoco lo pretende. Cuenta una historia más o menos típica en el cine, pero bien contada, y logrando una película amable, de esas que dejan al final con una sonrisa.

Como curiosidad, la aparición de Jorge Sanz, al que fui incapaz de creerme en el papel de severo padre de familia, y no porque lo haga especialmente mal, sino porque ni tan siquiera el frondoso bigote consigue apartarle de su imagen de eterno veinteañero (y su voz de colega majete).

Y la canción, por si alguien no cae, es esta:

Las fresas son de Almería.
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