viernes, 1 de noviembre de 2013

MetaHalloween

Jokin Bad 

Sin entrar en tonterías de si Halloween es una fiesta americana, irlandesa, céltica o esquimal, Halloween es una excusa tan válida como cualquier otra para disfrazarse y hacer el tonto. Y como ambas cosas me gustan bastante, de esa guisa me puse ayer (bueno, para salir a la calle, como en la segunda foto). El disfraz, quien haya visto Breaking Bad debería reconocer a "Heisenberg", alter ego de Walter White. Y quien no, pues está tardando en verla.

La idea me vino de una receta que vi en Internet para hacer metanfetamina falsa (todo legal, solo lleva azúcar y colorante), que me inspiró el disfraz, así que me puse a "cocinar" meta, y aunque no conseguí el sirope de limón, hice el apaño con gelatina. 

Este fue el resultado:

 Pureza: 99,3%

 Que no se entere la DEA, que me cruje.

Y sí, como el disfraz se presta a ello, salí cargado de esta dulce "droga" (aunque no excesivamente saludable, era perfectamente comestible), y regalaba bolsitas a quienes reconocían el disfraz, dando así la vuelta al truco o trato (o por hacer el chiste con la serie, "Tuco o trato").

Y aquí la receta, que es muy sencilla:

En el enlace se ve en grande.

Poner a hervir medio litro de agua, y cuando esté caliente mezclar un kilo de azúcar, y dejar que esté, hasta que se empiece an convertir en un jarabe amarillento. Echar sirope de limón (yo me tuve que apañar con gelatina, lo que le daba un toque más de gominola que de caramelo) y colorante alimentario (con un tubito de los que venden en el supermercado me valió) y verter sobre una bandeja, preferentemente metálica. Dejar enfriar 4 o más horas (yo lo dejé como 8), a poder ser en la nevera, y después romper a martillazos (yo tuve que usar un cuchillo). Y la parte más importante, meter en bolsitas, para que parezca droga. Opcionalmente, dirigirse a la franquicia más cercana de "Los pollos hermanos". O mejor, llama a Saul.
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