martes, 14 de diciembre de 2010

Chiqui

Wof!

Chiqui (que no Txiki) es el nombre que ha puesto mi padre a la perrita, una Schapendoes holandesa de apenas 6 semanas que aterrizó el domingo en su casa y que yo he podido ver hoy por primera vez.

La verdad es que no soy muy fan de los perros, pero lo cierto es que el bicho con sus monerías era una auténtica cucada, correteando por el pasillo y mordisqueando la zapatilla. Una adorable pelotita de pelo con cara de no haber roto un plato pero que a buen seguro romperá más de uno.

Y a mi padre se le caía la baba, claro.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Julián Gayarre

El tenor

Julián Gayarre es un tenor navarro que da nombre a la calle donde me crié y viví casi toda mi infancia, si exceptuamos los 2 primeros años, que transcurrí, creo, en la calle José Olabarría (No sé si es este)

Ahí viví hasta que con 15 años me mudé a la calle Indautxu (entonces Particular de Indautxu) el origen de cuyo nombre no me han sabido decir ni en el Ayuntamiento ni en Euskaltzaindia, y de allí me fui a la actual calle Olite (un pueblo navarro)

Todo esto viene a colación porque ayer estuve dando un paseo matutino, que me llevó precisamente a la vetusta urbanización de Julián Gayarre, con sus paredes de ladrillo y su suelo de gastado alquitrán. Sus paredes pintadas con tiza y esos cascados portales de madera.

Algunas cosas muy cambiadas pero otras tal y como las recordaba. Las sensaciones me invadían al acercarme, al andar por ese parque Europa en el que tantas tardes jugué, al pasar por la calle que antes era un pedregal y al ver casas donde antes solo había hierba.

Tampoco eran pocos los recuerdos que afloraban al posarme bajo la que fue mi ventana, o la de la oficina desde la que mi padre obsequiaba con su música de guitarra a todo el vecindario. Es curioso ver cómo una pintada, la que nos muestra una chica mirando de perfil, grabada con tiza hace más de 18 años, permanece testigo del paso del tiempo.

Tuve también la suerte de que un vecino dejara abierta la puerta del portal, lo que me permite colarme dentro y volver a subir en ese ascensor, icono entonces de lo prohibido (comprensible si se tiene en cuenta que cuando vivía allí yo no tenía edad de usarlo solo) y ver que es exactamente el mismo, con sus arañazos en la plaquita de seguridad, o las pegatinas entre pisos que pegábamos los niños cuando aún no había puerta de seguridad.

Llego al segundo piso, y me recreo contemplando la puerta B. Solo es una puerta, pero impregnada de recuerdos. Y al ver las múltiples rayaduras de la cerradura me veo a mí mismo de niño aprendiendo torpemente a usar la llave.

Bajo y veo en los buzones nombres, muchos de los cuales recuerdo. Algunos se fueron, otros siguen. Y después de la sesión de voyeurismo introspectivo a mi propio pasado emprendo la ruta por el parque que me lleva de nuevo a mi actual casa.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Perry el Peluche

Australiano mamífero...

Regalo adelantado de navidad. Si este ovíparo peluchil no es motivo de presumir, no sé qué lo es. :P

viernes, 10 de diciembre de 2010

Achtung Spionen!

La guerra nunca fue tan divertida

Antes de meterme en materia debería hablar del Wolfenstein Enemy Territory, un FPS (disparos en primera persona) al que hemos solido jugar bastante en lanparties y que tiene por escenario la Segunda Guerra Mundial. En este juego uno de los equipos es el bando aliado y el otro son los nazis, y tienen que dispararse con alegría mientras uno de ellos intenta llegar al objetivo y el otro impedirlo.

Al igual que muchos otros juegos del estilo, hay "profesiones", tipos de personajes que se pueden elegir, con sus armas y habilidades propias, y hoy me centraré en el espía "Special Ops", por ser el generador de muy divertidas anécdotas. Este espía, por poner en antecedentes, cuando ve un enemigo derribado puede acercarse al cuerpo y robarle la imagen y el nombre, con lo que si yo mato a Pepito14, todo el que se cruce conmigo me verá en su pantalla como Pepito14.

Explicado esto, puedo pasar a mentar algunas de las más gloriosas hazañas del espía en territorio enemigo.

Bravo, Mortadelo

Érase una partida en la que jugando con el espía derribé al insigne "Teniente Ginkler" y haciéndome pasar por él me colé en su base. Cuando Ginkler hubo vuelto a la vida (vulgo, respawneado) se fue directo a defender su posición y a vigilar que no entrara nadie. Con tan mala suerte de que agarrado a su ametralladora de posición me vio colarme, y en ese momento grita a sus compañeros "¡Eh, que se cuela uno en la base!" solo para al de un rato suspirar de alivio y gritar "Ah, no, que soy yo". Para cuando se dio cuenta de su error, una bala de mi pistola ya le daba las buenas noches.

La instrucción letal

En la misma partida tuve a bien eliminar y clonar al soldado Kulebril, que con perspicacia gritó a sus compañeros "Si me veis disparadme, que soy un espía". Pero algo debió de fallar porque segundos más tarde ya gritaba "¡Ay, ay, pero a mí no!"

Besito de buenos días


El mismo soldado Kulebril adquirió en esa misma partida la costumbre de saludar con un disparo a sus compañeros, en previsión de que fueran espías. Lo que la mayoría de las veces desembocaba en un linchamiento popular. Para solaz de los verdaderos espías.

Muerte al traidor

Iba yo con mi disfraz de nazi hacia la base de los nazis, cuando de pronto me encontré con todo el bando nazi al completo. Parecía evidente que si todos iban en una dirección, ese nazi que se cruzaba con ellos hacia su base era un traidor. El único que pareció darse cuenta fue el soldado Decoril, que al ver a su propio yo me disparó.

la consecuencia lógica es que todo su equipo dedujo que si un nazi había disparado a otro es porque era un espía. Así que me fui alegremente mientras lo linchaban sin misericordia.

Camina godo

Aún no había conseguido disfraz, y el otro espía tampoco. Pero pudimos oír los gritos de los enemigos, acusándose unos a otros de ser el espía, y cuando nos acercamos un poco más los vemos corriendo en círculos y disparándose los unos a los otros. Camino expedito.

Lo más gracioso es que esta última sucedió también en una ronda en la que ninguno de mi equipo era espía.

Yo... soy... de tu equipo...

Una no tan gloriosa fue la vez en la que siendo aliados emulábamos el desembarco de Normandía. En aquella partida me colé por un lateral y vi a un nazi que me miraba con curiosidad. Uniforme nazi, enemigo, ¡bang! El reflejo inicial de dispararle era hasta cierto punto lógico, pero por alguna razón, y pese a que me hacía señas de que no le disparara, le vacié el cargador encima y vi que efectivamente era un espía de mi equipo (Baldrick) y que había echado a perder su misión de infiltración.

Y estas son las que recuerdo.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Megamind

Superman, Brainiac y Lois Lane

Divertidísima película de animación de Dreamworks sobre superhéroes, pero contada desde el punto de vista del villano, Megamind.

Megamind es un alienígena azul y cabezón pero extremadamente inteligente, que ve su némesis en el héroe de Metrocity, Metroman, a cuya sombra ha estado desde que llegó a la tierra.

Finalmente, tras muchos intentos, consigue deshacerse de "Perfectito", como él lo llama y dominar la ciudad. Pero se da cuenta de que queda un vacío en su vida, así que decide crear un héroe, Titan, al que poder enfrentarse. Pero pronto verá que el tiro le ha salido por la culata.

La película, como es de esperar, tiene bastantes gags muy graciosos y los personajes rebosan carisma. Siendo además fácilmente reconocibles sus paralelismos. A destacar también el carismático Esbirro, fiel acompañante de Megamind, y el Padrino estelar, doble guiño a Marlon Brando.

El aspecto visual es excelente, aunque esto ya no sorprende a nadie, y la banda sonora es espectacular, con pistas de AC/DC o los Rolling Stones animando el cotarro.

Y cómo no, con coñas que los niños nunca entenderán (bueno, cuando sean algo más mayores, claro)

¡Metrócity tiene un nuevo héroe!

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Cilantro


No tiene sentido, no se lo busquéis.

Este vídeo pertenece a un capítulo de Padre made in USA (American Dad) y es del tipo de vídeos que no tiene ni puñetera gracia las primeras 10 veces que lo ves, pero que luego no te puedes quitar de la cabeza.

La guasa está también en que la canción original es la que suena, en castellano. Como apunte señalaré también que hay un momento en que hace referencia al "Queso del Diablo", lo que según mis pesquisas es una alusión a la cocaína.

Y cómo no, es una música ideal para persecuciones.

LETRA:

El perro, el perro es mi corazón
El gato, el gato, el gato no es bueno
Cilantro es cantante
Cilantro es muy famoso
Cilantro es el hombre con el queso del Diablo

El perro, el perro nunca sin razón
El gato, el gato, el gato es obsceno
Cilantro es caliente
Cilantro es cariñoso
[inaudible] mejor que su esposo

martes, 7 de diciembre de 2010

Regreso del puente

Hasta él se quejó del frío

Ya de vuelta en Bilbao, procedo a reseñar el frío fin de semana transcurrido en Lodosa. Ya el viernes mi llegada a Pamplona era acompañada por una soberbia nevada que al día siguiente tenía los coches con gruesas capas de nieve.

Llegamos a Lodosa, donde el frío hiela la sangre, y procedo a comprar unas botas nuevas, pues hábilmente me había traído las ajadas zapatillas que uso para ir al gimnasio, que eran un jodido colador para el agua.

Durante el día ni tan mal, apiñaditos en el salón, jugando a juegos de mesa (Galactica, Noviembre Rojo, Cifras y Letras, Catán, Dixit, Bang, Buzz It y algunos al Poker) y comiendo cantidades ingentes, ya que comida precisamente no faltaba. Haciendo unas risas y pasándolo bien.

No se puede decir lo mismo de la noche, ya que las habitaciones de arriba no tienen calefacción, y a pesar de la estufa, los 4 grados bajo cero (4 sillas de frío) impiden dormir bien, y no pego ojo en toda la noche. Al día siguiente, viendo que la única estancia medianamente habitable es el salón, optamos por atrincherarnos ahí, cual si de una crisis zombi se tratara. Y dormimos la segunda noche en el mismo salón, bastante más cómodamente.

El sábado a la noche algo de alcohol, que siempre se agradece para entrar en calor, pero algo me sienta mal y decido dejar pronto de beber. Me hago viejuno y tal.

Ayer vuelta a Pamplona, donde no contentos con el festival de juegos de mesa, quedamos otra vez para jugar al Kraghmorta y al Bang hasta altas horas de la madrugada. Y hoy ya, de vuelta en Bilbao.

sábado, 4 de diciembre de 2010

En Lodosa

Escudo de Lodosa

Este fin de semana que nadie me busque en Bilbao que no voy a estar ahí, sino en Lodosa, donde pasaré el fin de semana a unos deliciosos 4 grados bajo cero. Volveré a Bilbao el lunes o el martes, si no me congelo antes.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Con stylus

Wanted

Mi móvil es un bonito Nokia 5800 de pantalla táctil que adquirí en enero, y que usa para interactuar con la pantalla un palito (stylus) como el que se ve en la foto, sin el cual suele ser algo incómodo hacer nada. Sobre todo cuando mis dedos morcillosos tratan de apretar las diminutas letras para escribir mensajes.

Resulta que hace cosa de un mes, en Halloween, después de muchas tentativas frustradas se me acabó perdiendo el palito, y tras estar un mes sin repuesto, aunque me había acstumbrado a ello decidí tomar cartas en el asunto y comprar otro.

En la tienda de Vodafone no vendían, así que me fijé en una tienda de tecnocosas regentada por chinos, y allí sí tenian, aunque por un precio un poco abusivo. 5 eurazos del ala. Pero bueno, eso que ganaba en comodidad.

Mas lo bueno, si breve, dura la mitad. Y el miércoles, día 1 (justo un mes después de la pérdida del anterior) saco el móvil del bolsillo y veo que Stylus II "el efímero" ha tenido a bien emular a su antecesor y alejarse desgarradoramente de mi vida.

La necesidad de un stylus y la cabezonería de "por mis cojones que yo no me quedo sin batuta telefonil" han derrotado a mi sentido del ridículo y hoy he ido a la misma tienda, donde me ha atendido una persona diferente. Desventajas; se ha tirado un rato largo buscando palitos, en la misma bolsa una y otra vez. Ventajas; me ha cobrado 3 en vez de 5.

Ignoro si se ha confundido hoy o si me timaron el lunes, pero en todo caso 3 euros era un precio más que razonable por ese palitroque, y tampoco me iba a poner a discutir. No sea que me dieran la razón.

Moraleja: en previsión de que Stylus III pudiera ser también víctima del síndrome del día 1, en Nochevieja mejor me lo dejo en casa.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Harry Potter y las reliquias de la muerte. Round 1

Wingardium Leviosa

Nuevamente película de Harry Potter (después de esta solo falta otra) y nuevamente a comentarla por aquí.

Otra vez vuelvo a decir lo mismo, que no he leído los libros y no puedo juzgar su grado de fidelidad, sino la película como tal. Y toca decir que no haber leído los libros puede haber influido en que a veces no me enterara muy bien de lo que pasaba. O tal vez eso era cosa de la narración, un tanto chapucera y a trompicones, que se saltaba cosas importantes y luego dedicaba planos a otras más prescindibles.

Es una película de altibajos, con momentos aceptables (el Ministerio de Magia, que parecía una partida de 2084), algunos muy buenos (el cuento de las reliquias) y otros sencillamente infumables, que hacen que el espectador se pregunte si está viendo un remake de crepúsculo (el baile de Harry y Hermione o el lago de la espada) o si es un anuncio de Pantenne (la efímera aparición de Snape). Pero lo peor es que hay elementos que parecen importantes para la trama, y que pasan totalmente desapercibidos (la muerte de cierto buho) o se difuminan (el ministro de magia)

En líneas generales es mejor que la anterior, lo cual no era tan difícil, pero sigue siendo bastante floja, lejos del nivel de las primeras. Veamos si con la última película consiguen salir a flote y dar un final digno a la saga.