jueves, 5 de diciembre de 2013

3 bodas de más

Bridget Jones meets Torrente.

El pie de foto puede ser un tanto exagerado, pero sí que es verdad que se adivinan ciertas similitudes con el Diario de Bridget Jones, pues ambas nos hablan de las desventuras amorosas y meteduras de pata de una atractiva pero insegura treintañera, con un imán para buscarse a los novios más capullos y esperpénticos. Aquí Inma Cuesta es Ruth, una mujer inteligente y atractiva (a pesar de los intentos por afearla con unas gafas a lo Betty la fea) que es plantada por su novio (un genial Berto Romero) en la boda de unos amigos, y ahí empieza su particular cuesta abajo, que toca fondo cuando recibe, como ya nos amenaza el cartel, sendas invitaciones a las bodas de 3 ex-parejas, a cada cual peor de lo suyo, y por el camino se encontrará con un becario guaperas y un prometedor cirujano, para ir dando tumbos mientras encuentra su sitio.

3 Bodas de más está dirigida por Javier Ruiz Caldera (Promoción Fantasma, que me gustó mucho y la tal vez innecesaria Spanish Movie, que me gustó pero no tanto), y protagonizada, además de por la propia Inma Cuesta, por uno de los actores de moda del momento, Quim Gutiérrez, y eso eran alicientes para verla, pero aunque no me ha disgustado, me quedo con Promoción Fantasma. 

La película es básicamente una comedia romántica ligera, pero con trazos de brocha gorda y humor marrón, que sin llegar a convertir la película en un caca-culo-pedo-pis constante, sí que hay un par de momentos que, en fin... Pero vamos, que son los menos. También se agradecen sus intentos de "tarantinizar" la película, con amenos diálogos que, sin afectar a la trama, ayudan a empatizar con los personajes.

Y bueno, lo que es importante: la película es amena, no aburre y como pasarratos cumple su función.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

El señor de los anillos (juego cooperativo)

Componentes del juego. 

Conviene hacer la precisión, dado que juegos de tablero inspirados en El señor de los anillos hay un montón, y la confusión es comprensible. En este caso me voy a referir a la versión de Reiner Knizia (realmente resideñando el juego que ya existía) en el que los jugadores son los sufridos hobbits que deberán arrojar el Anillo al Monte del Destino.

La tarea no será nada fácil, ya que las fuerzas del mal, encarnadas en un cruel tablero, obligarán a los jugadores a esforzarse al máximo para conseguir un resultado al menos digno.

Frodo, Merry, Pippin, Sam y... Gordo

El juego es de 2 a 5 jugadores (aunque tampoco habría que modificar demasiado las reglas para poder jugar en solitario) y estos son los 5 personajes. A los 4 conocidos hobbits de la Compañía han añadido al no tan famoso Fredegar Bolger (a mí ni me sonaba), y cada uno tiene su propia habilidad especial.

Y como hemos dicho, esto es cooperativo, por lo que ganan todos o pierden todos. Ganan si consiguen llegar con vida a la última casilla. Pierden si son atrapados antes por Sauron. Para representar esto, hay un marcador del 0 al 15, que representa lo corrompidos que están por el poder maligno (empiezan en el cero), y en el 15 está Sauron. Por el camino pueden ir ganando corrupción, y si uno de ellos se topa con Sauron, perecerá y será eliminado. Pero para darle más gracia, no solo los personajes pueden ir hacia Sauron, sino que el marcador de Sauron puede ir bajando y darles caza. Y así como ellos pueden retroceder, una vez que Sauron avanza, ya nunca vuelve hacia atrás, lo que cierra cada vez más el cerco.

Y así, anduvieron y anduvieron...

El juego consta, por así decirlo, de dos situaciones. "Mapa" y "Conflicto". En el mapa simplemente se van moviendo por el tablero principal y van resolviendo los encuentros (llamados "localizaciones clave") en el mismo orden que en el libro (Rivendel, Moria, Lothlorien...), y se toparán con algunos encuentros buenos y otros malos. Estos son fijos, y son básicamente fases preparatorias de lo que es el juego de verdad: los conflictos.

Los conflictos (Moria, Abismo de Helm, Guarida de Ella y Mordor) son tableros aparte que tienen una secuencia de eventos y unos senderos (llamados "actividades") que hay que seguir. Cada uno de los senderos es de un tipo, que se corresponde con uno de los palos de su baraja (Batalla, Sigilo, Viaje y Amistad), y representa una "misión", de forma que hay que ir jugando cartas del tipo de una misión para avanzar en ella. Por ejemplo, en el turno de Frodo, juega dos cartas de tipo "Combate" y avanza dos pasos en el sendero de tipo "combate", cogiendo las recompensas que haya por el camino. Salvo en Moria, que hay 4, cada escenario tiene 3 senderos, y queda un 4º desocupado. De ellos, siempre hay uno que es el principal, y esto es relevante porque terminar el sendero principal es una de las formas de completar un conflicto.

Y así fue que sucedió

¿Y el otro modo de terminar un conflicto? Como dije, terminar el sendero principal es la forma deseable de resolver un conflicto, los hobbits actúan por turnos, y entre todos van avanzando por los senderos, hasta resolverlos. Pero no todo va a ser tan sencillo, y aquí está la gracia del juego.

Cada jugador, en su turno, roba una ficha de historia, que le indicará por qué sendero puede avanzar ese turno, suponiendo que tenga cartas de ese tipo. Si sale una ficha de un tipo de actividad que no existe en ese encuentro, podrá acudir a la que quiera. Además, hay un tipo de carta que es comodín, y sirve para cualquier actividad. En cualquier caso, si no quiere o no puede jugar carta, el jugador puede hacer la acción de descansar, que le permite bien robar dos cartas, bien curarse un punto de corrupción.

El problema viene cuando resulta que no todas las fichas de historia permiten avanzar. Hay unas cuántas que implican perjuicios diversos (perder cartas, ganar corrupción, etc.) o lo que es peor, que hacen avanzar el marcador de eventos. Los eventos, generalmente, van de malos a muy malos, y además, cuando se hacen todos los eventos, se da por concluido ese conflicto, y se sigue como si se hubiera superado. Esto que puede no parecer tan terrible, es un indicativo de que has recibido toda una ristra de palos, y que además no te has podido llevar todas las recompensas posibles.

Castigo y recompensa

Cada vez que alguien avanza se lleva también, como si fuera Pacman, todas las recompensas que hay por el camino. Pueden ser cartas especiales, runas que sirven sobre todo para contratar los valiosos servicios de Gandalf (unas cartas muy buenas, pero de complicado acceso) o marcadores de vida (anillo, corazón y estrella), cuya única finalidad es evitar ganar aún más corrupción al terminar el encuentro. Sí, cada jugador tiene que haber conseguido cada uno de estos marcadores o ganará un punto de corrupción por cada uno que le falte.Y al acabar cada encuentro hay que devolverlos a la caja. Además, es prácticamente imposible hacer las combinaciones para que todos tengan todo. ¿Divertido, verdad?

Un anillo para unirlos a todos.

A lo ya explicado hay que añadir, como es lógico, el anillo. Hay un marcador de anillo, que los hobbits se van pasando como si fuera un porro, y que determina quién es el portador. Esto es relevante, en primer lugar porque hay eventos que afectan al portador del anillo, pero sobre todo porque este puede, una vez por encuentro, usarlo para burlar a las fuerzas de Sauron y avanzar. Para ello, tira el dado especial, y avanza un número variable de casillas pero aplica también el resultado. ¿Hace falta que diga que todos los resultados del dado son nocivos?

¡El anillo es mío!

Por si no ha quedado claro, el juego es extremadamente difícil, y en ninguna de las partidas que he jugado hemos conseguido ganar. Todo lo más, alguna vez hemos llegado a Mordor, para acabar perdiendo en la desesperación de un juego en el que te pasas la mayoría de los turnos eligiendo la opción menos mala. Tal es la dificultad, que ni tan siquiera haciendo trampas (involuntarias, he de decir), hemos conseguido ganar. No descarto que hayamos entendido mal alguna otra regla, pero de momento el juego ondea invicto en la estantería, lo que sin embargo no impide que sea bastante divertido.

martes, 3 de diciembre de 2013

De narices

La foto podría no corresponderse con la realidad. 

Hay cosas que no por evidentes son menos positivas, y trámites que siempre asustan un poco. Hoy era el caso, y ha salido todo bien.

De normal no suelo ser tan enigmático, pero suele ser mi política cuando se refiere a hechos ajenos a mi persona.

Venga, va, hoy operaban de la nariz (no por motivos estéticos sino respiratorios) a una persona muy cercana, y no era nada especialmente grave, pero como que el término quirófano siempre impresiona un poco. Y ha ido todo bien (salvo por la parte preoperatoria, donde parece que querían ahorrarse la anestesia durmiendo por aburrimiento.

Pero a pesar de eso todo bien, y una operación a la que tal vez mi nariz y yo también deberíamos sometermernos algún día (respirar por la nariz me es tan fácil a veces como hacer malabares con pianos). Aunque cierta quirofanofobia me da reparos...

lunes, 2 de diciembre de 2013

Interraíl (XV)

Trieste, una ciudad no tan conocida, pero bonita.

Retomo esta batallita viajera que había dejado en Eslovenia, para volver a suelo comunitario (Eslovenia no era un Estado miembro de la UE por aquel entonces) y entrar por la vía italiana en nuestra siguiente etapa:

Postojna-Trieste: "Volvemos a la UE, tras nuestro periplo por el Este".

En el tren nos tocó coincidir con un personaje que acabó pasando de villano a héroe. Era una señora que estaba en el compartimento de 6, y tuvo la osadía de encenderse un cigarro en un sitio en el que estaba prohibido, y yo me permití señalarle el cartel de "prohibido fumar", a lo que su respuesta fue sacarse del bolso 6 billetes, indicando que había reservado el compartimento entero. "Me parece muy bien- le respondí- y si quiere nos vamos, pero no va a fumar aquí". De mala gana apagó el cigarro, y nos dijo que podíamos quedarnos, mientras marmiaba en su asiento, porque además, en el gesto, derramó su propia cerveza.

Pero al de un rato, estando Olga y yo jugando a las cartas (podría ser el tute, pero no lo recuerdo), a la señora le llamaron la atención, pues nunca había visto una baraja española, por lo que eso dio pie a una conversación en la que ella nos contó un poco su vida, y resultó ser una pianista belga-croata, hija de una condesa, y nacionalista croata hasta la médula, bastante simpática. Lo pintoresco de esta situación es que la señora no sabía castellano ni inglés, por lo que la conversación fue por medio de chapurreos entre alemán e italiano, que eran los idiomas que la señora dominaba.

En cuanto a Trieste, donde apenas pasamos una tarde, la recuerdo como una ciudad bastante agradable, con un puerto muy bonito (¡y una pizza deliciosa!), y la anécdota tonta del tipo que al sacarnos la foto casi se fotografía a sí mismo.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Viral

La presencia de Aura Garrido siempre es un poderoso argumento a favor.

Una película rara, o un anuncio muy largo de la FNAC, aunque con la duda de si está hecho para ensalzarla o demonizarla. En cualquier caso, se basa en que es importante que hablen de uno, aunque sea para mal.

Pero pongamos el argumento en antecedentes. La cosa va de que un chaval gana un concurso para convertirse en "el Friki de la FNAC", para lo que tendrá que pasarse una semana entera sin salir del Fnac de Madrid (que hace de sí mismo) y conseguir 10.000 seguidores para su web en una semana. Para darle un poco más de mordiente al asunto, extraños sucesos pasarán por la noche, sin que quede muy claro hasta qué punto pasan de verdad, o son una maniobra publicitaria. Bueno, la película sí lo explica, aunque el desenlace podrá gustar más o menos, y desde luego no es ningún alarde de originalidad.

La película empieza bastante bien, sobre todo por el papel de Pablo Rivero (conocido por "Cuentame"), pero lo que es una idea original se desgasta rápido, y hay momentos que llegan a hacerse aburridos, y ni siquiera la siempre agradable aparición de Aura Garrido (tan adorable como buena actriz) termina de despertar el interés del todo. Al final se reduce todo al director jugando al "será o no será" con el espectador, pero sin que saque del todo la chispa que poría haber tenido. Bueno, o a lo mejor es que tampoco daba para mucho la idea.

En cualquier caso, me resultó curioso el concepto de que la marca comercial hiciera tan descaradamente de sí misma en la película, dando una nueva dimensión al product placement, y desde luego que en parte consigue ese efecto viral, ya que aquí estoy yo hablando de ellos.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Día de acción de Garcías

 
Condumio diverso.

El título es un evidente juego de palabras entre mi ilustre apellido y esa festividad tan de teleserie americana que nos dio ayer por emular. Si importamos Halloween, tampoco ésta iba a ser menos. Aunque bueno, realmente solo cogimos de ella el nombre (no coincidimos ni en fecha), que era una excusa como cualquier otra para juntarnos, en casa de mi anterior compañero de piso, también apellidado García, y compartir experimentos gastronómicos.

Por mi parte, me volví a atrever con un bizcocho salado, pero sin caer en el error de excederme con la sal (el del miércoles tenía demasiada), y en vez de bacon, queso y setas que, aunque suene a tópico, habría estado mejor con más queso y más setas. Y también debería haber utilizado varilla metálica y no de plástico, que se nota un montón en la masa (me quedó un tanto reseca).

Por lo demás, pues ahí estuvimos de tarde-noche, de charleta, con comida y bebida y animadas conversaciones.

Y para rellenar un poco, fusilo de la Wikipedia datos sobre esta festividad:

El Día de Acción de Gracias es una celebración tradicional de Estados Unidos y Canadá. En los Estados Unidos se celebra el cuarto jueves del mes de noviembre aunque originalmente se hacía el último jueves. En Canadá, por su parte, se celebra el segundo lunes de octubre. Generalmente en esta festividad se reúnen en torno a una mesa familiares y amigos a compartir un banquete. Aunque es religiosa en origen, está considerada como una festividad secular.

El día de Acción de Gracias en América del Norte tiene sus orígenes en una mezcla de tradiciones europeas y aborígenes. En Europa, los festivales se llevaban a cabo antes y después de los ciclos de cosecha para agradecer por una buena cosecha, y para celebrar después del duro trabajo junto con el resto de la comunidad. Los nativos americanos también celebraban el final de la cosecha. Cuando los europeos llegaron a lo que sería América por primera vez, llevaron sus propias tradiciones (fiestas de la cosecha) desde su continente, celebrando el final de su viaje, la paz y la buena cosecha. Aunque los orígenes del día de Acción de Gracias son similares en Canadá y en los Estados Unidos, los estadounidenses no suelen celebrar las contribuciones hechas en Plymouth, Massachusetts, mientras que los canadienses no celebran las contribuciones en la isla de Terranova .

viernes, 29 de noviembre de 2013

GTA V

No me ha decepcionado en absoluto.

Era un juego que esperaba como agua de mayo (a pesar de que salió en septiembre) y que contaba con unas expectativas altísimas por mi parte. Bien, ha quedado a la altura: dinámico, trepidante, gamberro... y lo que para mí personalmente es una virtud: fácil. Nada de misiones desquiciantes que tuviera que repetir una y otra vez. Vale, entiendo que hay para quien eso es un habdicap, pero a mí me gusta poder avanzar.

Mejorando a su antecesor, el GTA IV, GTA V nos devuelve al ficticio estado de San Andreas (California)  y más concretamente a Liberty City (Los Angeles), donde se desarrolla la historia principal, una historia de gangsters con unas cuántas referencias, como suele ser habitual. Algunas de ellas tan obvias como la del mafioso que acude a la consulta del psiquiatra, o la de la caravana que cocina droga en el desierto. La historia me ha gustado bastante, y sobre todo con una maniobra arriesgada que ha resultado ser un acierto.

A falta de un protagonista, tres.

En esta nueva entrega, Rockstar quiso rizar el rizo haciendo que fueran tres los personajes principales, de forma que durante el juego pudiéramos ir alternando, o incluso que algunas misiones requirieran coordinarlos. Esto, que me daba un miedo atroz, ha resultado ser lo mejor del juego, y ahora mismo se me quedaría cojo un GTA en el que solo tuviera un personaje. 

Y estos son los personajes:

Michael de Santa: Un ex-atracador de bancos que vive rodeado de dinero pero con una vacía vida interior, y una familia disfuncional, con una mujer con la que no se entiende y dos hijos adolescentes y estereotípicos (ella un putón bervenero, él un friki). Acude regularmente al psiquiatra. No, nadie ha hablado de Tony Soprano aquí.

Franklin Clinton: Un negro de barrio bajo de Los Angeles y heredero espiritual de CJ. La cabeza bastante bien amueblada y un gran talento para conducir (de hecho, de eso hablaremos un poco más adelante).

Trevor Philips: Difícil definir a Trevor con una palabra que no sea Trevor. Un psicópata malhablado, bebedor, desaseado y sádico. Un miserable y peligroso hijo de puta, pero al que no puedes evitar coger cariño. Es el perfecto villano, pero también el alivio cómico del juego. Alguien a quien no querrías ver ni en pintura en el mundo real, pero que resulta imprescindible en un juego tan gamberro como GTA.

Estos personajes tienen unos atributos y habilidades (puntería, combate, resistencia, conducción...) que pueden ir mejorando, y tienen además unas capacidades especiales, distintas para cada uno; Michael puede entrar en tiempo bala, a lo Max Payne, mientras que Franklin puede hacer lo mismo en un vehículo, para evitar estamparse contra los obstáculos, y Franklin entra en un frenesí salvaje que le da gran aguante al daño.

¡Cuidado, tiene una tarta!

Otro de los cambios que ha habido es el tema de la policía. Mucho más severa que antes (en cuanto cometes un solo asesinato ya los tienes encima), el tema de las persecuciones policiales es mucho más realista, y sí da la impresión de huir y esconderse de ellos, aunque sobre todo al principio darán la sensación de ser mucho más pertinaces que antes en su búsqueda. Se echa en falta, eso sí, el minijuego de hacer de policía como en otras ediciones del GTA.

No está eso, pero a cambio tenemos una ciudad que está viva, en la que pasan cosas, y en la que nos encontramos con todo tipo de personas y eventos, y con muchos detalles, con muchos tipos de personas. Esta sensación de ciudad viva aumenta si tenemos en cuenta el Internet de dentro del juego, donde los personajes tienen su cuenta en LifeInvader (un sosias de Facebook), en el que van actualizando a medida que avanza el juego, y la web de Bleeper (un Twitter en el que van apareciendo comentarios que son oro puro). Y como ya viéramos en el IV, una gran oferta televisiva que da literalmente para horas. Solo con Internet y la TV, tiene uno para rato.

Los Santos es la ciudad que está al Sur.

Pero no solo de las ciudades vive el hombre, y GTA V nos permite jugar en todo el estado de San andreas (aunque faltan las memorables San Fierro y Las Venturas), con kilómetros y kilómetros de zonas rurales y campo abierto, por el que perderse con la bicicleta de montaña, sobrevolar con un avión o ir atropellando vacas y ciervos con una ranchera.

Muchos sitios que exporar, muchos vehículos que robar, y bastante variedad en general. En esto recuerda mucho al GTA San Andreas, del que toma además cosas como las peluquerías que permiten cambiar de look, y en muchos aspectos el GTA V coge lo bueno del GTA IV y lo bueno del GTA San Andreas, aunque en muchas cosas aún no ha alcanzado a igualar a este. No llega al nivel de pijaditas que tenía (auqnue tiene las suyas propias, unas cuántas), y sobre todo se echa en falta más variedad de armas (si bien, permite tunear las que tienes). Sin embargo, las estanterías estratégicamente vacías de las tiendas de armas equivalen a un gigantesco cartel que dice "DLC".

Como era de esperar, GTA V es un bombazo de juego, seguramente el último gran juego de esta generación de consolas, para mcuhas horas de diversión y una enorme rejugabilidad. Y eso sin contar con el modo online, que personalmente no lo pienso ni mirar, pero que para muchos me consta que es el gran aliciente. Ahora, si es bueno o malo, habrá que preguntar a quien lo haya probado.

Pero no todo es violencia, también hay sexo.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Divertido, pero derrota (91-93)

¡Ha llegado el circo a la ciudad!

Todavía de mala hostia, pues no me gusta que mi equipo pierda, escribo sobre el partido de ayer, para reafirmarme en que prefiero un partido malo y aburrido unido a la victoria, a un partido divertido y emocionante... que se lleva el otro equipo.

Y es que el partido de ayer fue completamente alocado, debido al estilo completamente anárquico de los italianos, que lo mismo regalaban balones a lo tonto, que te metían 3 triples seguidos en la bocina, y si a eso le sumamos que este año el Bilbao Basket alterna entre mal y peor, pues tuvimos ese partido.

El inicio vaticinaba una victoria cómoda, con ese bello 9-0 en el marcador, pero fueron remontando y volvió la igualdad. Luego otro parcial de 8-0 a favor, que indicaba que las cosas estaban en su sitio. Pero otra vez fueron comiendo, y la debacle del topiquisimo 3º cuarto llevó a los italianos a ponerse nada menos que 10 arriba. Ahí el Bilbao Basket apretó, y llegó al último segundo con el partido perdido, por culpa de la pésima gestión de Rafa Pueyo. A la desesperada, Raül tira el balón desde su campo cuando no queda tiempo y se pierde por 3 y... eh, un momento, ¡ha entrado!

Milagrosamente el Bilbao Basket estaba en la prórroga. Pero tras unos minutos de fotocopia "meto un triple, me lo metes tú; meto una de dos, me la metes tú; meto dos tiros libres, me los metes tú..." se llegó otra vez a la misma tesitura, o muy parecida: 2 abajo y unos pocos segundos. El árbitro se come una falta que probablemente habría llevado a una segunda prórroga, se acaba el tiempo y fin de la historia.

3 derrotas seguidas en Europa, que complican bastante la cosa, 1-6 en liga, y aunque la plantilla, pese a estar descompensada, es mejor que la mayoría de equipos ACB, la gestión de Pueyo empieza a dar motivos para preocuparse.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Bizcocho salado



 Su colesterol, gracias.

Aprovechando que hoy tenía la mañana libre, ayer compré los ingredientes para poner en práctica un experimento por el que tenía curiosidad desde hace tiempo: hacer un bizcocho salado. Ya me había atrevido anteriormente a hacer bizcochos normales, y quería probar a dar un giro de tuerca. Lo peor que iba a pasar, era que estuviera malo y tocase tirarlo.

Así, partiendo de la siguiente receta (que es bien simple) hice algunos sencillos cambios.
 - 1 yogur (el propio vaso vacío sirve como medida)
- 4 vasos de harina
- 4 huevos
- 1 y ½ vaso de aceite
- 3 y ½ vasos de azúcar
- 1 sobre de levadura royal

No sé si es relevante, pero los suelo echar en ese mismo orden.

El yogur, que normalmente se usa de limón, es aquí natural. En vez de azúcar, sal (pero ojo, nada de echar 3 vasos, que sería una burrada, he echado medio, y aún así me he pasado un poco de salado), y el aceite, de oliva. Y como extra, un ingrediente añadido: bacon.

Se mezcla todo, y se mete en el horno, 180º, 45 minutos. Importante no meterlo arriba del todo, o se quemará por fuera y no se hará por dentro (puedo dar fe de ello), y también se suele untar el recipiente con mantequilla, para que no se quede el bizcocho pegado.

Lo dicho, lo metemos en el horno, esperamos un poco, y ya tenemos hecho nuestro bizcocho para dummies.

Corte transversal del objeto de pruebas.

Algo fácil, que hasta el más cazurro puede hacer (creedme, represento muy bien al arquetipo del soltero que llama "cocinar" a "encender el microondas"), con un resultado más que aceptable, y una rentable relación esfuerzo/beneficio.

martes, 26 de noviembre de 2013

Trending topic forocochero

Hasta nos hicieron foto.

Ya conté el domingo que el sábado tuvimos cena en el Sakura, poniéndonos tibios a sushi y demás manjares. Lo que no conté, pues lo supe más tarde, es que nuestra cena dio que hablar.

Por ponernos en antecedentes, uno de los temas de conversación en nuestra mesa fue Forocoches, el que probablemente es el foro más grande de habla castellana, y que tiene una idiosincrasia un tanto peculiar, y como resulta que el cumpleañero y un par de asistentes solemos pasar de vez en cuándo por ahí, pues estuvimos haciendo algunas de las coñas típicas de dicho foro. Hasta el punto de que uno de los regalos que se hicieron al agasajado fue precisamente un Roto2 hecho con hama beads.

¿Y qué es "Roto2"? Pues esto.

Roto2 es uno de los emoticonos más característicos del foro, y reconocible por cualquiera que haya leído un par de mensajes de ahí. Tanto que los de la mesa de al lado, que por lo visto también conocían el foro, se dieron cuenta, y no solo fuimos su tema de conversación, sino que al día siguiente aparecía en ese foro un tema cuyo título era "Estamos en el sakura en bilbao y hay unos shurmanos celebrando un cumple", en el que además iban narrando nuestras peripecias. Como es de prever, las risas que nos echamos al día siguiente al leerlo, no fueron pocas, y se puede decir que la cena fue tan mítica, que hasta se habló de ella en foros mayoritarios.